<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-8892684969414659662</id><updated>2012-02-24T07:48:15.522-08:00</updated><title type='text'>AL CLAUSTRO</title><subtitle type='html'>Página de opinión y de aportación pastoral</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://alclaustro.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8892684969414659662/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alclaustro.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Luis Alberto Loyo Martín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04686456323711986190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='26' src='http://2.bp.blogspot.com/_N3dRQrSic4c/SYx7g98orgI/AAAAAAAAAMI/k877d4AFH38/S220/Imagen048.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>45</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8892684969414659662.post-6177800522397645653</id><published>2012-02-24T07:44:00.002-08:00</published><updated>2012-02-24T07:45:31.903-08:00</updated><title type='text'>TIEMPO DE CUARESMA - HOMILIA 1</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-dfCUwHqvFgA/T0ewjpfP0GI/AAAAAAAAAnA/S4vHeoEd6-4/s1600/Copia%2Bde%2BMiercoles%2Bde%2BCeniza%2B2012.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 320px; FLOAT: right; HEIGHT: 260px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5712728778821587042" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/-dfCUwHqvFgA/T0ewjpfP0GI/AAAAAAAAAnA/S4vHeoEd6-4/s320/Copia%2Bde%2BMiercoles%2Bde%2BCeniza%2B2012.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;&lt;strong&gt;DOMINGO I DE CUARESMA&lt;br /&gt;26-2-2012 (Ciclo B)&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;&lt;br /&gt;Un año más el año litúrgico nos ofrece vivir este tiempo cuaresmal como una nueva oportunidad para adentrarnos en el desierto y abrir nuestras vidas al Señor: “Se ha cumplido el plazo, está cerca el Reino de Dios. Convertíos y creed la Buena Noticia”.&lt;br /&gt;Conviene desde este primer domingo ir desgranando lo que va a ser nuestro recorrido cuaresmal, preparar esta entrada en el desierto de nuestras vidas para aprovechar el momento personal, social y eclesial a fin de transformar nuestros corazones y poder celebrar así el misterio central de la fe de forma plena y renovada.&lt;br /&gt;Nos adentramos en el desierto cuaresmal para que libres de lo superfluo, lo innecesario, aquello que tal vez nos estorba e incluso entorpece, podamos centrar nuestra mirada en Dios y acoger con gratitud su mensaje de esperanza.&lt;br /&gt;Esta ha de ser nuestra primera actitud cuaresmal, la gratitud.&lt;br /&gt;Para agradecer hay que recordar, recuperar la memoria personal, familiar y social, y ver que en medio de las penalidades de nuestra vida, a pesar de descubrir un mundo que no es ni mucho menos el Reino de Dios esperado y anhelado por la humanidad, sin embargo sí hemos tenido presencias del Señor que han suscitado en nosotros esperanza y gozo, y han fortalecido nuestra fe y sostenido el ánimo en medio de la adversidad.&lt;br /&gt;Con los ojos de la fe, los cristianos podemos descubrir que es Dios mismo quien nos alienta en cada circunstancia de la vida, y que sólo en él encontramos la razón para seguir caminando por el sendero de la justicia, la verdad y la paz, rechazando las tentaciones de optar por caminos que nos puedan hundir en el individualismo, la venganza o la indiferencia para con los demás.&lt;br /&gt;Los cristianos tenemos por delante un tiempo en el que debemos mirar en profundidad nuestras vidas, desde la verdad y la confianza. No tenemos ninguna necesidad de enmascarar lo que somos, porque la única mirada que descansa sobre nosotros es la nuestra y la de Aquel que nos ama por encima de todo. Debemos reconocernos en la verdad de lo que somos para apuntalar bien nuestro edificio personal, descubriendo dónde están nuestros anhelos, cuáles son nuestras ambiciones, y en qué ponemos las ilusiones y los deseos. De este modo podremos descubrir si nuestra vida asienta sus cimientos sobre la roca de la fe en Jesucristo, o si por el contrario se sustenta sobre las arenas del egoísmo, donde lo material y el bienestar personal ocupan demasiado espacio en el corazón cerrándolo a Dios y a los hermanos.&lt;br /&gt;Debemos preguntarnos también cuáles son nuestros sentimientos ante los problemas y retos del presente. Es la Palabra de Dios la que ilumina nuestras opciones personales, la toma de las decisiones, el ejercicio de nuestras responsabilidades sociales, o por el contrario nos dejamos fácilmente influenciar por los criterios individualistas o ideológicos ajenos a la fe y a los valores que del evangelio se desprenden.&lt;br /&gt;Esta mirada sincera a la profundidad de nuestro ser nos ha de llevar a vivir este tiempo con confianza. La cuaresma no es el aguafiestas de la vida. No es un tiempo de prohibiciones ni de amarguras. Es el tiempo del encuentro gozoso con el Señor que nos ama y anima a vivir en plenitud la existencia que nos ha dado a cada uno de nosotros. Y porque nos ama, nos llama para que retomemos el camino hacia él.&lt;br /&gt;Una llamada a renovar nuestra vida para que desarrollemos en ella todo lo bueno que el Creador nos ha regalado. No olvidemos, que al igual que a Jesús, es el Espíritu Santo el que nos empuja al desierto.&lt;br /&gt;Es el Espíritu de Dios quien nos mira y nos enfrenta ante el espejo de nuestro ser, no para reprochar infecundamente nuestra existencia, sino para motivar el cambio y el reencuentro con nuestra auténtica dignidad de hijos, y recuperar así la semejanza perdida por el pecado.&lt;br /&gt;Durante este tiempo busquemos espacios de soledad y recogimiento donde orar y escuchar la Palabra de Dios. El no condena ni humilla, no pide sacrificios ni imposibles, sólo espera que recuperemos las riendas de nuestra vida, nos liberemos de las ataduras que todavía nos sujetan a esta forma de vivir materialista y superflua, y nos dejemos conducir por su mano bondadosa a fin de recuperar nuestra libertad y responsabilidad ante Dios y ante los hermanos.&lt;br /&gt;Tal vez la primera tentación que debemos superar es la de la apatía o el dejarnos llevar por la corriente ambiental. Ciertamente nuestro mundo presente no es muy dado a crear espacios de silencio y de reflexión personal, por eso el esfuerzo a realizar es mayor. El ruido que se impone en el ambiente, donde hay tantas palabras vacías e interesadas, nos envuelve y confunde. Por eso se hace tan necesario descansar nuestros oídos en Aquel que tiene palabras de vida eterna. Y un instrumento que en este tiempo puede ayudarnos a profundizar en el diálogo con el Señor, es su propia Palabra, la Sagrada Escritura cuya lectura y meditación son insustituibles en la vida espiritual de todo cristiano. Busquemos espacios tranquilos y sosegados para acercarnos a ella, tanto de manera personal como familiar.&lt;br /&gt;Pidamos hoy al Señor que nos ayude a caminar por este desierto cuaresmal del mismo modo que él lo hizo, dejando hablar al Padre Dios, escuchando su voz y descubriéndole en los acontecimientos cotidianos. De este modo sentiremos la invitación de su llamada a la conversión personal, y acercándonos con humildad al sacramento de la reconciliación, bálsamo reparador por su amor, sanar toda nuestra vida con la fuerza de su misericordia.&lt;br /&gt;Que la austeridad, la oración y la caridad actitudes que el evangelio nos urge a integrar en nuestra vida, nos ensanchen el corazón para vivir este tiempo con esperanza y provoque en nosotros signos fecundos de auténtica conversión, desde los cuales anunciar a Jesucristo en medio de nuestro mundo, con la fuerza y el gozo del Espíritu Santo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8892684969414659662-6177800522397645653?l=alclaustro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://alclaustro.blogspot.com/feeds/6177800522397645653/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8892684969414659662&amp;postID=6177800522397645653' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8892684969414659662/posts/default/6177800522397645653'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8892684969414659662/posts/default/6177800522397645653'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alclaustro.blogspot.com/2012/02/tiempo-de-cuaresma-homilia-1.html' title='TIEMPO DE CUARESMA - HOMILIA 1'/><author><name>Luis Alberto Loyo Martín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04686456323711986190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='26' src='http://2.bp.blogspot.com/_N3dRQrSic4c/SYx7g98orgI/AAAAAAAAAMI/k877d4AFH38/S220/Imagen048.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-dfCUwHqvFgA/T0ewjpfP0GI/AAAAAAAAAnA/S4vHeoEd6-4/s72-c/Copia%2Bde%2BMiercoles%2Bde%2BCeniza%2B2012.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8892684969414659662.post-4805908562511019101</id><published>2012-02-08T02:29:00.000-08:00</published><updated>2012-02-08T02:30:27.274-08:00</updated><title type='text'>UN VIDEO DE CALADO VOCACIONAL, MUY BUENO</title><content type='html'>&lt;object style="WIDTH: 5800px; HEIGHT: 320px"&gt;&lt;param name="movie" value="&lt;a href="&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;param name="allowScriptAccess" value="always"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;http://www.youtube.com/v/ym2VbroDFJs?version=3&amp;ampfeature=player_detailpage&lt;/a&gt;"&gt;&lt;embed src="&lt;a href=" version="3&amp;amp;feature="&gt;&lt;/embed&gt;http://www.youtube.com/v/ym2VbroDFJs?version=3&amp;ampfeature=player_detailpage&lt;/a&gt;" type="application/x-shockwave-flash" allowfullscreen="true" allowScriptAccess="always" width="600" height="310"&gt;&lt;/object&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8892684969414659662-4805908562511019101?l=alclaustro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://alclaustro.blogspot.com/feeds/4805908562511019101/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8892684969414659662&amp;postID=4805908562511019101' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8892684969414659662/posts/default/4805908562511019101'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8892684969414659662/posts/default/4805908562511019101'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alclaustro.blogspot.com/2012/02/un-video-de-calado-vocacional-muy-bueno.html' title='UN VIDEO DE CALADO VOCACIONAL, MUY BUENO'/><author><name>Luis Alberto Loyo Martín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04686456323711986190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='26' src='http://2.bp.blogspot.com/_N3dRQrSic4c/SYx7g98orgI/AAAAAAAAAMI/k877d4AFH38/S220/Imagen048.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8892684969414659662.post-3215615112591066167</id><published>2012-02-06T12:27:00.000-08:00</published><updated>2012-02-06T12:31:12.260-08:00</updated><title type='text'>CARTA DEL OBISPO DE BILBAO EN FAVOR DE LA CLASE DE RELIGIÓN</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-f9hBsvVXPh0/TzA4geUUPdI/AAAAAAAAAmI/Oar_fsPcdnc/s1600/acbc930b72.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 200px; FLOAT: right; HEIGHT: 133px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5706122858423664082" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/-f9hBsvVXPh0/TzA4geUUPdI/AAAAAAAAAmI/Oar_fsPcdnc/s320/acbc930b72.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#990000;"&gt;EDUCAR A LOS JÓVENES EN LA JUSTICIA Y EN LA PAZ.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1. Éste ha sido el título del mensaje del Santo Padre con ocasión de la última jornada mundial de la paz celebrada el primer día del año. Son tres dimensiones fundamentales en la vida personal y social que adquieren especial relevancia en las circunstancias actuales por las que atraviesa nuestra sociedad. La tarea de la educación es un aspecto esencial del que depende tanto nuestro presente como el futuro. Educar, del latín “educere”, quiere decir hacer extraer, conducir hacia fuera lo mejor de cada uno. Siendo una tarea principal en la infancia y juventud, es un proceso que debe acompañarnos a lo largo de toda nuestra vida. Educar es una tarea absolutamente necesaria y apasionante, pero al mismo tiempo extremadamente delicada y no exenta de dificultades que pueden conducirnos a sucumbir a la tentación de la frustración y del desánimo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2. Durante estos días, los centros educativos han abierto el periodo de preinscripción de los alumnos en los cursos y enseñanzas correspondientes. Quisiera recordar a las familias cristianas la importancia de inscribir a sus hijos e hijas en la asignatura de religión. Una auténtica educación significa introducir a la persona en la totalidad de la realidad, de ahí la necesidad de que abarque todas las dimensiones de la persona. A este respecto, la dimensión trascendente y religiosa no puede ser abandonada ni excluida del ámbito educativo. La enseñanza de la religión educa al niño y al joven en una dimensión que le es profundamente connatural, pues el ser humano no sólo es ser racional y social, sino también constitutivamente religioso y trascendente. Sustraer esta dimensión constituye una visión chata y reductiva de la educación. La educación religiosa contribuye a encontrar una respuesta adecuada a las preguntas más profundas de nuestra vida y el sentido último de nuestra existencia: de dónde vengo, cuál es el sentido de la vida, qué me cabe esperar, qué significa amar, por qué necesito perdonar, cuál es el sentido de la enfermedad, qué significa la muerte, cómo construir una sociedad justa y solidaria, enraizada en la verdad y el bien común, que sea acorde a los anhelos profundos del corazón humano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3. Además, la enseñanza de la religión, tanto en la escuela pública como en la concertada, es un derecho reconocido en nuestro ordenamiento jurídico. Desgraciadamente la enseñanza religiosa se ve sometida a presiones de diverso tipo y desde diversas instancias con el fin de excluirla del ámbito educativo público o disuadiendo a los padres de apuntar a sus hijos e hijas dicha asignatura, utilizando argumentos muy poco solventes, muchas veces de marcado carácter ideológico, pero, ante todo, lesionando la libertad de las familias a ejercer un derecho fundamental que les asiste. Las diversas administraciones y los mismos centros educativos tienen el deber de velar para que la legalidad sea respetada y favorecer ante todo la libertad de los padres y madres de elegir la educación conforme a sus convicciones. La enseñanza religiosa favorece enormemente el crecimiento personal y contribuye decisivamente a la edificación de una sociedad y un mundo enraizados en la verdad y el bien, el respeto mutuo y la tolerancia, la solidaridad y la gratuidad, la justicia y la paz, en la ayuda a los más necesitados y en la protección y tutela de los débiles. Su contribución es altamente positiva para la humanización de un mundo que se siente tantas veces tentado por el afán de tener, del dominio y del poder.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;4. El Santo Padre, en su mensaje de la jornada mundial de la paz, hacía referencia a la educación de los jóvenes en la justicia y en la paz. Estos dos aspectos son de especial relevancia en nuestra situación actual. Con respecto a la justicia, cuando la crisis ha conducido a tantas personas y familias a una situación profundamente angustiosa, cuando tanta injusticia y desigualdad siguen hiriendo la dignidad humana, poner a la persona (que siempre es un fin y un bien en sí misma, imagen y semejanza de Dios, con la dignidad de la filiación divina que se refleja en todo rostro humano) en el centro de toda actividad social, política, económica y financiera, nos sitúa en la perspectiva adecuada desde la que podemos vislumbrar las claves últimas que nos ayuden a la conversión personal y a la corrección de sistemas y estructuras causantes de desigualdades e injusticias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5. Del mismo modo, en el ámbito de la paz y la reconciliación en que nuestra Iglesia diocesana ha trabajado incansablemente y que en los últimos tiempos necesita un nuevo impulso en virtud de la nueva situación en que nos encontramos, la educación para la paz y la reconciliación se presentan como un elemento fundamental para edificar una sociedad reconciliada que, a pesar de la pluralidad de sensibilidades y pensamientos, pueda mirar al futuro en la esperanza de una convivencia basada en el respeto mutuo y la consecución del bien común. La tarea es ardua y larga, pero, al mismo tiempo, ineludible e ilusionante. Que el Señor nos ayude a ser mensajeros y constructores de una humanidad nueva, haciendo presente, entre todos, con su gracia, el Reino que Dios vino a traer a nuestra tierra y ha puesto en nuestras manos. Con afecto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;X Mario Iceta Gabicagogeascoa&lt;br /&gt;Obispo de Bilbao&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8892684969414659662-3215615112591066167?l=alclaustro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://alclaustro.blogspot.com/feeds/3215615112591066167/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8892684969414659662&amp;postID=3215615112591066167' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8892684969414659662/posts/default/3215615112591066167'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8892684969414659662/posts/default/3215615112591066167'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alclaustro.blogspot.com/2012/02/carta-del-obispo-de-bilbao-en-favor-de.html' title='CARTA DEL OBISPO DE BILBAO EN FAVOR DE LA CLASE DE RELIGIÓN'/><author><name>Luis Alberto Loyo Martín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04686456323711986190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='26' src='http://2.bp.blogspot.com/_N3dRQrSic4c/SYx7g98orgI/AAAAAAAAAMI/k877d4AFH38/S220/Imagen048.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-f9hBsvVXPh0/TzA4geUUPdI/AAAAAAAAAmI/Oar_fsPcdnc/s72-c/acbc930b72.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8892684969414659662.post-6675503290589514413</id><published>2012-02-04T04:17:00.000-08:00</published><updated>2012-02-04T04:19:25.043-08:00</updated><title type='text'>HOMILIA DOMINICAL</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-GYPCx1Y9NnQ/Ty0iRac2ctI/AAAAAAAAAl0/tdzY-3xStnQ/s1600/Copia%2Bde%2BPOSTAL-AGRUPADA%255B1%255D.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 267px; FLOAT: right; HEIGHT: 320px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5705253985501737682" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/-GYPCx1Y9NnQ/Ty0iRac2ctI/AAAAAAAAAl0/tdzY-3xStnQ/s320/Copia%2Bde%2BPOSTAL-AGRUPADA%255B1%255D.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;&lt;strong&gt;DOMINGO V DEL TIEMPO ORDINARIO&lt;br /&gt;5-2-12 (Ciclo B)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Hoy es el día del Señor, en el que nos acercamos a nuestra comunidad cristiana para sentir este remanso de paz que nos ofrece la Palabra de Dios y ante la cual contemplamos nuestras vidas desde el gozo inmenso que nos produce el seguimiento de Cristo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así nos introducimos en la escena narrada en el evangelio, identificándonos con aquellos discípulos que acompañaban al Señor, descubriendo a un Jesús inagotable ante la ardua tarea de llevar la buena noticia de Dios a todos los rincones de su tierra. Un Jesús que escucha la voz de los necesitados, que se acerca a los enfermos y oprimidos, que libera y sana, y que permanentemente expulsa los demonios interiores que esclavizan y someten la voluntad del ser humano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y en esta jornada que compartimos a su lado, también observamos a un Jesús contemplativo, que busca sus momentos para orar y estar más cerca del Padre Dios. Esa es la fuente en la que sacia su sed y donde repara sus fuerzas. Sólo desde la plena confianza e intimidad con Dios, podemos explicarnos el tesón con el que afronta su destino y la autoridad que en todo momento transmite desde la coherencia de su vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La oración es para Jesús ese tiempo de encuentro y diálogo con Dios Padre. En ella relee cada día y cada acontecimiento, comparte su experiencia de gozo y de rechazo, se siente confortado para seguir adelante y a la vez pacificado para poder entregarse con absoluta libertad, a pesar de las amenazas y persecuciones que padezca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al contemplar el rostro de Dios, pone en su presencia a todos sus hijos más débiles y a quienes va ganando para la causa del Reino. No está solo, sus discípulos y muchos más van acogiendo el proyecto de vida de las bienaventuranzas y toman como senda la justicia, la fraternidad y la paz. En la oración, Jesús pone ante Dios sus preocupaciones y dificultades, sus desvelos y abandonos, pero sobre todo en ese encuentro con Dios colma de dicha y de fortaleza su alma para seguir con entusiasmo y fidelidad la misión que se le ha encomendado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta experiencia también la hemos de vivir nosotros para poder sentirnos acompañados por el Señor en cada momento de nuestra vida, para ser fieles transmisores del evangelio de Jesucristo; “¡Ay de mí si no anuncio el Evangelio!” exclama el apóstol San Pablo en la segunda lectura que hemos escuchado. Esta es la misión fundamental de todo creyente. Anunciar la Buena Noticia de Jesucristo en cada acontecimiento y situación que nos toque vivir. Toda acción de la Iglesia ha de estar orientada a esta finalidad, a evangelizar. Nuestras reuniones de grupos, nuestros encuentros de formación, las acciones solidarias y caritativas, los compromisos sociales y políticos, las celebraciones litúrgicas y sacramentales, toda la vida de la Iglesia encuentra su razón de ser en el anuncio del Evangelio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los cristianos tenemos que ser mensajeros de la Buena noticia que hemos recibido del Señor y que es donde se asienta nuestra esperanza. Un anuncio que comienza por el testimonio personal, que debe explicitarse con claridad en la transmisión de nuestra fe, y que además se ha de materializar en el compromiso de nuestra vida para la construcción del Reinado de Dios.&lt;br /&gt;Es muy importante hacer muchas cosas, pero lo fundamental es el porqué las hacemos y quién anima nuestra fe y caridad.&lt;br /&gt;Somos mensajeros del amor de Dios manifestado en Jesucristo, y que a través de su palabra hemos de seguir ofreciéndolo al mundo como camino, verdad y vida. Este ha sido el testimonio de los santos y de los mártires a quienes tantas veces recurrimos como intercesores y ejemplos de vida. Ellos dieron su vida por amor a Cristo y a los hermanos, especialmente a los más necesitados, y esa entrega es para la Iglesia, modelo de vida y de seguimiento del Señor.&lt;br /&gt;El creyente en Jesús ha de vivir esas actitudes del maestro; entregarse a los necesitados, a los pobres y enfermos, a los más desamparados y marginados. Pero ha de ser este un servicio y una entrega que se nutren de la oración y del encuentro personal con Dios. Jesús mantenía esa relación estrecha con el Padre, y a través de la oración encontraba luz en su camino y fortaleza para entregar toda su vida a los demás.&lt;br /&gt;Descubrir nuestro ser creyente en la tarea evangelizadora nos llenará de gozo y nos mostrará la fecundidad del amor de Dios en la entrega a los hermanos.&lt;br /&gt;Necesitamos hoy quien acoja esta labor con entusiasmo y confianza. Desde la clara conciencia de que no somos dueños del evangelio sino sus servidores, pero siendo conscientes también de la necesidad de nuestro trabajo, “porque la mies es mucha y los obreros pocos”. Por esta razón debemos seguir animando a tantos hermanos nuestros con quienes compartimos la fe, que se animen a entregar parte de su tiempo al servicio de la comunidad eclesial. Porque todos somos necesarios en esta tarea evangelizadora y es el mismo Jesús quien nos envía como misioneros en medio de nuestras familias, trabajo y ambiente social.&lt;br /&gt;Pidamos también al Señor que siga suscitando personas entregadas a la comunidad para el bien de los hermanos. Hombres y mujeres que desde la llamada a la vida religiosa y al sacerdocio ministerial se entreguen al servicio de las comunidades cristianas para congregarlas en la fe, animarlas en la esperanza y mantenerlas siempre en el amor y la comunión eclesial. Personas que haciéndose cercanas a los demás, y en especial a quienes sufren, sean siempre un testimonio del amor y la entrega de Jesucristo en favor de toda la humanidad.&lt;br /&gt;Pidamos hoy al Señor que nos ayude a tener los mismos sentimientos que S. Pablo; vivir la fe con la plena conciencia de nuestra responsabilidad y con el gozo de sentirnos agraciados por el amor de Dios que siempre nos acompaña y fortalece. Porque como nos enseña el apóstol “todo lo que hacemos por el evangelio, nos ayuda para participar también nosotros de sus bienes”. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8892684969414659662-6675503290589514413?l=alclaustro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://alclaustro.blogspot.com/feeds/6675503290589514413/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8892684969414659662&amp;postID=6675503290589514413' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8892684969414659662/posts/default/6675503290589514413'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8892684969414659662/posts/default/6675503290589514413'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alclaustro.blogspot.com/2012/02/homilia-dominical.html' title='HOMILIA DOMINICAL'/><author><name>Luis Alberto Loyo Martín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04686456323711986190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='26' src='http://2.bp.blogspot.com/_N3dRQrSic4c/SYx7g98orgI/AAAAAAAAAMI/k877d4AFH38/S220/Imagen048.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-GYPCx1Y9NnQ/Ty0iRac2ctI/AAAAAAAAAl0/tdzY-3xStnQ/s72-c/Copia%2Bde%2BPOSTAL-AGRUPADA%255B1%255D.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8892684969414659662.post-6946831631977415269</id><published>2012-01-28T03:22:00.001-08:00</published><updated>2012-01-28T03:23:28.200-08:00</updated><title type='text'>HOMILÍA DOMINICAL</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-02nV2khMQRQ/TyPapkYCeCI/AAAAAAAAAlg/YQxKEJbc98A/s1600/Catedral%2B6.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 214px; FLOAT: right; HEIGHT: 320px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5702641960855173154" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/-02nV2khMQRQ/TyPapkYCeCI/AAAAAAAAAlg/YQxKEJbc98A/s320/Catedral%2B6.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;&lt;strong&gt;DOMINGO IV DEL AÑO&lt;br /&gt;29-01-2012 (Ciclo B) &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;&lt;br /&gt;“Este enseñar con autoridad es nuevo”. En esta frase se expresa el sentir de quienes acogen la Palabra de Dios con un corazón abierto y confiado. Jesús va despertando entre las gentes algo más que la admiración o el asombro. Va calando en lo profundo de sus corazones por la unidad existente entre su vida y su palabra, entre lo que dice y lo que hace.&lt;br /&gt;Ya en el antiguo testamento se nos muestra esta necesaria coherencia entre la palabra que en nombre de Dios se pronuncia y la vida de quien la transmite. “Suscitaré un profeta de entre tus hermanos, pondré mis palabras en su boca y les dirá lo que yo le mande”. Dios ha puesto en nuestras manos una misión extraordinaria, una tarea apasionante: transmitir con fidelidad y valor su palabra salvadora. No somos dueños de ella ni podemos subordinarla a nuestros intereses. De ahí que la severa advertencia resulte amenazante para el profeta infiel que manipula, utiliza o profana la palabra de Dios, “el profeta que tenga la arrogancia de decir en mi nombre lo que yo no le haya mandado, o hable en nombre de dioses extranjeros, es reo de muerte”.&lt;br /&gt;Dios es celoso de su palabra y no puede consentir que en su nombre se pervierta la justicia y la verdad. Dios jamás bendice ni ampara la injusticia que tanto dolor provoca y se revela contra quienes en su nombre oprimen, esclavizan o causan sufrimiento a los demás.&lt;br /&gt;Esa fidelidad absoluta a la palabra de Dios es la narrada en el evangelio de hoy. Jesús manifiesta la plena unidad entre la palabra y el obrar de Dios, entre lo que Dios anuncia y su acción salvadora. Es a la luz de esta vida de Jesús donde nosotros hemos de asentar nuestro testimonio evangelizador.&lt;br /&gt;La palabra de Dios transmitida con fidelidad siempre será una palabra consoladora, una palabra de esperanza, de sosiego y de paz. Una palabra que denuncia la injusticia y la muerte, la violencia y el egoísmo, el sufrimiento que unos infringen a otros.&lt;br /&gt;La palabra de Dios es liberadora de toda opresión, y así el evangelista nos narra cómo Jesús devuelve la vida a quien la tenía arrebatada, liberándolo de las ataduras del maligno.&lt;br /&gt;El personaje del endemoniado que de tantas maneras aparece en el evangelio como un claro caso de marginación social y denigración personal, no sólo está sometido a la imposición de un ser opresor, se encuentra bajo el dominio de su esclavitud perdiendo cualquier capacidad de decisión sobre sí mismo y obrando bajo la influencia del pecado y el mal.&lt;br /&gt;La sanación que Jesús ofrece abarca a toda la persona. Sus gestos de acogida y misericordia, nos muestran ante todo el gran amor que Dios nos tiene y que en medio de nuestras limitaciones no nos abandona y nos sigue llamando a una vida digna y dichosa. Para ello el primer gesto que realiza es liberar al hombre de su opresor, imponiendo el silencio a quien usa la palabra para engañar y someter; “cállate y sal de él”.&lt;br /&gt;Cuando la mentira y la falsedad se abren camino en medio de nuestro mundo, y pretenden ocupar el lugar de los valores fundamentales que conducen nuestra vida, entramos en una pendiente que nos va hundiendo como personas y como sociedad. Las palabras que en otro tiempo tenían claros significados y nos ayudaban a configurar un estilo de convivencia, ahora se desvirtúan y relativizan.&lt;br /&gt;Conceptos tan esenciales como la familia, el matrimonio, la concepción de la vida, la violencia y el terrorismo, la solidaridad en tiempos de crisis, todos ellos tan de actualidad, o son contemplados e interiorizados a la luz del evangelio de Jesucristo, o serán manipulados conforme a los intereses de las ideologías dominantes. De manera que lo que ayer tenía un valor absoluto hoy se pueda relativizar o suprimir si con ello se recaudan los votos necesarios.&lt;br /&gt;Jesús nos muestra un camino nuevo basado en el amor de Dios, pero a la vez construido sobre las bases de la fidelidad y la entrega personal para mantener siempre viva la dignidad inalienable de la persona creada a su imagen y semejanza.&lt;br /&gt;Dios nos avala con su autoridad cada vez que nos entregamos al servicio de los demás transmitiendo con nuestra palabra y testimonio la verdad de la fe que profesamos. Y aunque sintamos la incomprensión o el rechazo de quienes desean imponer su propia amoralidad, el Espíritu del Señor nos anima y sostiene para que compartiendo el don de la unidad seamos fieles testigos del evangelio en medio del mundo.&lt;br /&gt;Somos portadores de una palabra de vida y de esperanza, y con esa convicción debemos ofrecerla a nuestros hermanos “a tiempo y a destiempo”. Eso sí con la sencillez y el respeto de quienes saben que sólo tenemos capacidad para proponer y no para imponer. Los medios por los cuales hemos de anunciar el evangelio jamás pueden desdecirse de su contenido esencial, que son la fe, la esperanza y el amor.&lt;br /&gt;Hoy recibimos del Señor una llamada a la fidelidad. La Palabra de Dios no puede subordinarse a nuestros intereses. Y en nuestros días podemos caer en el riesgo de querer reinterpretar el evangelio para adaptarlo a la conveniencia del oyente moderno, lo cual puede llevarnos a ofrecer una palabra agradable al oído autocomplaciente de nuestra sociedad de bienestar, pero que nada tiene que ver con el Evangelio de Cristo. El único modo de evitar este riesgo, y la garantía de autenticidad a la que todos tenemos derecho está en la comunión eclesial, que animada por el amor, la comprensión y la búsqueda fiel de la voluntad del Señor, se nos transmite por medio de nuestros pastores, sucesores de los apóstoles del Señor.&lt;br /&gt;Pidamos en esta eucaristía el don del Espíritu Santo. Que Él nos ayude a vivir la fe de tal manera, que demos testimonio auténtico de Jesucristo, y transmitiendo con generosidad su evangelio, pueda ser reconocido por todos como su único Señor y salvador. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8892684969414659662-6946831631977415269?l=alclaustro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://alclaustro.blogspot.com/feeds/6946831631977415269/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8892684969414659662&amp;postID=6946831631977415269' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8892684969414659662/posts/default/6946831631977415269'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8892684969414659662/posts/default/6946831631977415269'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alclaustro.blogspot.com/2012/01/homilia-dominical_28.html' title='HOMILÍA DOMINICAL'/><author><name>Luis Alberto Loyo Martín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04686456323711986190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='26' src='http://2.bp.blogspot.com/_N3dRQrSic4c/SYx7g98orgI/AAAAAAAAAMI/k877d4AFH38/S220/Imagen048.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-02nV2khMQRQ/TyPapkYCeCI/AAAAAAAAAlg/YQxKEJbc98A/s72-c/Catedral%2B6.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8892684969414659662.post-5514473695290579418</id><published>2012-01-20T09:37:00.001-08:00</published><updated>2012-01-20T09:38:44.473-08:00</updated><title type='text'>HOMILIA DOMINICAL</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-j_USTU4OWPg/Txmmk0dQ_2I/AAAAAAAAAlU/W1snledqKek/s1600/PIC_0206.JPG"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 240px; FLOAT: right; HEIGHT: 320px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5699769954900967266" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/-j_USTU4OWPg/Txmmk0dQ_2I/AAAAAAAAAlU/W1snledqKek/s320/PIC_0206.JPG" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;&lt;strong&gt;DOMINGO III TIEMPO ORDINARIO&lt;br /&gt;22-1-12 (Ciclo B – JORNADA DE ORACIÓN POR LA UNIDAD DE LOS CRISTIANOS)&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Como hemos escuchado desde el comienzo de la eucaristía, celebramos hoy la Jornada de oración por la Unidad de los Cristianos, con el lema “Todos seremos transformados por la victoria de nuestro Señor Jesucristo”. Un don que se experimenta y desarrolla a la luz de la Palabra de Dios cuando se escucha y se vive de verdad.&lt;br /&gt;Las lecturas de hoy nos dejan tres invitaciones importantes; conversión, disponibilidad y seguimiento de Jesús.&lt;br /&gt;La conversión, se nos presenta en la primera lectura, como una llamada del mismo Dios. El estilo de vida llevado por el pueblo de Nínive, donde la injusticia y las ambiciones personales hacen imposible la convivencia, son un desafío para Dios. En ese lenguaje bíblico entablado entre Dios y Jonás, el profeta entiende la importancia de su misión. Ha sido elegido para ayudar a sus hermanos a caer en la cuenta del abismo al que se acercan, Dios no quiere la destrucción de sus hijos, ni puede abandonarlos a su suerte, pero si no toman otro camino su forma de vida les llevará a la ruina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La palabra de Dios es escuchada y se inicia una transformación en todo el pueblo, de manera que vuelve la esperanza. Cuando nuestra forma de vida nos va llevando a la amargura y al individualismo, y somos capaces de aceptar la ayuda de otros para salir de ese bache, se contempla la vida con otro optimismo e ilusión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La conversión deja paso a la disponibilidad, segunda invitación de hoy. San Pablo entiende que el momento que están viviendo es apremiante. Los creyentes vivimos en este mundo pero sabemos que no es nuestro destino definitivo. Por esa razón no debemos absolutizar las cosas materiales o los proyectos personales. Sólo hay un absoluto que es Dios, todo lo demás está subordinado a él.&lt;br /&gt;De esta convicción nace la auténtica libertad porque no nos sometemos a nada ni a nadie.&lt;br /&gt;La disponibilidad del cristiano, de cada uno de nosotros, nos ha de llevar a la tercera invitación, el seguimiento de Jesús.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al comienzo de su vida adulta, Jesús comprende que el anuncio de la Buena noticia del Reinado de Dios, no va a terminar con su persona. Aquellos que la escuchen y la acojan con entusiasmo serán los futuros evangelizadores. Pero previamente es necesario crear un grupo unido, fraterno, en plena comunión con él, y que comience a vivir y experimentar una realidad humana nueva, basada en el amor, la comprensión, la misericordia y la libertad de los hijos de Dios. Así llama a estos cuatro primeros discípulos, Pedro, Andrés, Santiago y Juan.&lt;br /&gt;Y los llama para una tarea concreta, ser “pescadores de hombres”. Una pesca que no se realiza con las redes que apresan por la fuerza, sino con otros medios muy distintos, el respeto, la paciencia y sobre todo el propio testimonio de sus vidas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los discípulos de Jesús van a iniciar un largo proceso de crecimiento en la fe y en la esperanza hasta llegar a confesarle como el Señor, y asumir su mensaje como el proyecto de sus vidas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En este encuentro personal de Cristo con aquellos hombres, da comienzo la comunidad cristiana, la Iglesia como familia humana bendecida y acompañada siempre por su Señor, que no la abandona ni se desentiende de ella a pesar de las muchas dificultades que atraviese en cada momento de su historia. Y de aquellos primeros discípulos somos nosotros sus herederos. Los pastores y los fieles.&lt;br /&gt;Todos somos llamados al seguimiento de Jesús, cada uno con una tarea distinta pero todos unidos para un mismo fin, transformar este mundo nuestro en el Reino anunciado y ya instaurado por el mismo Jesucristo. Desde la infancia hasta la madurez, todos somos misioneros en una misma comunión eclesial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y es muy importante que cada uno entienda cual es su misión, y a quién debe permanecer siempre unido desde los vínculos de la fraternidad y la comunión. Especialmente en nuestros días, donde el riesgo de subordinar la fe a otros intereses es tan grande.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cada uno tiene sus ideas sociales y políticas, somos hijos de un tiempo y de unas circunstancias que nos han configurado de una manera determinada. Los seglares tenéis el derecho, y en ocasiones el deber, de asumir responsabilidades en la vida pública a través del ejercicio político, pero éste, como todas las facetas de nuestra existencia, ha de ser iluminado por los valores del evangelio y las concreciones éticas que de él se puedan derivar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy, al sentirnos llamados por el Señor para la misión evangelizadora, vamos a pedir que nos ayude a ser fieles a su voluntad. Que todos fomentemos la unidad de los cristianos porque de ella dependerá la autenticidad de nuestro mensaje y el ejemplo de vida que dejemos a los más pequeños. En esta jornada miramos también con afecto a las demás confesiones cristianas, y pedimos al Señor que nos ayude a tender puentes de encuentro, de manera que unidos en la caridad también podamos vivir un día la plena comunión deseada por Cristo y animada por su Espíritu Santo. Se lo pedimos por intercesión de S. Pablo, cuya fiesta de la conversión hoy recordamos. Que así sea. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8892684969414659662-5514473695290579418?l=alclaustro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://alclaustro.blogspot.com/feeds/5514473695290579418/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8892684969414659662&amp;postID=5514473695290579418' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8892684969414659662/posts/default/5514473695290579418'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8892684969414659662/posts/default/5514473695290579418'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alclaustro.blogspot.com/2012/01/homilia-dominical_20.html' title='HOMILIA DOMINICAL'/><author><name>Luis Alberto Loyo Martín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04686456323711986190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='26' src='http://2.bp.blogspot.com/_N3dRQrSic4c/SYx7g98orgI/AAAAAAAAAMI/k877d4AFH38/S220/Imagen048.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-j_USTU4OWPg/Txmmk0dQ_2I/AAAAAAAAAlU/W1snledqKek/s72-c/PIC_0206.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8892684969414659662.post-7055337336629449353</id><published>2012-01-14T04:21:00.001-08:00</published><updated>2012-01-14T04:22:11.167-08:00</updated><title type='text'>HOMILIA DOMINICAL</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-K3j3p35gW0g/TxFzayju50I/AAAAAAAAAk0/bmUuQO-FC7k/s1600/11Katedrala-Loyo.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; DISPLAY: block; HEIGHT: 62px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5697461907685828418" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/-K3j3p35gW0g/TxFzayju50I/AAAAAAAAAk0/bmUuQO-FC7k/s320/11Katedrala-Loyo.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;&lt;strong&gt;DOMINGO II DEL TIEMPO ORDINARIO&lt;br /&gt;15-1-2012 (Ciclo B) &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;&lt;br /&gt;Inmersos ya en el tiempo ordinario, tras las fiestas navideñas, la Palabra de Dios nos muestra la vida adulta del Señor y su misión al servicio del Reino de Dios. Para lo cual va a ir llamando de forma distinta, pero siempre cercana y personal a sus primeros discípulos.&lt;br /&gt;Desde la Palabra que hemos escuchado varias son las llamadas que recibimos. La primera de ellas parte del mismo Dios, quien se acerca a nuestro lado con respeto y delicadeza, esperando que lo acojamos con entera disponibilidad.&lt;br /&gt;Samuel, uno de los grandes profetas del Antiguo testamento puede representar a tantas personas en búsqueda de Dios y que necesitan de alguien que les ayude a discernir dónde está realmente el Señor. Cada uno de nosotros, en distintos momentos de nuestra vida podemos sentir alguna llamada y creer que Dios nos habla en lo más íntimo de nuestro ser; pero necesitamos de personas que nos acompañen a discernir lo que nuestro corazón y mente van sintiendo, personas honestas y autorizadas, verdaderos guías del espíritu, que nos ayuden a reconocer a Dios a nuestro lado, a saber escuchar su voz, e interiorizar su palabra para acoger su voluntad. Toda nuestra espiritualidad va a depender de ello, y en la medida en la que me sienta acompañado por Dios y así lo celebre con el resto de los hermanos creyentes, mi fe se verá reforzada.&lt;br /&gt;Dios ha querido entrar en diálogo con el ser humano, y ese momento encuentra su realización plena en la vida de Jesús, el Hijo amado del Padre. Él nos llama a cada uno de nosotros como lo hizo con aquellos discípulos suyos. Y al igual que ellos, también nosotros necesitamos saber dónde está él, “¿Señor, dónde vives?”. Pregunta que se hace más urgente en los momentos de oscuridad o de cansancio espiritual por el que tantas veces podemos pasar en la vida.&lt;br /&gt;La respuesta de Jesús es una invitación a seguirle y conocerle personalmente: “venid y lo veréis”. En ese seguimiento vamos descubriendo la entrañable persona de Jesús. Un hombre capaz de implicarse en la vida de los demás compadeciéndose de los que sufren, comprensivo con los débiles, que no rechaza a los excluidos sino que come con ellos. Un Jesús que sana el corazón abatido por la vida y que ama a todos sin distinción mostrando el camino de la entrega, el perdón y la reconciliación como garantía de encuentro con Dios y recuperación de nuestra más auténtica humanidad.&lt;br /&gt;Pero hay algo mucho más impresionante. En el seguimiento de Jesús los discípulos van descubriendo el rostro de ese Dios al que él llama Padre. Es un Dios misericordioso y compasivo, pero que se revela ante la injusticia y cualquier clase de opresión, máxime cuando se comete contra los más indefensos. El Dios de Jesús no se desentiende del mundo, no puede abandonar la obra de su amor, y por ese mismo amor creador se ha encarnado en él. Ese es el gran descubrimiento que transforma por entero nuestra existencia, no el haber encontrado sólo a un hombre extraordinario, sino sobre todo haber encontrado a Dios hecho hombre en la persona de Jesucristo nuestro Señor y Salvador.&lt;br /&gt;Desde esta experiencia fundamental escuchamos una vez más una carta apostólica de San Pablo. Pablo que vivió esa experiencia de encuentro con Jesucristo sintió la transformación de su existencia, de modo que todo su ser y la comprensión de la realidad que le rodeaba quedarán traspasados por la fe en el Señor. Así afronta en esta carta que hemos escuchado un tema de permanente actualidad, y con el valor de quien se sabe asistido por el Espíritu de Dios realiza una seria llamada a la renovación de las relaciones interpersonales más íntimas y que han de estar orientadas a la mutua donación de los esposos desde el amor sincero, respetuoso y libre, propio del matrimonio entre el hombre y la mujer.&lt;br /&gt;Si miramos cómo está siendo tratado este tema en nuestros días, podemos darnos cuenta de que se siguen cometiendo abusos que lejos de humanizarnos nos envilecen. La sexualidad se ha banalizado tanto que se quiere mostrar como algo normal lo que en el fondo a todos nos abochorna y escandaliza.&lt;br /&gt;Matrimonios rotos por la infidelidad de los esposos. Mujeres inmigrantes explotadas y oprimidas sacadas de sus países bajo engaño de trabajo digno y que al llegar aquí se ven condenadas a la prostitución. El comercio de la pornografía infantil que destruye la infancia y marca para siempre la vida de niños y niñas por dar enormes beneficios a sujetos aparentemente respetables, pero carentes de escrúpulos. La frivolidad del modo de vida de algunos famosos que airean su vida más íntima buscando la fama a cambio de su propia dignidad.&lt;br /&gt;Todo esto va configurando un modelo de sociedad donde se pierden los valores más elementales, de respeto a uno mismo y a los demás cambiándolos por el hedonismo egoísta e irresponsable. En vez de educar a las jóvenes generaciones desde el conocimiento sano de su sexualidad y el modo adecuado de establecer relaciones interpersonales auténticas, basadas en el amor y su dignidad, se les deja a su libre albedrío, ofreciéndoles parches que les eviten asumir responsabilidades y en el peor de los casos mostrándoles la vía del aborto como solución a un problema que ellos mismos se han buscado y para el que nadie les había preparado. El año pasado hubo más de 10.000 abortos de adolescentes en España.&lt;br /&gt;Ante esta situación, la voz de la Iglesia ha de anunciar el evangelio de la vida, desde el amor a Cristo y a los hombres. Y al igual que S. Pablo también nosotros debemos ofrecer una palabra acorde a la moral cristiana, que ilumine toda nuestra vida así como las relaciones que establezcamos con los demás, desde la verdad y la fidelidad para con los fundamentos de nuestra fe.&lt;br /&gt;Un cristiano no puede llevar una vida disoluta e inmoral, tan semejante a los modelos del ambiente que en nada se diferencie de los demás. Porque para eso qué tiene de especial su supuesta fe. Nada.&lt;br /&gt;San Pablo nos enseña como ha de ser Cristo quien viva en nosotros, abriendo nuestra vida a su amor y misericordia para dejarnos transformar por él y favorecer que emerja el hombre nuevo al que estamos llamados a convertirnos por su gracia.&lt;br /&gt;La vida cristiana debe iluminar con su autenticidad la totalidad de nuestras relaciones, y por la forma de vivir la vocación matrimonial se ha de transparentar el amor puro y verdadero del Señor, que en la fidelidad de los esposos expresa su permanencia y cercanía.&lt;br /&gt;En la escuela del hogar, los niños y los jóvenes se abren a la vida, a sus posibilidades futuras y al modo como orientar su existencia desde el modelo integrado desde pequeños por el amor recibido. Crecer en un entorno familiar sano y equilibrado, donde los roles de la maternidad y paternidad están claramente definidos y asumidos, experimentando que el amor, el respeto y la fidelidad de sus progenitores son valores que asientan y fundamentan la felicidad del núcleo familiar, es la mejor garantía para un desarrollo adecuado de sus personas.&lt;br /&gt;Todos necesitamos de acompañantes que nos ayuden a madurar en la vida, personas que desde la cercanía, el amor, el respeto y la comprensión nos acerquen a Jesús nuestro maestro. Él nos habla al corazón e ilumina nuestra vida con su amor, para que vivamos la dignidad de los hijos de Dios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Que el Señor nos ayude para vivir con madurez nuestra experiencia cristiana, desde la coherencia y la fidelidad con el evangelio que anunciamos. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8892684969414659662-7055337336629449353?l=alclaustro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://alclaustro.blogspot.com/feeds/7055337336629449353/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8892684969414659662&amp;postID=7055337336629449353' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8892684969414659662/posts/default/7055337336629449353'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8892684969414659662/posts/default/7055337336629449353'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alclaustro.blogspot.com/2012/01/homilia-dominical.html' title='HOMILIA DOMINICAL'/><author><name>Luis Alberto Loyo Martín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04686456323711986190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='26' src='http://2.bp.blogspot.com/_N3dRQrSic4c/SYx7g98orgI/AAAAAAAAAMI/k877d4AFH38/S220/Imagen048.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-K3j3p35gW0g/TxFzayju50I/AAAAAAAAAk0/bmUuQO-FC7k/s72-c/11Katedrala-Loyo.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8892684969414659662.post-7284067265813295741</id><published>2011-12-23T08:50:00.000-08:00</published><updated>2011-12-23T08:52:31.830-08:00</updated><title type='text'>Mensaje de Navidad del OBISPO DE BILBAO</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-1sYNnKv6eI4/TvSxwbYGZuI/AAAAAAAAAkc/tOE006vB_X8/s1600/On%2BMarioren%2Bgotzainotza2.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 320px; FLOAT: right; HEIGHT: 213px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5689367674816456418" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/-1sYNnKv6eI4/TvSxwbYGZuI/AAAAAAAAAkc/tOE006vB_X8/s320/On%2BMarioren%2Bgotzainotza2.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;Queridos hermanos y hermanas.&lt;br /&gt;1. El tiempo de Adviento nos ha conducido al portal de Belén para que contemplemos un acontecimiento admirable: Dios se ha hecho Niño, tomando nuestra carne, y ha aparecido entre nosotros en extrema humildad y pobreza. De este modo, nos muestra hasta qué punto nos ama. Como afirma San Pablo: “Cristo Jesús, siendo de condición divina, no retuvo ávidamente el ser igual a Dios; al contrario, se despojó de sí mismo tomando la condición de esclavo” (Fil 2, 6-7).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es en esa humildad y pobreza del pesebre donde aprendemos que el amor consiste en darse, en entregarse. Esta sencillez de Belén contrasta con tantos elementos superfluos con los que hemos ido envolviendo estas fiestas llegando a empañar su sentido más profundo y genuino. Por ello, es necesario despojar esta celebración de adherencias estériles y vivirla en su verdad. Quisiera en estas fiestas dirigir un recuerdo lleno de afecto a los enfermos, a quienes vivís solos, a los que sufrís las consecuencia de la crisis, a quienes buscáis trabajo, a los inmigrantes, a quienes echáis de menos a seres queridos que por cualquier motivo no podrán pasar con vosotros estas fiestas o han partido ya a la casa del Padre. Que la paz de Dios prenda en vuestros corazones y os llene de esperanza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2. San Pablo nos invita a tener los mismos sentimientos de Cristo Jesús (cfr. Fil 2, 5). El Señor asume por completo nuestra humanidad pasando por el desposeimiento de sí mismo para darnos su vida. La contemplación del misterio de Navidad nos invita a despojarnos de tantas cosas que condicionan nuestra libertad y a amar, como Jesús, en la entrega y el servicio. Este tiempo recio de crisis ha puesto en evidencia las carencias antropológicas y éticas sobre las que se construyen sistemas económicos y financieros donde no es la persona, sino otros intereses, su centro y fin último. Por eso, la Navidad nos invita a revisar nuestros hábitos personales y familiares de vida. Todos, personas, organizaciones e instituciones, debemos realizar una autocrítica sobre algunos planteamientos y comportamientos que pueden haber alimentado una crisis que previsiblemente nos acompañe durante varios años. La Navidad nos llama a recuperar un modo responsable de consumo, la austeridad siempre exigida al discípulo de Jesús, el poner al Señor y al prójimo en el centro de nuestras ocupaciones. Este tiempo nos debe mover a buscar siempre el bien común, a la creatividad en el desarrollo de economías humanizadas, a un especial cuidado en el cumplimiento de las obligaciones tributarias, a una distribución y uso responsable de las ayudas públicas, a la promoción de nuevos proyectos laborales y empresariales, y a la generosidad ordenada y sostenida en el compartir con los más desfavorecidos, sin olvidar la colaboración y solidaridad con los países empobrecidos. El Evangelio de Jesús es ante todo esperanza para el mundo. Es posible vencer esta crisis cuando ponemos a la persona en el centro de toda actividad humana e iniciamos el camino de la conversión personal y comunitaria. La doctrina social de la Iglesia custodia un rico patrimonio de sabiduría práctica que ofrece valiosas indicaciones para recrear las estructuras conforme a la consecución de una economía al servicio de la&lt;br /&gt;persona y promotora de justicia y solidaridad. Hemos de ponerlas en práctica, concertando esfuerzos y sacrificios por parte de todos y con la ilusión de estar contribuyendo a establecer unas bases económicas y sociales más sólidas, justas y sostenibles para las próximas generaciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3. En Navidad acogemos a Jesús, que es nuestra Paz y nos ha convertido a todos en “conciudadanos de los santos y familiares de Dios” (Ef 2,19). Las noticias de estos meses han avivado nuestra esperanza de vivir en paz. La sociedad ha evolucionado mucho en lo referente al rechazo de todo tipo de violencia. Queda un largo camino por recorrer y muchas heridas que necesitan curación. Queremos empeñarnos en la tarea de construir una convivencia arraigada en la verdad, la justicia y el bien, que sea respetuosa con todos, pacífica y fraterna. La conversión personal y comunitaria, que nos reconcilia con Cristo, resulta determinante para fortalecer la comunión eclesial y poder ser fermento de reconciliación en nuestra sociedad. La Víctima que acogemos y ofrecemos en toda celebración eucarística nos capacita para descubrir su presencia en los rostros de quienes han padecido y padecen la herida del terrorismo y la violencia, de la intimidación y la humillación. Es necesario educar a las futuras generaciones en la auténtica libertad, en el amor a la verdad, al bien y a la justicia que son generadoras de la paz verdadera. A este respecto, la familia constituye el ámbito educativo originario que planta los fundamentos decisivos de la cultura de la paz. Durante este tiempo, en las comunidades cristianas de nuestra diócesis se intensifican los encuentros de oración, reflexión y compromiso a favor de la paz. Que el nuevo año, que comienza justamente con la Jornada Mundial de la Paz, sea rico en iniciativas y caminos de reconciliación. Nuestra Paz, que es Cristo, viene a habitar entre nosotros y es un don que podemos acoger cuando nuestro corazón y todos los ámbitos humanos se vuelven a Él y se dejan transformar por Él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Os deseo una santa y feliz Navidad y un año 2012 lleno de bendiciones. Que en la Nochebuena encontréis en familia un espacio de silencio y oración para que acojáis a Jesús Niño e iniciéis con Él una nueva etapa de vuestra vida llena de amor, esperanza y paz. Con afecto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;+ Mario Iceta Gabicagogeascoa.&lt;br /&gt;Obispo de Bilbao &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8892684969414659662-7284067265813295741?l=alclaustro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://alclaustro.blogspot.com/feeds/7284067265813295741/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8892684969414659662&amp;postID=7284067265813295741' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8892684969414659662/posts/default/7284067265813295741'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8892684969414659662/posts/default/7284067265813295741'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alclaustro.blogspot.com/2011/12/mensaje-de-navidad-del-obispo-de-bilbao.html' title='Mensaje de Navidad del OBISPO DE BILBAO'/><author><name>Luis Alberto Loyo Martín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04686456323711986190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='26' src='http://2.bp.blogspot.com/_N3dRQrSic4c/SYx7g98orgI/AAAAAAAAAMI/k877d4AFH38/S220/Imagen048.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-1sYNnKv6eI4/TvSxwbYGZuI/AAAAAAAAAkc/tOE006vB_X8/s72-c/On%2BMarioren%2Bgotzainotza2.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8892684969414659662.post-1018007069105704011</id><published>2011-12-17T10:48:00.000-08:00</published><updated>2011-12-17T10:50:52.336-08:00</updated><title type='text'>IV DOMINGO ADVIENTO-HOMILÍA</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-2NDtao2LfI8/Tuzkgx6IdYI/AAAAAAAAAkI/FzdE3VTwtX8/s1600/interior2.JPG"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; DISPLAY: block; HEIGHT: 240px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5687171681266201986" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/-2NDtao2LfI8/Tuzkgx6IdYI/AAAAAAAAAkI/FzdE3VTwtX8/s320/interior2.JPG" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;&lt;strong&gt;DOMINGO IV DE ADVIENTO&lt;br /&gt;18-12-11 (Ciclo B)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Al llegar al final de este tiempo de Adviento, la Palabra de Dios nos regala con una de las páginas más bellas de la Escritura. El diálogo entre el enviado de Dios y María, nos descubre una experiencia llena de ternura, de confianza y de disponibilidad.&lt;br /&gt;“Alégrate llena de gracia”; con este saludo tan denso, el ángel se presenta ante María, una humilde joven de Nazaret, que del anonimato más absoluto, va a pasar a ser protagonista fundamental de la Historia de la Salvación.&lt;br /&gt;La vida de María, desde el momento de su nacimiento, ha estado bendecida por Dios. Y es la profundidad de su vida espiritual, su experiencia de fe y su capacidad de servicio, lo que capacita a María para recibir esta propuesta de Dios con responsabilidad y entera disponibilidad.&lt;br /&gt;Pero seguimos desgranando este Evangelio tan hermoso; Ante el sobresalto de María, por esta presencia inesperada, el enviado de Dios, Gabriel, prosigue con el contenido fundamental de su misión. María es la elegida por Dios para ser la puerta de su Encarnación en la historia. Y aunque todos los elementos humanos estén en contra de esta posibilidad, el ángel explica cómo acontecerá esta acción divina: “la fuerza del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el que va a nacer se llamará Hijo de Dios”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para Dios nada hay imposible, no tiene más que mirar la situación de su prima Isabel. Ella también ha sido elegida por Dios para que de sus entrañas nazca quien preparará el camino al Señor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y el diálogo concluye con esta frase que tantos creyentes han ido repitiendo a lo largo de su vida, “aquí está la esclava del Señor, hágase en mí según tu palabra”.&lt;br /&gt;En un texto tan breve, se condensa toda una vida orientada por entero al Señor. Y ante el inmenso amor que María siente por parte de Dios, se llena de ilusión y de esperanza al recibir de su mano la misión más importante que jamás nadie haya recibido.&lt;br /&gt;Ser la madre de Jesús, el Mesías, el Salvador, se contempla ahora como una bella responsabilidad, llena de gozo y de futuro esperanzado.&lt;br /&gt;La vida de la madre estará siempre unida a la de su hijo, vivirá pendiente de su suerte y se convertirá en víctima inocente del mismo destino que a él le aguarda. Desde el momento de su concepción y hasta el pié de la cruz en el Calvario, María acompañará a su hijo, compartiendo su misma vida y su misma muerte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En María todos hemos puesto nuestra mirada como modelo de creyente. Ella nos muestra el camino que conduce hasta su Hijo, nos alienta en todos los momentos de nuestra vida y nos sostiene ante las dificultades.&lt;br /&gt;El pueblo de Dios la ha otorgado los más hermosos títulos que adornan su figura, y también aquellos por los que busca su amparo. Ella es abogada nuestra, aquella que vuelve sus ojos misericordiosos en medio de este valle de lágrimas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y en ella encontramos los cristianos a la madre que el mismo Señor Jesús nos regaló para que alentara nuestra fe y nuestra esperanza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En nuestros días siguen siendo muchas las personas que a ejemplo de María entregan su vida al servicio de los demás. Con su generosa disponibilidad van sembrando de amor y de ilusión este mundo nuestro a través de múltiples servicios dentro y fuera de la Iglesia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta es la respuesta que todos debemos dar al Señor en medio de nuestra vida, que se haga siempre su voluntad. El no nos va a pedir cosas imposibles ni que superen nuestras capacidades. Y si se fija en nosotros para una tarea concreta bien en la vida laical, sacerdotal o religiosa no es para complicarnos la existencia, sino para hacernos responsables de ella siendo plenamente felices en la entrega generosa al servicio de su Reino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La fe no es una realidad que pueda reducirse al ámbito de lo privado, al silencio y oculto del corazón. Ciertamente es una experiencia de encuentro personal con Dios, pero que de forma inmediata se pone en camino, en apertura a los demás y en comunión fraterna con quienes sentimos arder en el alma la misma llama del amor del Señor. No en vano la colecta de este día es la gran llamada a la solidaridad que todos recibimos desde la urgencia de quienes padecen el sufrimiento que la pobreza y el abandono les ocasiona. Hoy es el día de mirar más allá de lo individual y sentir la necesidad de ser generosos con los necesitados, porque en ellos Dios nos llama a socorrer su necesidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Queridos hermanos. Nos acercamos a vivir el nacimiento del Señor. Y año tras año lo rememoramos con la ilusión y la esperanza de que por fin sea una navidad de paz y de felicidad para todos. Pero este deseo permanente depende en gran medida de nuestra disposición personal, de nuestra acogida a la llamada que Dios nos hace y a la que debemos responder con generosidad. El nos señala con su estrella el camino que nos conduce a su presencia para que lo recorramos unidos en una misma fraternidad. De este modo podremos cantar la gloria de Dios, que llena de paz la vida de los hombres y mujeres de buena voluntad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Que María, la mujer que se hizo servidora del Señor, y desarrolló plenamente su libertad al ponerla confiadamente en las manos amorosas de Dios, nos enseñe a vivir la entrega personal desde la confianza y así podamos como ella alegrarnos en Dios nuestro Salvador, cuya misericordia cantamos por siempre, dando testimonio con nuestra vida de Jesucristo, cuya venida a nuestras vidas anhelamos. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8892684969414659662-1018007069105704011?l=alclaustro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://alclaustro.blogspot.com/feeds/1018007069105704011/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8892684969414659662&amp;postID=1018007069105704011' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8892684969414659662/posts/default/1018007069105704011'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8892684969414659662/posts/default/1018007069105704011'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alclaustro.blogspot.com/2011/12/iv-domingo-adviento-homilia.html' title='IV DOMINGO ADVIENTO-HOMILÍA'/><author><name>Luis Alberto Loyo Martín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04686456323711986190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='26' src='http://2.bp.blogspot.com/_N3dRQrSic4c/SYx7g98orgI/AAAAAAAAAMI/k877d4AFH38/S220/Imagen048.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-2NDtao2LfI8/Tuzkgx6IdYI/AAAAAAAAAkI/FzdE3VTwtX8/s72-c/interior2.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8892684969414659662.post-6223350697134951975</id><published>2011-12-09T09:36:00.001-08:00</published><updated>2011-12-09T09:37:57.292-08:00</updated><title type='text'>HOMILIA DOMINICAL</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-TK7nvXsFNsE/TuJHa8IC2MI/AAAAAAAAAjs/oYYch0WefXU/s1600/images%255B9%255D.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 298px; DISPLAY: block; HEIGHT: 169px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5684184207837026498" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/-TK7nvXsFNsE/TuJHa8IC2MI/AAAAAAAAAjs/oYYch0WefXU/s320/images%255B9%255D.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;&lt;strong&gt;DOMINGO III DE AVDIENTO&lt;br /&gt;18-12-11 (Ciclo B)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;“Estad siempre alegres en el Señor”, este domingo llamado precisamente así, “Gaudete”, el del gozo, nos sitúa ante la cercana venida del Señor. Cómo no estar gozosos cuando sentimos cada vez más próximo el nacimiento del Salvador. Es el gozo de aquellos a los que van destinadas las palabras del profeta Isaías, los pobres, los cautivos, los enfermos. Estar alegres en el Señor porque en medio de la oscuridad e incertidumbre, hemos de hacer brillar la luz de la esperanza que se sostiene sobre la siempre viva antorcha de la solidaridad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El adviento cristiano debe preparar la venida del Señor de forma efectiva y para todos. Al igual que Juan el Bautista hace dos mil años, nosotros hoy somos los precursores, los que allanamos el camino al Señor. Y allanar el camino al Salvador supone rellenar los huecos y recortar las montañas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Espíritu del Señor ha sido derramado sobre nosotros para anunciar la Buena noticia a los que sufren, vendar los corazones desagarrados, proclamar la libertad de los cautivos y el año de gracia del Señor.&lt;br /&gt;De esta forma vamos preparando el camino por el que el Mesías quiere acercarse a cada ser humano para morar de forma permanente en él y colmar así de esperanza y dicha su existencia.&lt;br /&gt;Pero como decía hemos de rellenar los huecos y vacíos que hay en nuestro entorno y a la vez tirar abajo aquellos muros o montes que dificultan el desarrollo del reinado de Dios.&lt;br /&gt;En estas fechas donde tanto se consume, hemos de vivir la caridad cristiana con los hogares vacíos de lo imprescindible para subsistir. En momentos donde nos deseamos de corazón los mejores sentimientos entre los amigos y familiares, tenemos que llenar de fraternidad y de misericordia los huecos que la marginación y el desarraigo provocan en tantos inmigrantes alejados de sus seres queridos.&lt;br /&gt;Pero también hay que derruir lo que nos impide ver el horizonte de Dios. Ante los muros que levantan la violencia y el odio, hay que cimentar la justicia y la paz desde bases sólidas de convivencia y respeto en la solidaridad con las víctimas. Ante las barreras que suponen los miedos y recelos para con aquellos que viven excluidos y en la calle, hemos de limpiar la mirada del corazón y descubrir en ellos a unos hijos de Dios, y por lo tanto a hermanos nuestros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La vida de Juan el bautista fue acogida por muchos como un don de Dios. Su llamada a la conversión y a recibir un bautismo que abriera la puerta a un estilo de vida nuevo, basado en la misericordia y en el amor, fue seguido por muchas personas que anhelaban una vida más digna y fraterna.&lt;br /&gt;Pero la voz de Juan no sólo anunciaba la cercanía del Salvador. También denunciaba la injusticia y la opresión; tanto en el plano de la vida pública, como en los comportamientos morales individuales donde se gestan las acciones que condicionan nuestra vida y las de los demás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Preparar el camino al Señor para favorecer que su reinado se implante en nuestras vidas, no será posible si no conlleva la conversión individual, la de todos sin excepción.&lt;br /&gt;Ciertamente que la meta no es quedarnos en el intimismo. Que la fe ha de vivirse y desarrollarse en comunión con los hermanos de forma que sus frutos redunden en la transformación de toda la realidad. Pero la única manera de poder transformar este mundo nuestro e implantar en él el reino de Dios, es haciendo que primero Dios reine en nuestros corazones y así, con nuestra vida renovada en su totalidad, transparente y testimonie la verdad de una existencia totalmente entregada al servicio del Señor y de los hermanos.&lt;br /&gt;Esta llamada a la conversión y al cambio radical de nuestras vidas, también va a encontrar serios detractores. Personas que como a Juan nos cuestionen con qué autoridad nos permitimos los cristianos denunciar comportamientos asumidos socialmente e incluso justificados y amparados legalmente.&lt;br /&gt;Cuando la Iglesia, a través de sus pastores, ofrece una palabra iluminadora de la vida cotidiana, sus primeros destinatarios somos los cristianos, pero no los únicos. También se ofrece a todo el que lo desee una palabra de esperanza y una doctrina que ayude a vivir en plenitud.&lt;br /&gt;Y el hecho de que otros dirijan sus vidas por caminos distintos y contrarios no nos desautoriza en absoluto, sino que nos diferencia, lo cual además de bueno es necesario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En una sociedad como la nuestra que tantas veces atenta contra la vida y la dignidad de las personas, no sólo tenemos que denunciar las agresiones que padecen quienes gozan de plenos derechos; tenemos que defender con valor a los indefensos y a los sin voz. Así lo hacemos cada vez que nos situamos frente al odio y la violencia, contra los malos tratos que tantas mujeres padecen a manos de los hombres, cada vez que alzamos nuestra voz en contra del aborto o de la eutanasia. No es más digna una vida por el hecho de haber concluido su proceso de gestación, o por gozar de buena salud, o por contribuir al bien común. La vida o tiene dignidad siempre, porque así se la ha dado su Creador, o nadie puede otorgársela de forma arbitraria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La llamada del adviento a nuestra propia conversión, exige de nosotros una conciencia clara de nuestra responsabilidad personal y social. Y por muchas que sean las dificultades que hoy encuentran quienes se comprometen en esta defensa de la persona en su totalidad, no por ello su misión se ve deslegitimada o desprotegida. La comunidad cristiana la bendice, sostiene y anima con su oración y aliento.&lt;br /&gt;El tiempo de adviento canta constantemente “Ven Señor Jesús”. Y Jesús ya vino hace dos milenios, viene hoy en nuestro presente concreto, y vendrá a nuestro encuentro en la consumación de nuestra vida. Pero su venida sólo es gozosa si es acogida. Pedirle al Señor que venga, supone abrir nuestra vida para que entre en ella, de modo que habitados por su Espíritu, prolonguemos con nuestros gestos sencillos pero eficaces, su obra de salvación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dios sigue enviando su mensajero delante de los hombres para prepararle el camino. Y lo mismo que ayer Juan el Bautista se entregó con eficacia y valor, anunciando a tiempo y a destiempo la venida del Salvador, ese mensajero hoy somos cada uno nosotros. Que el Señor nos sostenga en este empeño y nos dejemos sorprender por su venida, para que así nos sintamos renovados en la esperanza y en el amor.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8892684969414659662-6223350697134951975?l=alclaustro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://alclaustro.blogspot.com/feeds/6223350697134951975/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8892684969414659662&amp;postID=6223350697134951975' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8892684969414659662/posts/default/6223350697134951975'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8892684969414659662/posts/default/6223350697134951975'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alclaustro.blogspot.com/2011/12/homilia-dominical.html' title='HOMILIA DOMINICAL'/><author><name>Luis Alberto Loyo Martín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04686456323711986190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='26' src='http://2.bp.blogspot.com/_N3dRQrSic4c/SYx7g98orgI/AAAAAAAAAMI/k877d4AFH38/S220/Imagen048.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-TK7nvXsFNsE/TuJHa8IC2MI/AAAAAAAAAjs/oYYch0WefXU/s72-c/images%255B9%255D.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8892684969414659662.post-7764877149185458448</id><published>2011-12-09T03:32:00.000-08:00</published><updated>2011-12-09T03:34:23.930-08:00</updated><title type='text'>Fiesta en la Iglesia de Bilbao</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-sXZlc47ZJQY/TuHyOZDjshI/AAAAAAAAAjg/Ph7Vsg6d21Y/s1600/Catedral%2B6.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 214px; DISPLAY: block; HEIGHT: 320px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5684090533776175634" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/-sXZlc47ZJQY/TuHyOZDjshI/AAAAAAAAAjg/Ph7Vsg6d21Y/s320/Catedral%2B6.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;Una fiesta grande en la Iglesia de Bilbao&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la solemnidad de la Inmaculada Concepción de la Virgen María, nuestra diócesis de Bilbao se ha visto bendecida con tres nuevos diáconos. Fue una fiesta diocesana que abarrotó el templo catedralicio de fieles, y donde nuestro Obispo D. Mario Iceta estuvo acompañado en la concelebración por más de 90 sacerdotes junto a los cuatro diáconos permanentes de nuestra diócesis.&lt;br /&gt;Hacía 18 años que no eran ordenados a la vez tres diáconos, las ordenaciones eran una o dos por año, y aunque ahora se ve el seminario con tres seminaristas menos, seguro que el Señor seguirá llamando a jóvenes que escuchen su voz con un corazón como el de la Virgen María, acogiendo con gratitud su vocación y dejándose guiar por su amor para llevar a buen término la obra buena que Dios comenzó en ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los periódicos locales se han hecho eco de este acontecimiento, algo que unido a la noticia de que no hay profesión en el mundo más feliz que la de sacerdote, hace que estemos recibiendo una infusión de ánimo nada desdeñable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dios también nos habla por medio de los signos de los tiempos, y si bien es verdad que la fe cristiana, y en especial la Iglesia es tantas veces despreciada e incluso perseguida, no deja de ser una llamada de Dios el hecho de que también esta fe en Cristo suscite en muchas personas una llamada a sus vidas en busca de autenticidad y felicidad plenas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El contraste entre la crítica y la admiración, nos dejan ver que Jesús sigue provocando en el hombre una respuesta a su búsqueda de sentido, tantas veces confundido y desorientado por las modas y las corrientes que lo enredan y perturban.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La entrega de la vida al Señor de estos tres jóvenes de Bilbao, Oscar, Jovaisa e Ignacio, se vio acompañada por cientos de personas que con su presencia y oración les decía: ánimo, nos hacéis mucha falta, y vuestras vidas son un estímulo y un regalo para las nuestras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Don Mario les animó a que pongan como cimiento de su vocación tres cosas esenciales, la oración permanente donde la centralidad de sus vidas en Cristo esté alimentada por la eucaristía, la comunión eclesial que garantiza la autenticidad de su ministerio, y la caridad pastoral que debe orientar la entrega total de sus vidas al servicio del Señor y de los hermanos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La presencia de tantos sacerdotes, además de ser un gesto de acogida y de fraternidad ministerial, es una expresión de que la pastoral vocacional es un anhelo permanente en quienes hemos sido llamados por el Señor a la “profesión” más feliz del mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gracias a Dios por todos los dones que nos sigue regalando. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8892684969414659662-7764877149185458448?l=alclaustro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://alclaustro.blogspot.com/feeds/7764877149185458448/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8892684969414659662&amp;postID=7764877149185458448' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8892684969414659662/posts/default/7764877149185458448'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8892684969414659662/posts/default/7764877149185458448'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alclaustro.blogspot.com/2011/12/fiesta-en-la-iglesia-de-bilbao.html' title='Fiesta en la Iglesia de Bilbao'/><author><name>Luis Alberto Loyo Martín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04686456323711986190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='26' src='http://2.bp.blogspot.com/_N3dRQrSic4c/SYx7g98orgI/AAAAAAAAAMI/k877d4AFH38/S220/Imagen048.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-sXZlc47ZJQY/TuHyOZDjshI/AAAAAAAAAjg/Ph7Vsg6d21Y/s72-c/Catedral%2B6.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8892684969414659662.post-738083385675195241</id><published>2011-12-03T04:19:00.000-08:00</published><updated>2011-12-03T04:21:22.567-08:00</updated><title type='text'>II DOMINGO DE ADVIENTO</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-kbHqGX9LmnY/TtoUPCLJZbI/AAAAAAAAAjM/unzcgNQiNDQ/s1600/ADVIENTO%2B2.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 259px; DISPLAY: block; HEIGHT: 194px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5681876128395519410" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/-kbHqGX9LmnY/TtoUPCLJZbI/AAAAAAAAAjM/unzcgNQiNDQ/s320/ADVIENTO%2B2.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;&lt;strong&gt;DOMINGO II DE ADVIENTO&lt;br /&gt;4-12-11 (Ciclo B)&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;En este segundo domingo de adviento, la llamada del Señor a través de los personajes de la Sagrada Escritura, es la de “prepararle el camino”. Una tarea a la que el pueblo de Dios ha sido siempre urgido y que en diferentes momentos de densidad espiritual, la ha vivido con esperanza e ilusión.&lt;br /&gt;Ciertamente si echamos una mirada a nuestra historia podemos comprobar con tristeza que la realidad humana actual no difiere demasiado de la de otros tiempos. Sí que la sociedad ha evolucionado en la tecnología y la ciencia, que los adelantos actuales permiten salir de la propia tierra hacia el espacio algo inimaginable para generaciones pretéritas. Pero en el fondo del ser humano, en su forma de vivir y relacionarse con los demás, en sus anhelos más profundos ¿podríamos decir que hemos cambiado tanto? Todos buscamos la felicidad, luchamos por sobrevivir y fundamos nuestra dicha en las relaciones más personales y cercanas, con los nuestros. Algo que desde siempre ha procurado desarrollar el hombre con igual intensidad.&lt;br /&gt;Sin embargo los mismos problemas afectan a esta humanidad en el discurrir de los tiempos. A la luz de la Sagrada Escritura vemos cuantas veces se nos narran sucesos que oscurecen el Plan salvador de Dios. Enfrentamientos, opresiones, injusticias, abusos del inocente, guerras… Hechos que a pesar de distanciarse de nosotros en miles de años, sin embargo destacan en nuestra mente con una frescura singular.&lt;br /&gt;Cómo no vamos a comprender el sufrimiento del pueblo hebreo en medio de una guerra que lo aniquilaba, cuando en nuestros días son demasiados los pueblos en guerra que se acercan a nuestro hogar por el televisor. Cómo no vamos a saber lo que sufre el inocente oprimido cuando en nuestros días millones de seres humanos mueren en la miseria y el abandono. Cómo no vamos a sentirnos cercanos al dolor de los enfermos y desahuciados que buscaban con desesperación quien les acogiera cuando en medio de esta sociedad tan avanzada hay ancianos y enfermos que acaban sus días en el olvido hasta de sus familiares más cercanos. Cómo no vamos a comprender y solidarizarnos con el dolor de las víctimas del terrorismo, cuando el fanatismo religioso o político siguen dejando regueros de sangre a la vista de todos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y a la luz de esta realidad podemos preguntarnos, ¿dónde está la salvación de Dios? Qué es lo que celebramos en navidad, el acontecimiento histórico de la entrada de Dios en nuestra vida, o el recuerdo de una promesa incumplida. Y es entonces donde ha de abrirse paso con fuerza la luz de la esperanza y de la fe.&lt;br /&gt;“No perdáis de vista una cosa: para el Señor un día es como mil años y mil años como un día. El Señor no tarda en cumplir su promesa, como creen algunos”, nos ha recordado el apóstol S. Pedro en su carta. La historia contemplada con los ojos de Dios supera el tiempo y sus acontecimientos concretos. La navidad no es la manifestación de un deseo imposible, sino el recuerdo de un hecho que cambió la historia humana porque Dios entró en ella para asumirla y sanarla, compartirla a nuestro lado y regenerarla de modo que la semilla de su reino ha sido sembrada y su crecimiento, aunque lento y costoso, es imparable.&lt;br /&gt;Por ese motivo en este tiempo de gracia recordamos tantas veces el mismo estribillo, “preparad el camino al Señor”, o como también insiste el profeta Isaías, “consolad, consolad a mi pueblo dice vuestro Dios, habladle al corazón”. Si nuestra experiencia de fe nos presenta con toda su fuerza esta cercanía del Señor en medio del tiempo presente, hemos de desbrozar el camino para favorecer su encuentro con los hombres y mujeres necesitados de esperanza.&lt;br /&gt;Preparar el camino al Señor no es una frase añeja en un libro caduco. Es un imperativo moral vivo y actual, que brota de la misma persona de Jesucristo de cuya Buena Noticia somos nosotros sus testigos.&lt;br /&gt;Es verdad que la realidad social, humana, política y económica no ha sido saneada en su totalidad.&lt;br /&gt;Que por mucho que nos esforcemos los cristianos nada nos garantiza un cambio radical de la historia. Pero esta triste limitación no debe vencer nuestra esperanza ni la adhesión vital al proyecto de Jesús. Él tampoco modificó la historia inmediata de su pueblo, pero con su entrega nos abrió la puerta de la salvación. Una realidad que trasciende los límites de nuestra historia, pero que hunde sus raíces en nuestra realidad presente.&lt;br /&gt;Sabemos que es difícil cambiar la realidad de forma inminente, y que por muchos gestos de solidaridad y justicia que tengamos para con los más necesitados, no vamos a erradicar el hambre y la miseria de inmediato, o expulsar la lacra de la violencia y el odio con la ignominia que supone para toda la humanidad. Pero también sabemos que en cada signo de fraternidad que tenemos para con nuestros hermanos más pobres e indefensos, estamos cimentando de amor y de esperanza las relaciones humanas. Y aunque sean aparentemente insignificantes, son expresión real de que algo en este mundo se va transformando en la línea del Reino de Dios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El adviento es para nosotros los cristianos tiempo de esperanza y de compromiso. Con el recuerdo vivo y fresco de lo acontecido en la historia humana en aquella primera navidad, sabemos con certeza que Dios está entre nosotros. Que su amor se ha derramado de forma plena y permanente en su Hijo Jesús y que en él hemos sido tomados como hijos e hijas todos nosotros.&lt;br /&gt;Esta experiencia nos ha de llenar de gozo y de consuelo, a la vez que nos ayuda a vivir cada día con ilusión a pesar de las dificultades y penurias que podamos padecer. Y a la vez, porque somos conscientes del don de Dios que hemos recibido por la fe, tomamos con responsabilidad la tarea de preparar el camino al Señor, para que por medio de nuestro testimonio creyente, de nuestras palabras y obras, podamos acercar a los demás nuestra propia esperanza y compartir la auténtica fraternidad.&lt;br /&gt;Es lo que en esta eucaristía le pedimos al Señor, por intercesión de su madre bendita, cuya fiesta de su concepción inmaculada vamos a celebrar este próximo jueves. Que ella nos asista siempre en esta misión de sembrar de esperanza nuestro mundo, y así vivamos con gozo nuestra vocación cristiana. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8892684969414659662-738083385675195241?l=alclaustro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://alclaustro.blogspot.com/feeds/738083385675195241/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8892684969414659662&amp;postID=738083385675195241' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8892684969414659662/posts/default/738083385675195241'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8892684969414659662/posts/default/738083385675195241'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alclaustro.blogspot.com/2011/12/ii-domingo-de-adviento.html' title='II DOMINGO DE ADVIENTO'/><author><name>Luis Alberto Loyo Martín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04686456323711986190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='26' src='http://2.bp.blogspot.com/_N3dRQrSic4c/SYx7g98orgI/AAAAAAAAAMI/k877d4AFH38/S220/Imagen048.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-kbHqGX9LmnY/TtoUPCLJZbI/AAAAAAAAAjM/unzcgNQiNDQ/s72-c/ADVIENTO%2B2.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8892684969414659662.post-8594731581100461098</id><published>2011-11-26T03:53:00.000-08:00</published><updated>2011-11-26T03:57:53.256-08:00</updated><title type='text'>TIEMPO DE ADVIENTO</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-P_O_UQHRGW0/TtDUOUqH8zI/AAAAAAAAAig/i2xws7gz56k/s1600/ADVIENTO%2B1.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 268px; FLOAT: right; HEIGHT: 188px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5679272472642843442" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/-P_O_UQHRGW0/TtDUOUqH8zI/AAAAAAAAAig/i2xws7gz56k/s320/ADVIENTO%2B1.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;&lt;strong&gt;I DOMINGO DE ADVIENTO&lt;br /&gt;27-11-11 (Ciclo B)&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Hoy la liturgia de la Iglesia inaugura un tiempo de gracia para todos los cristianos, el Adviento. O lo que es lo mismo, el tiempo de la esperanza gozosa por lo que de forma inminente está por llegar; la Salvación de Dios encarnada en su Hijo Jesús, Señor nuestro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un tiempo que nos invita a revitalizar en nosotros las actitudes de acogida, apertura y confianza. Todo ello desde la escucha de la Palabra de Dios que interpela y prepara nuestras vidas para disponerlas adecuadamente y así poder recibirle. De este modo, por medio del profeta Isaías y de los diferentes personajes que nos han precedido en esta historia de nuestra salvación, iremos escuchando la voz del Señor cuyo “nombre de siempre es `nuestro redentor”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y la primera llamada que en este tiempo escuchamos es la de estar en vela; “vigilad, pues no sabéis cuando es el momento”. Muchas veces recordamos la realidad sorpresiva de la vida. Nuestras capacidades para controlar todos los movimientos y determinar imprevistos, se ven superadas por la constante incertidumbre que encierra todo futuro humano. Nadie puede determinarlo, ni decidirlo de forma permanente, por mucho que se empeñe. Siempre nos sorprende la libertad individual y la responsabilidad que de ella se deriva.&lt;br /&gt;Somos previsores de nuestro futuro y responsables del presente. Y por esta razón debemos saber interpretar bien cada momento y circunstancia a fin de resolver la conducta precisa que más conviene a nuestra vida y a la de los demás. No podemos perder las referencias a la comunidad cristiana y humana porque todos participamos de un mismo destino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La vigilancia del cristiano está marcada por la confianza plena en ese Dios que pasa continuamente a nuestro lado. Comparte nuestra vida y se implica en ella de forma constante y fiel. Vigilar para descubrirlo, acogerlo y escucharle. Vivir en permanente atención a la realidad porque en ella se encarna Dios con la finalidad de transformarla y sanarla en su raíz más profunda. Dios nos habla en cada acontecimiento, en cada situación personal y social. Habla en el susurro de una vida serena y en el drama de quienes sufren. Y sólo si tenemos a punto nuestra capacidad para atenderle podremos encontrarnos con él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero también hay espacios donde esa palabra de vida pretende enmudecerse y silenciarse. La llamada del adviento a estar atentos también nos previene frente a las situaciones donde los contravalores que oprimen y tiranizan al ser humano se extienden bajo falsas promesas de felicidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nuestra sociedad acomodada del primer mundo se arroja en los brazos de los ídolos del dinero, el poder y el placer, cuyas amplias redes pretenden someter a todos ofreciendo un porvenir donde sólo tengan cabida los valores estéticos y de mercado. Así se comprende el adoctrinamiento de la sociedad con propuestas de familia difusa, de devaluación de la vida en sus estadios menos vigorosos o cuando resultan una molestia indeseada, el establecimiento de las relaciones interpersonales desde la conveniencia individualista y el rechazo de cualquier autoridad que imponga el debido respeto para el desarrollo equilibrado de la convivencia, bien sea familiar o social.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muchas veces da la impresión de que andamos a la deriva por haber renunciado a unos valores que, a pesar de sus limitaciones, garantizaban la estabilidad de nuestro entorno personal y social, y habernos lanzado a la búsqueda de una libertad vana exenta de responsabilidades para con los demás.&lt;br /&gt;Cuando rechazamos a Dios como el referente absoluto de nuestra vida enseguida se apropiará de su lugar alguna ideología totalizadora que nos someterá a su antojo.&lt;br /&gt;Dios no es el enemigo del ser humano, ni un rival para su desarrollo. Al contrario, es su razón de ser y aquel que garantiza su progreso y plenitud. Desde esta realidad podemos comprender el porqué de su encarnación. Cómo sólo desde el amor incondicional y generoso del Padre se puede comprender el deseo de compartir una naturaleza limitada y frágil como la nuestra. Dios se ha comprometido tanto con nosotros que se ha hecho uno más de la humanidad de forma que esta historia humana nuestra es también historia de salvación. Y a pesar de que como nos recuerda el profeta Isaías, muchas veces hemos andado extraviados, y que “nuestra justicia era un paño manchado”, podemos tener la certeza de que “sin embargo, Señor, tú eres nuestro padre, nosotros la arcilla, y tú el alfarero: somos todos obra de tu mano”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vivir con esta convicción no nos ahorra las dificultades del presente, pero sí nos impulsa a afrontarlas con esperanza y confianza, de forma que desde nuestro compromiso cristiano y responsabilidad para con el mundo que Dios ha puesto en nuestras manos podamos dar testimonio de Jesucristo y preparar su venida a nuestros corazones y a los de aquellos que lo quieran acoger con apertura de corazón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Son muchas las personas que andan en la vida buscando una razón profunda por la que vivir y un sentido auténtico que dar a su existencia. Y si no reciben una propuesta clara, sencilla y generosa por nuestra parte, desde el testimonio personal y comunitario auténtico y gozoso de ser testigos de Jesucristo, la buscarán en otros lugares con falsas promesas de dicha y libertad.&lt;br /&gt;Cuando Jesús en el evangelio nos llama a la vigilancia, no sólo nos previene a nosotros contra la falsedad del ambiente, también nos llama para que realicemos la tarea que nos ha encomendado y no caer en la comodidad irresponsable de quien se acompleja en su fe y oculta su identidad apostólica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el evangelio, S. Marcos expresa con claridad cómo Dios ha dejado su casa en nuestras manos confiando a cada uno su tarea. Pidamos para que en todo momento estemos dispuestos a dar razón de nuestra fe y esperanza, comprometiéndonos en el servicio evangelizador y así podamos preparar su venida a nuestras vidas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Que este tiempo de adviento sea realmente un tiempo de gracia y de encuentro con Jesucristo nuestro Señor. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8892684969414659662-8594731581100461098?l=alclaustro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://alclaustro.blogspot.com/feeds/8594731581100461098/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8892684969414659662&amp;postID=8594731581100461098' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8892684969414659662/posts/default/8594731581100461098'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8892684969414659662/posts/default/8594731581100461098'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alclaustro.blogspot.com/2011/11/tiempo-de-adviento.html' title='TIEMPO DE ADVIENTO'/><author><name>Luis Alberto Loyo Martín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04686456323711986190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='26' src='http://2.bp.blogspot.com/_N3dRQrSic4c/SYx7g98orgI/AAAAAAAAAMI/k877d4AFH38/S220/Imagen048.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-P_O_UQHRGW0/TtDUOUqH8zI/AAAAAAAAAig/i2xws7gz56k/s72-c/ADVIENTO%2B1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8892684969414659662.post-7745606809341557711</id><published>2011-11-17T03:10:00.000-08:00</published><updated>2011-11-17T03:12:28.779-08:00</updated><title type='text'>HOMILÍA DOMINICAL</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-NN9repAm2Ro/TsTsCt4P8gI/AAAAAAAAAiM/MWemFC5uSPA/s1600/imagesCAXKOO9P.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 150px; FLOAT: right; HEIGHT: 113px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5675920961813082626" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/-NN9repAm2Ro/TsTsCt4P8gI/AAAAAAAAAiM/MWemFC5uSPA/s320/imagesCAXKOO9P.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;&lt;strong&gt;SOLEMNIDAD DE JESUCRISTO REY DEL UNIVERSO&lt;br /&gt;20-11-11 (Ciclo A)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;El tiempo llamado ordinario culmina en esta fiesta de Jesucristo Rey y Señor del Universo, y así la semana que viene comenzaremos el tiempo de Adviento preparatorio de las fiestas de Navidad.&lt;br /&gt;La Palabra de Dios que hoy se nos proclama, nos evoca el final de todos los tiempos. Ese momento de la historia en el que toda la realidad sea acogida por el Creador y llevada a plenitud en su Reino. No conocemos el cuando ni el cómo, pero sí sabemos que un día Dios reunirá entorno a sí a todos sus hijos para transformar de forma definitiva este mundo conocido y dar paso a esa realidad anunciada por Jesús, esperada por quienes formamos su Pueblo santo, y ya compartida junto al Señor, por los hermanos que nos precedieron.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Proclamamos a Jesucristo como único Señor de nuestras vidas. Sólo a él le rendimos culto y sólo en él ponemos nuestras esperanzas y anhelos sabiendo que como Buen Pastor sale al encuentro de los perdidos y abandonados, para congregarnos a todos en una misma familia fraterna y abierta, donde descansen los agobiados, se reconcilien los enfrentados y juntos alabemos a Dios nuestro Padre por siempre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El reinado de Cristo comenzado en su vida mortal, se manifiesta también en cada corazón que lo acoge y en cada uno de sus discípulos, llamados a prolongar su obra y a anunciar la Buena Noticia de su Reino. Jesús nos habla siempre en cada situación cercana y próxima. Y nuestra dicha y bienaventuranza se hace realidad si somos capaces de reconocerlo en el hermano necesitado, en el enfermo y abatido, en el hambriento y marginado. Dios mismo se nos acerca a cada uno de nosotros con semblante humilde y frágil, y seremos dichosos si lo reconocemos tan real y tan humano.&lt;br /&gt;El reinado de Cristo no se asemeja al de los poderosos de este mundo. Su trono se asienta en el calvario junto a las cruces y sufrimientos de todos los crucificados. Su corona se clava en sus sienes con las espinas de la opresión, la violencia y la injusticia que padecen tantos inocentes, y cuyo dolor es recogido y elevado ante el Padre. Reconocer en Jesús crucificado el reinado de Dios emergente, implica de nosotros una respuesta solidaria y fraterna.&lt;br /&gt;Jesús llama bienaventurados a quienes son capaces de mirar con el corazón el rostro de los demás y superan sus prejuicios raciales, ideológicos o culturales, porque por encima de todo prevalece el amor al prójimo, al ser humano, al hermano. Cada vez que a uno de estos hacemos cualquier bien, que no cerramos nuestra puerta a su llamada ni volvemos el rostro a su mirada, a Dios mismo hemos asistido y jamás quedará en el olvido del Señor.&lt;br /&gt;Pero si en la generosidad y la solidaridad está nuestra ventura, en el odio o la indiferencia se encuentra nuestra desgracia. Cada vez que cerramos el corazón al necesitado y su llanto cae en el desprecio y en el olvido, es a Dios mismo a quien damos la espalda y aunque su amor todo lo puede y perdona, le cuesta olvidar el sufrimiento de sus hijos a causa de la dureza de sus hermanos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al proclamar hoy a Jesucristo como nuestro Señor, hemos de revisar con fidelidad el lugar que realmente ocupa en nuestras vidas, buscando esos espacios en los que todavía no ha podido entrar porque hemos dejado que los acaparen otros señores o ídolos.&lt;br /&gt;Nuestra cultura y forma de vida, son muy propicios para vivir en la fragmentación.&lt;br /&gt;Son muchos los que reducen su fe a la práctica de unos ritos religiosos más o menos arraigados en nuestras costumbres, pero carentes de profundidad espiritual, lo cual conlleva la ruptura entre la fe y la vida, relegando la experiencia religiosa al ámbito de lo privado y evitando que toda nuestra existencia sea iluminada por ella.&lt;br /&gt;Dejar que sea Cristo el centro de nuestra vida ha de suscitar en nosotros la necesidad natural de estar en diálogo permanente con él. Llevando a la oración diaria lo que somos y sentimos, nuestros proyectos y problemas para que a la luz de su Palabra experimentemos el gozo de su cercanía y podamos seguir el camino que nos conduce hacia él, en el encuentro con los hermanos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nuestra libertad y responsabilidad han de desarrollarse desde la comunión con el resto de la comunidad cristiana. Todos nosotros formamos parte del mismo grupo de creyentes y aunque no podamos conocernos unos a otros, sí nos sentimos cordialmente unidos en la misma alabanza y oración al Señor. Desde esta pertenencia comunitaria y fraterna, colaboramos mútuamente para atender a los más necesitados, acompañamos el crecimiento en la fe de los más jóvenes y celebramos una misma esperanza en el amor. Esta experiencia de la fe vivida en unidad va construyendo el reino de Dios por medio de su Iglesia presente y actuante en el mundo a través de la implicación comprometida de sus miembros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Jesús promovió con insistencia la experiencia de la auténtica fraternidad, un cristiano ante todo es hermano y hermana de los demás, debe asentar sus relaciones en el amor, y fundamentar sus opciones en la justicia, la solidaridad, la misericordia y la búsqueda del bien común. Y aunque la realidad de inseguridad y violencia se mantengan dramáticamente en nuestro mundo, no por ello podemos olvidar la esencia de nuestro ser creyente, porque si dejamos de vivir este principio fundamental que cada día repetimos en el Padre nuestro, Cristo será el sujeto de una bella idea, pero no el Señor de nuestras vidas.&lt;br /&gt;Hoy como en cada eucaristía, volveremos a rezarlo justo antes de disponernos a compartir su Cuerpo entregado por nosotros. Hagamos un esfuerzo para sentir con autenticidad que somos hermanos, y aunque nos cueste muchas veces vivirlo, y tengamos que aceptar nuestra mala conciencia asumiendo nuestra necesidad de conversión por ello, no dejemos de repetir y anhelar día tras día, que el Dios Padre de todos, nos ayude a construir los puentes que nos acerquen y a evitar todo aquello que nos separe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La fe se transmite con la palabra unida al testimonio de la vida, que al ofrecérsela a los demás como el proyecto que merece la pena ser vivido por todos, lo avalemos siempre con la autenticidad de nuestro corazón que confiesa a Jesucristo como nuestro Señor y Salvador.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8892684969414659662-7745606809341557711?l=alclaustro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://alclaustro.blogspot.com/feeds/7745606809341557711/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8892684969414659662&amp;postID=7745606809341557711' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8892684969414659662/posts/default/7745606809341557711'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8892684969414659662/posts/default/7745606809341557711'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alclaustro.blogspot.com/2011/11/homilia-dominical_17.html' title='HOMILÍA DOMINICAL'/><author><name>Luis Alberto Loyo Martín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04686456323711986190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='26' src='http://2.bp.blogspot.com/_N3dRQrSic4c/SYx7g98orgI/AAAAAAAAAMI/k877d4AFH38/S220/Imagen048.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-NN9repAm2Ro/TsTsCt4P8gI/AAAAAAAAAiM/MWemFC5uSPA/s72-c/imagesCAXKOO9P.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8892684969414659662.post-8058566864593376429</id><published>2011-11-12T03:15:00.000-08:00</published><updated>2011-11-12T03:18:12.974-08:00</updated><title type='text'>OPINIÓN: ¡Ya está bien con Mons. Iceta!</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-428H18C0DYE/Tr5V6lr6V1I/AAAAAAAAAh4/sLUhFfmDNiM/s1600/IcetaGavicagogeascoa.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 270px; FLOAT: right; HEIGHT: 320px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5674067045570467666" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/-428H18C0DYE/Tr5V6lr6V1I/AAAAAAAAAh4/sLUhFfmDNiM/s320/IcetaGavicagogeascoa.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;&lt;strong&gt;Ya está bien con Mons. Iceta&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Parece que de un tiempo a esta parte, se ha recrudecido la oleada de informaciones, sesgadas e insidiosas contra nuestro Obispo diocesano D. Mario Iceta. Desde que el pasado mes de octubre cumpliera un año en la Sede de Bilbao, las noticias que tienen que ver con su persona se han multiplicado, y la inmensa mayoría de ellas para mostrar una imagen terrible del prelado; “ultraconservador, impositivo, de juego sucio, de intenciones ocultas, férreo...”, y somos muchos los sacerdotes de esta Iglesia local que estamos hartos de tanta falacia contra nuestro Pastor, promovida por miembros de ella y aireada por algunos medios de comunicación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los argumentos de los llamados “críticos” se limitan a reseñar, en síntesis, que D. Mario ha asumido el control de la Iglesia bilbaína. Pues claro que sí, porque es su obligación episcopal en fidelidad al ministerio que ha recibido. El Obispo no es la figura decorativa que adorna nuestras celebraciones si le llamamos porque nos cae bien, y se queda en su casa sin molestar si no es de nuestro agrado. El Obispo, en comunión con los demás obispos y el Papa, son sucesores del Colegio Apostólico, y por lo tanto garantes de la autenticidad de la fe católica, de su doctrina y magisterio, de la interpretación auténtica de la Palabra de Dios y los únicos que pueden proponer con autenticidad y autoridad, la verdad de la fe que los creyentes debemos aceptar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los teólogos, pensadores y estudiosos de otras ciencias, están al servicio de esta ingente labor de comprender, reflexionar y proponer caminos de actualización del mensaje de Cristo, pero no compete a ellos definir y decidir las conclusiones de este estudio. Mucho menos cuando algunos grupos se escoran exclusivamente hacia posiciones ideológicas muy determinadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la Iglesia de Bilbao, durante mucho tiempo han estado condenadas al ostracismo grupos y movimientos que no eran del agrado de algunos responsables diocesanos. La respuesta de estos grupos ha sido el silencio y la sumisión. Tal vez porque tampoco tenían demasiada fuerza, pero en cualquier caso sí es sintomático que esos colectivos tachados de “neoconservadores”, acatan la autoridad imperante, mientras que los que se consideran abiertos, plurales y progresistas, cuando alguien les llama al orden o corrige sus posiciones excesivas, montan en cólera y no dudan en lanzarse a una campaña mediática de desprestigio contra su legítimo Pastor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A D. Mario no le duelen prendas para escuchar a todos, así lo ha demostrado en los distintos consejos diocesanos de alguno de los cuales soy testigo. Ha tratado todos los temas que se le han propuesto, no se ha negado a hablar y reflexionar sobre ninguno de ellos. Ha expresado con sencillez sus argumentos, y si en algún caso, como él mismo ha manifestado, debiera tomar una postura contraria al parecer de la mayoría de sus consejeros, la tomará, pero explicando el porqué y asumiendo su responsabilidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hemos tenido muy buenos obispos en esta Iglesia, a cada uno le ha tocado un tiempo y situación diversa, pero nadie les puede negar su entrega y generosidad en la labor realizada. Hoy también, gracias a Dios, tenemos un Obispo excelente, cercano, abierto a la escucha y al diálogo, que acoge a todo el que quiera plantearle cualquier cuestión. Un obispo joven, trabajador y enteramente entregado al servicio de este Pueblo de Dios. Ya está bien de hacer de nuestra comunidad eclesial un escenario de confrontación ideológica, en el que cada uno tira para su lado sin preocuparle la rotura que se puede provocar en la comunión eclesial. Los sacerdotes no somos los “dueños del cortijo”, hemos de dar cuenta a la comunidad eclesial en la persona de nuestro Obispo, que tampoco es dueño y nunca ha obrado como tal, pero que sí tiene la responsabilidad última de garantizar que esta Iglesia de Bilbao es la Iglesia que Jesús quiere, en la comunión eclesial y al servicio de la misión evangelizadora. Ayudémosle en su tarea, y busquemos con honestidad los caminos que nos conduzcan a la deseada fraternidad. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8892684969414659662-8058566864593376429?l=alclaustro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://alclaustro.blogspot.com/feeds/8058566864593376429/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8892684969414659662&amp;postID=8058566864593376429' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8892684969414659662/posts/default/8058566864593376429'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8892684969414659662/posts/default/8058566864593376429'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alclaustro.blogspot.com/2011/11/opinion-ya-esta-bien-con-mons-iceta.html' title='OPINIÓN: ¡Ya está bien con Mons. Iceta!'/><author><name>Luis Alberto Loyo Martín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04686456323711986190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='26' src='http://2.bp.blogspot.com/_N3dRQrSic4c/SYx7g98orgI/AAAAAAAAAMI/k877d4AFH38/S220/Imagen048.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-428H18C0DYE/Tr5V6lr6V1I/AAAAAAAAAh4/sLUhFfmDNiM/s72-c/IcetaGavicagogeascoa.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8892684969414659662.post-1122044499905713351</id><published>2011-11-12T03:08:00.000-08:00</published><updated>2011-11-12T03:15:19.523-08:00</updated><title type='text'>HOMILIA DOMINICAL</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-pzA8rDNhofE/Tr5UIbsKYgI/AAAAAAAAAhk/sHJXhp3mBgs/s1600/catedral%2B015.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 240px; FLOAT: right; HEIGHT: 320px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5674065084382077442" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/-pzA8rDNhofE/Tr5UIbsKYgI/AAAAAAAAAhk/sHJXhp3mBgs/s320/catedral%2B015.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;&lt;strong&gt;DOMINGO XXXIII DEL AÑO&lt;br /&gt;13-11-11 (Ciclo A) Día de la Iglesia Diocesana &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;Como se nos ha indicado al comienzo de esta eucaristía, celebramos hoy el día de la Iglesia Diocesana, bajo el lema “La Iglesia contigo, con todos”. Una jornada especialmente indicada para renovar la conciencia eclesial y revitalizar nuestro compromiso comunitario y misionero.&lt;br /&gt;La Iglesia de Jesucristo instaurada por él hace casi dos mil años y desarrollada por la predicación apostólica y pastoral de sus discípulos, llega hasta nuestros días con fidelidad y espíritu renovado. Queriendo ser fiel al mandato del Señor de anunciar su Evangelio a todos los pueblos, comparte el presente de las gentes de hoy con sus luces y sombras, gozos y esperanzas, y prepara el futuro de esta humanidad construyendo con ilusión y confianza el reinado de Dios; un reino de justicia, de amor y de paz. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;&lt;br /&gt;Aquella Iglesia que nacía en Pentecostés con la fuerza del Espíritu Santo es la que hoy se hace realidad en los lugares concretos del mundo, congregadas entorno a un Obispo, sucesores de los apóstoles y animadas por los presbíteros colaboradores de éstos en corresponsabilidad con los laicos y religiosos, partícipes todos de la misión de la Iglesia por su bautismo.&lt;br /&gt;La Iglesia Diocesana de Bizkaia, pastoreada por nuestro Obispo D. Mario, es nuestra Iglesia local en la que cada uno de nosotros vivimos y celebramos nuestra fe, compartimos nuestra esperanza y desde ella vamos construyendo el reino de Dios. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;&lt;br /&gt;Todos nos sentimos Iglesia porque somos miembros de la misma familia-comunidad. Hijos del mismo Dios que nos congrega ante su altar, y hermanos llamados a vivir la auténtica fraternidad desde la vinculación eclesial y en comunión con ella. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;&lt;br /&gt;La Iglesia es más que nuestra parroquia o unidad pastoral, aunque sea en su interior donde sentimos su calor y cercanía. La Iglesia la formamos todos los cristianos que caminamos en este pueblo y deseamos transformarlo para que sea más justo y fraterno, superando sus miserias y violencias y dejándolo mejor de lo que lo hemos encontrado. Como nos recuerda nuestro Obispo: &lt;em&gt;“En Ella hemos nacido a la vida nueva, somos alimentados con el pan de la Eucaristía, sanados en nuestras heridas y levantados de nuestras caídas. En ella hemos conocido el amor, la misericordia, el perdón y la fraternidad. Formamos un solo Cuerpo con Jesús, una familia de hijos e hijas, discípulos de Jesús, escuchando su Palabra y sumergiéndonos en el misterio de su vida. Y somos enviados gozosamente, como testigos y misioneros, para hacer presente su misterio de salvación que redime y sostiene la dignidad de toda persona herida en los avatares y caminos de la vida”. &lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Desde esta experiencia eclesial vivimos nuestra pertenencia a la Iglesia de Bilbao con espíritu comunitario y responsable. Espíritu comunitario que estimula nuestra sensibilidad para con aquellas comunidades más necesitadas que las nuestras, bien por la debilidad de sus miembros o por las necesidades económicas por las que atraviesen. Las comunidades ricas han de compartir con las más pobres por eso la colecta de hoy será para equilibrar esas necesidades, de forma que ninguno padezca una penuria que debilite su apostolado. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;&lt;br /&gt;Pero también hemos de compartir nuestra potencialidad pastoral, nuestros talentos de forma responsable. Es el Señor quien nos ha dotado a cada uno de capacidades esenciales que debemos desarrollar y poner al servicio de los demás. La fe no es una ideología egocéntrica ni una teoría individual sobre la vida. La fe es una experiencia de encuentro personal con Jesucristo de la cual brota espontáneamente la necesidad de vivirla y comunicarla en el seno de la comunidad cristiana y fuera de ella. En este sentido todos somos necesarios para desarrollar la misión de la Iglesia, cada uno desde sus capacidades, desde los dones que ha recibido del Señor, y viviendo la comunión fraterna para ser en medio del mundo testigos del amor de Dios y transmisores de su esperanza. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;&lt;br /&gt;En este mundo nuestro, donde tantas veces podemos sentir la frialdad de un ambiente un tanto hostil para con la Iglesia, se hace más necesario vivir esta unidad de fe, de amor y esperanza. En este sentido nuestro Obispo nos anima para que &lt;em&gt;“en esta comunión eclesial aprendemos a amar y a perdonar, a romper las barreras del egoísmo y volcarnos en los rostros sufrientes de nuestro mundo pregonando por todo el mundo el Evangelio, el advenimiento del Reino. El Señor en la Eucaristía se ha hecho don para que nosotros seamos también don para los demás. Llevar a todos los rincones del mundo la luz y esperanza de Dios, su Palabra y su Eucaristía, portar el abrazo del Padre, la vida del Hijo, el amor del Espíritu es la misión y tarea de la Iglesia y, consiguientemente de cada uno de nosotros. Hemos sido enviados a convidar a toda persona, especialmente a las más necesitadas, al banquete nuevo donde todo se nos ofrece como don: “todo es vuestro, vosotros de Cristo y Cristo de Dios” (1 Cor 3, 1)&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;En este día de nuestra Iglesia diocesana, debemos recuperar con vigor el sentimiento de la fraternidad cristiana. Por el bautismo fuimos un día incorporados a esta Iglesia, y aquel gesto que fue decisión de nuestros padres en coherencia con la fe que ellos profesaban y que nos han transmitido, lo debemos revitalizar y alimentar cada día con nuestra maduración personal. Porque ahora somos nosotros los que seguimos a Cristo, no sólo por lo que nos han contado nuestros mayores, sino porque de alguna manera hemos sido protagonistas del encuentro personal con Él en el seno de esta Iglesia de la que formamos parte y que nos ha ayudado a razonar, expresar y sobre todo vivir este don que llena nuestra vida con su gracia. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Terminando con palabras de nuestro Obispo D. Mario, imploramos la intercesión de nuestra Madre la Virgen. &lt;em&gt;“María es Quien convierte la casa en hogar. Nuestra Madre es siempre acogida y ternura y Ella nos enseña a amar y edificar la Iglesia como familia. Os invito a dar gracias a Dios por este don, a participar en la vida de nuestra Iglesia diocesana, a purificarnos de todo aquello que impide que sea transparencia y sacramento de Dios en medio de nosotros, a colaborar en su sostenimiento y necesidades, y a participar en su caminar por los surcos de nuestra historia”.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Este es también nuestro deseo y así se lo pedimos al Señor con confianza y gratitud. Confiamos en que su Espíritu seguirá animando la misión de su Iglesia que camina por este pueblo nuestro con ilusión y esperanza, y agradecemos de corazón el don de la fe recibido por el testimonio de tantos hermanos que nos han precedido y supieron cimentar esta Iglesia nuestra sobre la roca de los apóstoles. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8892684969414659662-1122044499905713351?l=alclaustro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://alclaustro.blogspot.com/feeds/1122044499905713351/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8892684969414659662&amp;postID=1122044499905713351' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8892684969414659662/posts/default/1122044499905713351'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8892684969414659662/posts/default/1122044499905713351'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alclaustro.blogspot.com/2011/11/homilia-dominical_12.html' title='HOMILIA DOMINICAL'/><author><name>Luis Alberto Loyo Martín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04686456323711986190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='26' src='http://2.bp.blogspot.com/_N3dRQrSic4c/SYx7g98orgI/AAAAAAAAAMI/k877d4AFH38/S220/Imagen048.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-pzA8rDNhofE/Tr5UIbsKYgI/AAAAAAAAAhk/sHJXhp3mBgs/s72-c/catedral%2B015.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8892684969414659662.post-5126454517013335260</id><published>2011-11-04T10:49:00.001-07:00</published><updated>2011-11-04T10:51:41.116-07:00</updated><title type='text'>HOMILÍA DOMINICAL</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-7YDgdy_MKMM/TrQmFS-UY-I/AAAAAAAAAhE/4LP8tgRjaxw/s1600/DSC02974.JPG"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 320px; FLOAT: right; HEIGHT: 240px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5671199703200719842" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/-7YDgdy_MKMM/TrQmFS-UY-I/AAAAAAAAAhE/4LP8tgRjaxw/s320/DSC02974.JPG" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;&lt;strong&gt;DOMINGO XXXII TIEMPO ORDINARIO&lt;br /&gt;6-11-11 (Ciclo A)&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Este mes de noviembre está especialmente dedicado al recuerdo de nuestros seres queridos y que ya han pasado a vivir la plenitud de la gloria de Dios. Los textos de la Sagrada Escritura que en estos días se nos proclaman, desde la fiesta de Todos los Santos hasta el fin del tiempo litúrgico ordinario con la fiesta de Jesucristo Rey del Universo, nos invitan a traspasar con la mirada del corazón la realidad de esta vida presente para confiar en la promesa del Señor y esperar con confianza nuestro encuentro definitivo con él.&lt;br /&gt;Nuestra vida ha de ser vivida con toda su intensidad y consciencia. Ella es un regalo de Dios, quien por su amor inmenso ha creado este mundo nuestro y en medio de él nos ha situado para que naciendo a la vida humana y asemejándonos a su Hijo Jesucristo, nazcamos a la vida divina a la que ha de tender toda la creación.&lt;br /&gt;Así lo ha entendido el autor sagrado en su libro de la Sabiduría. A ella, que es una forma de expresar el ser de Dios la “ven los que la aman y la encuentran los que la buscan”. Nuestro Dios, por medio de diferentes formas y experiencias, ha buscado siempre relacionarse con el ser humano. Dios no es un ser lejano e impersonal que permanece al margen de la vida de sus criaturas de una forma indiferente. La experiencia de los Patriarcas y profetas descrita en el A.T., es para nosotros un testimonio de la relación personal, cercana y amorosa de Dios con su Pueblo.&lt;br /&gt;Claro que la lejanía histórica y las diferentes realidades culturales nos pueden dificultar su comprensión, pero por muy alejada que esté de nuestra propia realidad aquellos hechos y experiencias narradas, sí nos queda suficientemente claro que nuestro Dios no es un personaje distante del hombre, sino su Principio y Fin fundamental, no en vano hemos sido creados a imagen y semejanza suya.&lt;br /&gt;Sólo desde ese sentimiento que nos vincula profundamente al Señor podemos cantar con el salmista “mi alma está sedienta de ti, Señor, Dios mío”. Sentir sed de Dios sólo es posible si también se experimenta la sequedad del corazón. Y en nuestra vida pasamos muchas veces por momentos de vacío, de oscuridad y también de frialdad espiritual. En ocasiones los vivimos de una forma más inconsciente, y nos aferramos a otras realidades creyendo que podemos llenar ese vacío con cosas materiales o ilusorias.&lt;br /&gt;Cuando nos alejamos de Dios buscamos otros ídolos que llenen su hueco, y nos dejamos invadir de realidades que aunque aparentemente ocupan su lugar siempre nos dejan insatisfechos.&lt;br /&gt;Tomar conciencia de esta realidad nos ayuda a recuperar un corazón sediento que nos ayuda a estar en vela, esperando y anhelando al único que lo puede saciar plenamente.&lt;br /&gt;Una experiencia similar es la que nos ofrece S. Mateo en el evangelio, y que en parte no hace más que narrar la suya propia. El también estuvo preocupado de las cosas materiales, del dinero y del poder que le daban ser recaudador de impuestos. Su lámpara se vaciaba del aceite de la misericordia y de la compasión de los demás buscando satisfacer sus ambiciones y egoísmos, hasta que un día se topó con Jesús.&lt;br /&gt;En ese encuentro descubrió su vacío interior y la riqueza humana que el desconocido le ofrecía. Ante Jesús, Mateo descubrió su pobreza y pequeñez en claro contraste con la vida plena que el Maestro le ofrecía. Y en ese seguimiento confiado y agradecido, fue llenando su lámpara del mismo aceite del Señor; el amor, la cercanía a los demás, el servicio generoso y la compasión ante los que sufren. Un aceite con el que encender la lámpara que ilumine a los demás para mostrarles el camino que conduce a una vida plena y gozosa.&lt;br /&gt;La luz que irradia una vida así va despejando las tinieblas del egoísmo, la injusticia y la desesperanza. Ciertamente todos pasaremos en nuestra vida por momentos de mayor oscuridad, de dolor e incertidumbre, especialmente cuando tengamos que afrontar la prueba de la muerte.&lt;br /&gt;S. Pablo es muy consciente de ello y así nos invita, en su carta a los hermanos de Tesalónica, a permanecer unidos desde la confianza en el Señor. Porque “si creemos que Jesús ha muerto y resucitado, del mismo modo a los que han muerto en Jesús, Dios los llevará con él”.&lt;br /&gt;La lámpara de nuestra fe no sólo ha de alumbrar nuestra vida y calentar nuestra esperanza. Si somos luz en medio del mundo es para iluminar a los hermanos cuyas fuerza flaquean, y sostener en medio de las adversidades de la vida a quienes peor lo puedan pasar.&lt;br /&gt;Ahora bien, sólo podremos desarrollar esta misión si alimentamos nuestra experiencia de fe de forma continua y profunda. Difícilmente podremos acompañar y sostener a quien flaquea si nuestras fuerzas no nos sostienen a nosotros mismos. Eso mismo reprocha Jesús en la parábola a quienes no han previsto alimentar su lámpara con el suficiente aceite. A veces nosotros podemos hacer muchas cosas por los demás, entregarnos apasionadamente a proyectos y empresas que busquen la promoción y la justicia entre los hombres, y eso es bueno y hay que hacerlo. Pero si a la vez no alimentamos el alma que sustenta esa acción, la vida interior de quienes nos entregamos puede ir apagándose hasta perder el sentido por el que actuamos, y así podremos hacer cosas, pero sin el fundamento de una fe que las anima y sostiene.&lt;br /&gt;Hoy es un buen día para ir revisando cómo está la lámpara de nuestra espiritualidad. Si vivimos con el suficiente aceite que la alimenta y da vigor a la luz que desprende, o si por el contrario nos despreocupamos un poco de su cuidado interior.&lt;br /&gt;En la eucaristía encontramos los cristianos la fuente de la que beber para calmar la sed y reponer las fuerzas en el camino de la vida. En ella nos confortamos como hermanos en una misma tarea y, alentados por la Palabra del Señor, sentimos cómo su Espíritu Santo nos sigue sosteniendo y animando para vivir con gozo y esperanza en medio del mundo.&lt;br /&gt;Pidamos en esta celebración para que compartiendo una misma esperanza, vivamos con ilusión nuestros compromisos pastorales y sociales, intentando transmitir a los demás la fe que nos hace hermanos e hijos de Dios. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8892684969414659662-5126454517013335260?l=alclaustro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://alclaustro.blogspot.com/feeds/5126454517013335260/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8892684969414659662&amp;postID=5126454517013335260' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8892684969414659662/posts/default/5126454517013335260'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8892684969414659662/posts/default/5126454517013335260'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alclaustro.blogspot.com/2011/11/homilia-dominical.html' title='HOMILÍA DOMINICAL'/><author><name>Luis Alberto Loyo Martín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04686456323711986190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='26' src='http://2.bp.blogspot.com/_N3dRQrSic4c/SYx7g98orgI/AAAAAAAAAMI/k877d4AFH38/S220/Imagen048.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-7YDgdy_MKMM/TrQmFS-UY-I/AAAAAAAAAhE/4LP8tgRjaxw/s72-c/DSC02974.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8892684969414659662.post-7624790162358370694</id><published>2011-10-29T03:04:00.000-07:00</published><updated>2011-10-29T03:07:42.099-07:00</updated><title type='text'>HOMILÍA DOMINICAL</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-AKKoIx10FfA/TqvQZQxW0bI/AAAAAAAAAgw/8XLi3ZFLtzQ/s1600/DSC_0092.JPG"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 320px; FLOAT: right; HEIGHT: 213px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5668853688393191858" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/-AKKoIx10FfA/TqvQZQxW0bI/AAAAAAAAAgw/8XLi3ZFLtzQ/s320/DSC_0092.JPG" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;&lt;strong&gt;DOMINGO XXXI DEL TIEMPO ORDINARIO&lt;br /&gt;30-10-11 (Ciclo A) &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;&lt;br /&gt;Un domingo más somos invitados a compartir este don gratuito de Dios que nos congrega como familia eclesial, para fortalecer nuestra fe y unirnos en la esperanza.&lt;br /&gt;Y la Palabra de Dios que se nos ha proclamado hoy, nos invita a la reflexión profunda sobre nuestra forma de vivir la responsabilidad pastoral y apostólica. El evangelio siempre nos confronta con la vida y en unos casos nos demandará mayor solidaridad para con los pobres, en otros autenticidad en la vida personal y social, o bien una mayor generosidad y profundidad en la dimensión espiritual y vida de oración. Todos sacamos consecuencias prácticas para nuestra vida si con apertura de corazón y humildad acogemos esa palabra del Señor.&lt;br /&gt;Pero en este día, tanto Jesús en el evangelio como el profeta Malaquías en la primera lectura, nos ayudan a mirar con verdad la vida de quienes tienen la misión especial de ser guías y maestros en el conocimiento y aceptación de la voluntad de Dios, los sacerdotes. Y si bien es verdad que todos los cristianos debemos dar fiel testimonio de Jesucristo a través de una vida coherente, no cabe duda de que esta fidelidad ha de ser especialmente cuidada por quienes han asumido una responsabilidad sagrada ante la comunidad eclesial.&lt;br /&gt;En la historia de Israel han existido grandes hombres entregados y generosos, que han dedicado sus vidas por entero al servicio de Dios con dedicación a su pueblo. Ellos han contribuido con claridad a preparar el camino al Señor y disponer debidamente a su pueblo para acogerlo con gozo.&lt;br /&gt;También en la vida de la Iglesia han sido y son innumerables los ministros del evangelio que se han entregado con entusiasmo y dedicación a anunciar el Reino de Dios, sin buscar nada que no fuera la alegría de compartir junto a los hermanos una misma fe y esperanza, y dentro de unos días celebraremos la fiesta de los innumerables santos que han completado su carrera hacia Dios. Gracias a ellos hoy nosotros podemos vivir nuestro seguimiento de Cristo, porque por su testimonio sencillo y fraterno nos han abierto a la fe transmitiéndonos su alegría y avalando con su generosidad y sacrificios la palabra testimoniada.&lt;br /&gt;Sin embargo Jesús y el profeta nos muestran también el lado oscuro del mal ejercicio de este ministerio. “En la cátedra de Moisés se han sentado los letrados y fariseos: haced y cumplid lo que os digan, pero no hagáis lo que ellos hacen, porque ellos no hacen lo que dicen”. Que dura crítica, pero con qué claridad es dicha.&lt;br /&gt;Jesús se enfrenta a quienes aprovechándose de su posición ante la comunidad creyente, reducen su misión a la imposición de normas y preceptos o a la condena inmisericorde de quienes los quebrantan, sobre todo por su incoherencia y falsedad. Situándose al amparo de la posición que ostentan se han convertido en jueces de los demás, pero sus vidas quedan al margen de sus juicios, y esto el pueblo entero lo descubre cayendo en el error de valorar los principios de la fe en función de la forma de vida de quienes los enuncian. Es decir, que si un sacerdote nos dice que en la vida hay que ser misericordioso y solidario con los demás, pero él es egoísta y ruin, es que entonces su palabra no sirve de nada. De este modo la misma fe se hace depender de la autenticidad de vida de quien la profesa.&lt;br /&gt;Y aunque en gran medida esto es así, y si nos falta coherencia personal y eclesial difícilmente haremos creíble el mensaje que anunciamos, ante todo debemos saber separar la verdad de la fe de las limitaciones de la vida de quienes la proponen. Y esta es una tarea en la que todos los cristianos tenemos igual responsabilidad.&lt;br /&gt;En nuestro tiempo presente es mucho más destacable la entrega absoluta y desinteresada de los servidores de la comunidad eclesial que sus pretensiones personales. Claro que entre tantos siempre habrá quienes busquen su beneficio personal, o los que reduzcan su labor ministerial a la doctrina desencarnada y carente de compasión, pero no creo que sea ni destacable.&lt;br /&gt;Sin embargo sí es notable el hecho de magnificar cualquier tipo de escándalo eclesial, y dar una imagen generalizada de ese hecho que por muy deleznable que sea sólo responde a la acción de un sujeto y nunca al desarrollo de la vida eclesial. El caso es que esta imagen, en parte real pero también enormemente distorsionada, genera una opinión en algunos sectores de la sociedad e incluso de la propia Iglesia de que o bien todo vale, o no hay que fiarse de nadie.&lt;br /&gt;Y es entonces cuando hay que volver a escuchar la voz del Señor, “haced y cumplid lo que os digan, pero no hagáis lo que ellos hacen”. El hecho de que la vida de algunos vaya en contra de lo que sus labios profesan, no quita valor a la fe anunciada, sino sólo a la autenticidad de sus vidas. Y esto que en los sacerdotes y Obispos adquiere notas mayores, también sirve para el conjunto de los cristianos.&lt;br /&gt;Todos somos responsables de la acción evangelizadora por lo que si conforme a nuestra manera de vivir estamos poniendo en riesgo la veracidad de esa misión, debemos saber acoger la justa crítica que se nos pueda hacer e iniciar un camino de conversión. No podemos pretender ser seguidores de Jesús, anunciar su Palabra, proponer su proyecto de vida y llevar nosotros un estilo contrario a los fundamentos de la misma. En este sentido debemos ser humildes y saber aceptar la justa denuncia que se nos pueda hacer por parte de los creyentes y de cualquier otra persona.&lt;br /&gt;Pero junto a esto, también debemos tener clara conciencia de que a pesar de nuestras infidelidades y fracasos, la verdad del Evangelio no depende de nuestra forma de vivir, sino que viene avalada por Aquel que se entregó por nosotros, y con su sangre mostró al mundo el amor de Dios que a todos ofrece su salvación y vida en plenitud.&lt;br /&gt;El evangelio, mis queridos hermanos, a todos nos confronta con la verdad del Señor, y por mucho que nos resistamos, al final esa verdad prevalece y resplandece con intensidad. El que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido, dice el Señor.&lt;br /&gt;Pidamos con humildad al Señor, el don de la fidelidad y de la coherencia, para que los cristianos llevemos siempre una vida acorde a nuestra fe, y de esa forma podamos dar un testimonio creíble Jesucristo en medio de nuestro mundo, tan necesitado de amor y de esperanza. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8892684969414659662-7624790162358370694?l=alclaustro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://alclaustro.blogspot.com/feeds/7624790162358370694/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8892684969414659662&amp;postID=7624790162358370694' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8892684969414659662/posts/default/7624790162358370694'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8892684969414659662/posts/default/7624790162358370694'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alclaustro.blogspot.com/2011/10/homilia-dominical_29.html' title='HOMILÍA DOMINICAL'/><author><name>Luis Alberto Loyo Martín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04686456323711986190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='26' src='http://2.bp.blogspot.com/_N3dRQrSic4c/SYx7g98orgI/AAAAAAAAAMI/k877d4AFH38/S220/Imagen048.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-AKKoIx10FfA/TqvQZQxW0bI/AAAAAAAAAgw/8XLi3ZFLtzQ/s72-c/DSC_0092.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8892684969414659662.post-4139416270444284189</id><published>2011-10-21T04:18:00.001-07:00</published><updated>2011-10-21T04:19:43.925-07:00</updated><title type='text'>HOMILÍA DOMINICAL</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-Z_zGmRrOWJw/TqFVSM_GYAI/AAAAAAAAAgc/LH2cpPOHiMw/s1600/mayo2%2B091.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 240px; FLOAT: right; HEIGHT: 320px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5665903577420685314" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/-Z_zGmRrOWJw/TqFVSM_GYAI/AAAAAAAAAgc/LH2cpPOHiMw/s320/mayo2%2B091.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;&lt;strong&gt;DOMINGO XXX TIEMPO ORDINARIO&lt;br /&gt;23-10-11 (Ciclo A)&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Hoy es el día del Señor, y como cada domingo, la comunidad cristiana nos reunimos para vivir juntos la alegría de nuestra fe en Cristo resucitado, que nos convoca para compartir la mesa de su palabra y de su misma vida.&lt;br /&gt;Y en esta jornada del Domund, donde la Iglesia universal celebra su misión evangelizadora y misionera, resuena con intensidad las palabras que Dios dice de sí mismo; “Yo soy compasivo”. Así concluye el relato del libro del Éxodo que hemos escuchado. Nuestro Dios es compasivo, es decir, se deja conmover por la situación de sus hijos, ya que su amor y ternura le hacen sensible a sus necesidades y penurias.&lt;br /&gt;El autor sagrado, nos ha relatado con nitidez aquello que Dios reprueba en el comportamiento humano, la avaricia, el egoísmo, la violencia y usura. Todo lo que oprime al pobre y débil y en cuya opresión se sustenta la opulencia y prepotencia de los grandes y fuertes.&lt;br /&gt;Dios no es indiferente a lo que sucede en este mundo. El ha querido participar activamente de su destino, y nos ha abierto un camino de solidaria fraternidad por el que la humanidad entera pueda encontrarse con él, a la vez que reconocerse como hermanos.&lt;br /&gt;El mismo Jesús en el evangelio, nos muestra cuáles son los preceptos fundamentales y que resume la ley entera; el amor incondicional y absoluto a Dios, nuestro único Señor, y el amor al prójimo nuestro hermano, a quien debemos tratar como nos gustaría que nos trataran a nosotros, porque en eso consiste el amarlo como a uno mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta es la nota fundamental de la jornada mundial de la propagación de la fe que hoy vivimos. El Domund no es sólo una fiesta de la solidaridad material en la que los cristianos compartimos nuestros bienes con los más necesitados de la tierra, que también. Ante todo festejamos que la fe que hemos recibido de la comunidad cristiana, y a la que por la gracia de Dios nos hemos abrazado con consciencia y gratitud, es un don que debemos transmitir con entrega y generosidad.&lt;br /&gt;Somos seguidores de Jesucristo, quien nos envía a anunciar a todos los pueblos y gentes, el gran don del amor de Dios. Un amor universal y gratuito, donde no existen límites raciales ni culturales.&lt;br /&gt;Donde el amor es el gran don que hemos recibido y la tarea por la que debemos entregar la vida cada día.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El mundo está repleto de situaciones donde ese amor es constantemente agredido y silenciado. El odio, las guerras, el terror y la violencia parecen no mitigarse ni tener intenciones de extinguirse. Por eso los signos de pacificación que podemos vivir, han de ser por todos acogidos con intensa responsabilidad y esperanza. Y en este sentido, debo referirme al último acontecimiento que esperemos cierre una historia de terror para abrir una etapa de reconciliación y paz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa paz parece abrirse paso entre nosotros, tras el último comunicado de ETA, y si bien no tenemos nada que agradecerles por su disolución, ya que nadie debe agradecer al asesino que deje de asesinar, ni al violento que cese en su violencia, sí debemos potenciar aquello que nos ayude a cimentar sobre la roca de la verdad y la justicia, la construcción de una paz auténtica y definitiva.&lt;br /&gt;Para ello es imprescindible en primer lugar, agradecer a las víctimas de esta etapa más dolorosa de nuestra historia, su ejemplar comportamiento. Muchas de ellas, además de haber sufrido la muerte de un ser querido, lo han tenido que vivir en silencio y soledad, sintiendo que la misma sociedad atenazada por el miedo, y en ocasiones la misma Iglesia, no les apoyaba lo suficiente. Que sepan perdonarnos esta falta de valor y de justa solidaridad.&lt;br /&gt;En segundo lugar, y para ser garantes de la verdad, hay que decir que en esta secuencia de terror sólo hay unos responsables de la misma, y son los terroristas, quienes para conseguir sus fines utilizaron la vida humana como moneda de intercambio y presión, algo que es del todo inmoral y perverso.&lt;br /&gt;En tercer lugar, y para asentar desde claves de justicia cualquier futuro de libertad y esperanza, los causantes de este mal han de dar cuenta del mismo a la sociedad entera a través de los legítimos cauces existentes en nuestro ordenamiento jurídico. De lo contrario el mal causado jamás será sanado ni reconducido hacia un horizonte de auténtica reconciliación.&lt;br /&gt;Y por último, esta nueva situación requiere de todos la toma de conciencia del momento para no poner obstáculos innecesarios en el camino. Si las víctimas nunca utilizaron la violencia como respuesta, ni alentaron la venganza como solución, debemos saber mirar el futuro con serenidad y firmeza para sembrar adecuadamente los caminos por los que iniciar esta nueva andadura. Apoyando por una parte a nuestros gobernantes para que realicen su tarea con la debida altura de miras, garantizando el escrupuloso respeto a la memoria de las víctimas, y por otra, nosotros los cristianos, seamos en medio de nuestra sociedad vehículo de concordia y reconciliación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Iglesia, mis queridos hermanos no es la institución que marca el ritmo de los acontecimientos, pero los que formamos la Iglesia sí debemos comprometernos en cuanto afecta y condiciona la vida social, que en definitiva es la de todos nosotros.&lt;br /&gt;En este sentido los cristianos tenemos el gran valor de nuestra fe en Jesucristo, la cual es del todo normativa y fundamental para nuestro comportamiento personal y social.&lt;br /&gt;Hoy estamos llamados a propagar nuestra fe no sólo a los pueblos lejanos y desconocedores de Jesucristo. Somos ante todo evangelizadores de nuestro entorno más cercano, y así se abre ante nosotros una misión apasionante que ha de germinar en la renovación de nuestra sociedad, para que en ella emerja con toda su fuerza el Reino de Dios, un reino de amor, de justicia y de paz. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8892684969414659662-4139416270444284189?l=alclaustro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://alclaustro.blogspot.com/feeds/4139416270444284189/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8892684969414659662&amp;postID=4139416270444284189' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8892684969414659662/posts/default/4139416270444284189'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8892684969414659662/posts/default/4139416270444284189'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alclaustro.blogspot.com/2011/10/homilia-dominical_21.html' title='HOMILÍA DOMINICAL'/><author><name>Luis Alberto Loyo Martín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04686456323711986190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='26' src='http://2.bp.blogspot.com/_N3dRQrSic4c/SYx7g98orgI/AAAAAAAAAMI/k877d4AFH38/S220/Imagen048.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-Z_zGmRrOWJw/TqFVSM_GYAI/AAAAAAAAAgc/LH2cpPOHiMw/s72-c/mayo2%2B091.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8892684969414659662.post-2052276176891062198</id><published>2011-10-08T02:34:00.001-07:00</published><updated>2011-10-08T02:36:20.095-07:00</updated><title type='text'>HOMILÍA DOMINICAL</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-XZe1S5uyCNI/TpAZi9L537I/AAAAAAAAAgQ/bKxqbIAWiss/s1600/PIC_0217.JPG"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 240px; FLOAT: right; HEIGHT: 320px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5661052819935453106" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/-XZe1S5uyCNI/TpAZi9L537I/AAAAAAAAAgQ/bKxqbIAWiss/s320/PIC_0217.JPG" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;&lt;strong&gt;DOMINGO XXVIII TIEMPO ORDINARIO&lt;br /&gt;9-10-11 (Ciclo A)&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;A lo largo del evangelio son varias las comparaciones con las que Jesús describe las características del Reino de Dios, y una de las más expresivas es la de la comida festiva.&lt;br /&gt;El profeta Isaías ya anunciaba que Dios prepara un banquete generoso y universal, donde todos somos invitados para vivir el gozo de la salvación. Una alegría que hemos cantado con el salmo 22, sintiendo cómo el Señor nos va conduciendo hacia su Reino de amor y de paz, a través de “fuentes tranquilas en las que repara nuestras fuerzas”.&lt;br /&gt;De este modo entendía el pueblo judío su propia historia, donde toda ella era fruto del amor de Dios que les había elegido como su Pueblo santo y preferido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo el apego y acomodo a las realidades temporales, muchas veces provocan en nosotros la ingratitud al creernos autosuficientes, y así el evangelio de hoy nos lanza una llamada de atención frente a la apatía y la desidia en la que muchas veces cae el pueblo creyente.&lt;br /&gt;San Mateo dirige su evangelio a la comunidad judía. El conoce muy bien su tradición personal y comunitaria y sabe en qué terreno se mueve. Tras manifestar con claridad que el Reino de Dios es un don, fruto del amor y de la misericordia divina, pasa con igual verdad a mostrar su exigencia y la respuesta personal que Dios nos pide a su llamada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Jesús nos ha transmitido el verdadero rostro de Dios. En su persona se ha hecho realidad lo ya anunciado por los profetas, de manera que su reinado ha comenzado a emerger entre nosotros. Un reino al que todos somos convocados para colaborar en su construcción, bien a primera hora del día o a última, pero con el mismo salario. Un reino donde no existan barreras que nos separen egoístamente, porque todos somos invitados con igual generosidad por parte del Señor, pero como hemos escuchado en el evangelio no siempre acogemos la invitación con entusiasmo ni gratitud.&lt;br /&gt;Jesús reprocha a sus oyentes esa actitud mezquina y prepotente de quienes se creen merecedores del don de Dios. Un don que siempre es gratuito y que brota del amor que Dios nos tiene, pero que ni es fruto de nuestros méritos ni un derecho que podamos exigir.&lt;br /&gt;El Señor manifiesta su tristeza por la falta de respuesta en aquellos que han sido elegidos por Dios. Ese pueblo suyo que tantas veces ha experimentado las pruebas del amor de Dios y que sin embargo sigue endureciendo el corazón ante sus llamadas, cerrándose a la conversión y prefiriendo caminar por la senda del egoísmo y la indiferencia para con los demás. Una actitud que S. Mateo les recuerda con dureza ya que muchas veces ese pueblo escogido, en vez de aceptar y escuchar la palabra de Dios expresada por boca de sus profetas y mensajeros, los han despreciado, maltratado y asesinado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De esta forma el evangelista apunta a la misma vida de Jesús. Él ha sido el Dios con nosotros, y sin embargo “los suyos no lo recibieron”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por todo ello la invitación inicialmente ofrecida al pueblo elegido, se entregará a “otro pueblo que de sus frutos a su tiempo”, el nuevo pueblo de Dios que somos la Iglesia. En ella toda la humanidad es convocada al Reino de Dios llegando hasta los confines del mundo para que nadie quede excluido de su proyecto salvador.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los cristianos debemos tener clara conciencia de ser el nuevo Pueblo de Dios instaurado por Jesucristo. Sin rechazar a nadie y sin creernos más que nadie, pero sintiendo con gozo y vitalidad fecunda, que el Señor camina a nuestro lado y que somos portadores de una misión evangelizadora, que ha de transmitirse a los demás con generosidad y respeto, pero ante todo con fidelidad y valentía.&lt;br /&gt;Desde esta toma de conciencia de nuestra vocación cristiana, acogemos la llamada que hoy se nos realiza para ver en qué medida no nos hemos acomodado también al bienestar del presente, cayendo en el mismo pecado que nuestros padres en la fe.&lt;br /&gt;¿Somos los cristianos auténticos mensajeros de la vida del Señor, viviendo los valores del evangelio en medio de nuestra sociedad, o por el contrario también estamos cayendo en la desidia y superficialidad que nos aleja de una vida auténticamente cristiana?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Papa Benedicto XVI ya ha expresado en varias ocasiones, y así lo expuso en Colonia ante miles de jóvenes en el año de su elección como Sucesor de Pedro, que nuestro mundo moderno se ha acostumbrado a consumir religión, pero que cada vez se aleja más de Dios. La moderna sociedad ha convertido el fenómeno religioso en otro producto de consumo, pero carente de contenido y hondura para la vida del ser humano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay quien consume sacramentos como expresión de una costumbre social, o por la mera belleza de lo estético, desvinculándolo de su profundo sentido, y pervirtiendo así su contenido esencial.&lt;br /&gt;Es como el invitado a la fiesta del evangelio, a quien el Señor le reprocha su vestido. “¿Cómo has entrado aquí sin vestirte de fiesta?”. Cuantas veces asistimos a celebraciones matrimoniales, bautismales o eucarísticas donde una gran parte de los invitados, e incluso de los protagonistas principales, viven al margen de la fe. Y no lo digo desde el punto de vista moral, que todos somos pecadores y estamos necesitados de la misericordia de Dios, sino desde una realidad existencial de pertenencia auténtica a la familia eclesial.&lt;br /&gt;Es una gran desgracia para la vivencia cristiana, el que la celebración de los misterios de la fe se convierta en un mero signo ornamental. Un matrimonio celebrado sin fe es inválido, lo mismo que el bautismo que recibe un niño, sin el concurso de la fe de sus padres, resulta a la larga infecundo. Para vivir plenamente la fiesta del banquete del Señor debemos estar vestidos adecuadamente para la ocasión.&lt;br /&gt;Vestido que no es otro que el de nuestra actitud interior. La fe no es cosa de apariencia externa, sino de autenticidad interna. Celebramos los sacramentos porque en ellos sentimos la presencia de Dios, quien por medio del bautismo nos acoge en su familia eclesial haciéndonos hijos suyos, por medio de su Palabra y de la Eucaristía nos nutre con el pan de la vida, y que también bendice el amor conyugal cuando los esposos comprometen sus vidas para siempre.&lt;br /&gt;Desde esta fe recibida y vivida con autenticidad y coherencia vemos cómo en todos los momentos fundamentales de nuestra vida Dios se hace presente para alentarnos y colmarnos con su amor, sintiendo cómo su gracia nos conforma cada día teniendo como único modelo a Jesucristo nuestro Señor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy le pedimos por intercesión de Ntra. Madre de Dios de Begoña, cuya solemnidad celebraremos este martes, que nos ayude siempre para hacer de la comunidad cristiana fermento de una humanidad nueva y entregada al servicio de su Reino, y que los seguidores de Jesús llevemos siempre el traje de fiesta, propio de quienes han acogido y agradecido el don de la fe. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8892684969414659662-2052276176891062198?l=alclaustro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://alclaustro.blogspot.com/feeds/2052276176891062198/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8892684969414659662&amp;postID=2052276176891062198' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8892684969414659662/posts/default/2052276176891062198'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8892684969414659662/posts/default/2052276176891062198'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alclaustro.blogspot.com/2011/10/homilia-dominical_08.html' title='HOMILÍA DOMINICAL'/><author><name>Luis Alberto Loyo Martín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04686456323711986190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='26' src='http://2.bp.blogspot.com/_N3dRQrSic4c/SYx7g98orgI/AAAAAAAAAMI/k877d4AFH38/S220/Imagen048.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-XZe1S5uyCNI/TpAZi9L537I/AAAAAAAAAgQ/bKxqbIAWiss/s72-c/PIC_0217.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8892684969414659662.post-7801025291289455218</id><published>2011-10-02T01:56:00.000-07:00</published><updated>2011-10-02T01:58:12.142-07:00</updated><title type='text'>HOMILIA DOMINICAL</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-gyfKe4naEys/Tognm2x5HAI/AAAAAAAAAgE/9UxUXEoho78/s1600/115px-Bilbao_-_Catedral_de_Santiago_38%255B1%255D.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 115px; FLOAT: right; HEIGHT: 153px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5658816480284318722" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/-gyfKe4naEys/Tognm2x5HAI/AAAAAAAAAgE/9UxUXEoho78/s320/115px-Bilbao_-_Catedral_de_Santiago_38%255B1%255D.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;&lt;strong&gt;DOMINGO XXVII TIEMPO ORDINARIO&lt;br /&gt;2-10-11 (Ciclo A)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Después de escuchar durante las semanas pasadas, como Dios es compasivo y misericordioso, y que el perdón que siempre nos ofrece ha de ser compartido y vivido por todos nosotros, hoy la Palabra del Señor nos invita a dar un paso más para que vivamos nuestra fe con autenticidad y coherencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La fe en Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo no es una fe abstracta, pasiva, lejana o indiferente con el destino del mundo. La fe cristiana se autentifica en el seguimiento de Jesús, para vivir conforme a su estilo de vida y encarnar en nuestra realidad su mismo proyecto salvador. La fe verdadera, tiene consecuencias concretas para nuestra vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La historia de Israel mirada a través de los ojos del profeta Isaías, y recogida por el mismo Jesús en el evangelio, es denuncia por su actitud de autocomplacencia e irresponsabilidad en aquellos que, debiendo ser agradecidos por los dones recibidos y por ello generosos con los demás, muchas veces han caído en el egoísmo y la soberbia de creerse los dueños del mundo y superiores respecto de otros pueblos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ese mundo contemplado por el profeta, es descrito por Jesús, como la Viña de Dios. Una viña creada por amor, cuidada con esmero y preparada por Él, para que en ella se desarrolle la vida humana en su plenitud, y poniendo las condiciones necesarias para que sea el germen de donde brote su Reino de amor. Para ello, Dios ha confiado su desarrollo al ser humano, y la ha puesto en nuestras manos para que conforme a su plan, la vayamos sembrando de relaciones fraternas y solidarias y cosechemos frutos de paz, concordia y justicia entre todos y para todos, sabiendo que esta viña no es posesión privada de nadie sino un regalo, un don para cada uno de nosotros y para toda la humanidad.&lt;br /&gt;Sin embargo, no hay más que echar una mirada a la viña del mundo para ver el solar estéril en el que tantas veces la hemos convertido, y no porque Dios nos haya castigado conforme a la amenaza vertida por el profeta, sino por la perversión que ocasiona el pecado egoísta, que nos hace creernos dueños de la creación sometiéndola al capricho de los intereses particulares y esclavizando o eliminando a quienes desde su pobreza y necesidad, nos recuerdan lo injusto e inhumano de nuestro proceder.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y aunque ciertamente mayor responsabilidad tienen quienes más altos cargos ostentan y más bienes poseen, todos de alguna forma queremos vivir mejor y en nuestras ambiciones personales vamos olvidándonos de la caridad fraterna y la compasión por los demás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El egoísmo del ser humano es la actitud que mejor muestra la idolatría que la sustenta. Porque no olvidemos que la denuncia del Señor en el evangelio, no sólo se debe a que aquellos jornaleros no dan los frutos debidos a su tiempo, sino que además de no aceptar a los enviados que el Dueño les envía, terminan por matar a su propio hijo.&lt;br /&gt;En esta figura, quedará anunciada la propia entrega de Jesús, el Hijo amado del Padre, y que habiendo sido enviado para recoger el fruto de esta humanidad amada por Dios, en vez de recibirlo con gozo y gratitud, lo condenará a la muerte de cruz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Jesús, por encima del egoísmo material, está denunciando la soberbia del corazón que lejos de reconocer al Dueño de nuestra vida, quien tanto nos ha amado y tantas veces buscado, le damos la espalda para echarnos en los brazos de los ídolos que satisfacen nuestras pasiones más superfluas, disfrazándolas de deslumbrantes horizontes, como son el dinero, el prestigio o la fama, el poder o el placer, pero que tras su consecución inmediata, sólo dejan víctimas frustradas y fracasadas, con el alma vacía y la conciencia amordazada.&lt;br /&gt;Por eso la llamada a la solidaridad con los demás es tan importante, porque en la medida en que nos hacemos conscientes de la enorme desigualdad e injusticia que existe en el mundo, podremos dejarnos interpelar por las necesidades de los demás, lo cual nos puede acercar a descubrir el rostro de Dios en los más pobres, avanzando hacia una plena conciencia de universal fraternidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dios nos ha colmado de gracia y bendición, nos ha creado a su imagen y semejanza, nos ha llamado a la vida para vivirla con el gozo de sabernos sus hijos. Y esta realidad si es vivida con la gratitud debida, nos hace más dichosos y generosos con los demás. Quien se sabe muy afortunado por todos los dones recibidos, lleva una existencia en permanente acción de gracias, lo cual le llena el corazón de alegría, y eso se nota por sus consecuencias para con los demás.&lt;br /&gt;Por el contrario, quien en su vida la fe se va desdibujando, porque en ella entran intereses contrarios a la dignidad humana y por lo tanto ajenos a Dios, y se arroja en los brazos del materialismo y del hedonismo, endurece tanto su corazón para con sus semejantes, que termina por no reconocerse a sí mismo rompiéndose interiormente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La totalidad de las injusticias existentes, tienen en sus fundamentos la rebelión contra Dios, porque hay que echar a Dios de la vida del hombre, para que éste se convierta en su sustituto. Así actuaron los labradores de la parábola de hoy. Con su maldad y crimen, estaban diciéndole a su señor que ya no era dueño de sus vidas ni de su viña. Y cuando falta el legítimo señor, otro usurpador lo sustituirá.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy mis queridos hermanos, recibimos una llamada a la fidelidad. Dios nos sigue pidiendo frutos de vida y de amor, aquellos que él mismo sembró en nuestra alma y que cada día con su gracia quiere abonar para que demos una cosecha abundante y generosa. Y sabemos que bajo su mano amorosa es posible vivir con esta gratuidad.&lt;br /&gt;Que nuestra vida cotidiana sea un testimonio elocuente de esta fe que tanto llena nuestra existencia. Y que por el modo de vivirla, con coherencia y autenticidad, sepamos transmitirla a los demás con alegría y sencillez.&lt;br /&gt;Que nuestra Madre la Virgen, nos ayude en esta labor permanente, para que como ella, engendremos en nuestros corazones el fruto del amor de Dios, y así seamos en medio de nuestro mundo portadores de paz y de esperanza. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8892684969414659662-7801025291289455218?l=alclaustro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://alclaustro.blogspot.com/feeds/7801025291289455218/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8892684969414659662&amp;postID=7801025291289455218' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8892684969414659662/posts/default/7801025291289455218'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8892684969414659662/posts/default/7801025291289455218'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alclaustro.blogspot.com/2011/10/homilia-dominical.html' title='HOMILIA DOMINICAL'/><author><name>Luis Alberto Loyo Martín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04686456323711986190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='26' src='http://2.bp.blogspot.com/_N3dRQrSic4c/SYx7g98orgI/AAAAAAAAAMI/k877d4AFH38/S220/Imagen048.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-gyfKe4naEys/Tognm2x5HAI/AAAAAAAAAgE/9UxUXEoho78/s72-c/115px-Bilbao_-_Catedral_de_Santiago_38%255B1%255D.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8892684969414659662.post-3559089251882396282</id><published>2011-09-25T02:41:00.000-07:00</published><updated>2011-09-25T02:43:00.698-07:00</updated><title type='text'>HOMILIA DOMINICAL</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-rozy7OvRb-A/Tn73mfyUaFI/AAAAAAAAAf8/ewgOFIkHswo/s1600/imagesCAXKOO9P.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 150px; FLOAT: right; HEIGHT: 113px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5656230422763563090" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/-rozy7OvRb-A/Tn73mfyUaFI/AAAAAAAAAf8/ewgOFIkHswo/s320/imagesCAXKOO9P.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;&lt;strong&gt;DOMINGO XXVI TIEMPO ORDINARIO&lt;br /&gt;25-9-11 (Ciclo A)&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Acabamos de escuchar la Palabra de Dios y como siempre es su núcleo fundamental el Evangelio de Jesús. En él vemos la respuesta de dos hijos a la petición de su padre, y la manera de concluir del Señor sobre lo que significa cumplir la voluntad de Dios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este es el tema central de este domingo, el cumplimiento de la voluntad de Dios, de lo cual va a depender toda nuestra vida.&lt;br /&gt;A simple vista el hecho narrado no es nada novedoso, cuantas veces decimos una cosa y hacemos otra, unas para bien y otras para mal, pero de nuestros actos concretos podemos percibir las actitudes fundamentales que animan nuestra vida y sus opciones.&lt;br /&gt;Cumplir la voluntad de Dios es la vocación a la que cada uno de nosotros hemos sido llamados en el amor. Dios no tiene una voluntad arbitraria y contraria a la dignidad del hombre. Precisamente la voluntad de Dios, tantas veces expresada por Jesús, es que todos sus hijos se salven y lleguemos a la plenitud de nuestra existencia en el amor. Los mandamientos divinos, no son normas de conducta contrarias a nuestra condición humana, sino precisamente la condición de posibilidad de que seamos plenamente humanos, y por lo tanto imagen y semejanza de nuestro Creador. Dichos mandamientos Jesús los va a resumir en dos; amar a Dios con todo el corazón y con toda el alma, y al prójimo, nuestro hermano, como a nosotros mismos. En definitiva, la voluntad de Dios es que seamos perfectos en el amor, un amor que en Jesucristo ha encontrado su plena encarnación, porque en todo momento buscó y cumplió la voluntad del Padre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En nuestros días, eso de ser orientados por otros, y no digamos cumplir la voluntad de un extraño, resulta a todas luces escandaloso. Las cotas de autosuficiencia e independencia son muy elevadas.&lt;br /&gt;Nuestra sociedad valora y exhibe la independencia y autonomía del hombre, sobre cualquier ente externo a él, como una máxima de su indiscutible libertad.&lt;br /&gt;Y aunque ciertamente la libertad y autonomía del hombre es un gran valor, en tanto en cuanto le dignifica, su mala comprensión puede albergar en sí misma su mayor sometimiento y esclavitud.&lt;br /&gt;Es más libre un niño, porque sus padres le permitan no comer lo que no le gusta? Es más libre un hombre porque las leyes le permitan acabar con una vida indeseada, como el aborto? Es más libre y autónoma una sociedad, carente de principios éticos y morales, y en la que priman intereses de rendimiento económico o materiales?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La libertad humana es un instrumento al servicio de la dignidad de la persona, y como cauce para encontrar su pleno desarrollo en armonía con sigo mismo, con los demás y con Dios, su creador y Señor.&lt;br /&gt;Echar de nuestro lado a Dios porque puede condicionar con su Palabra y sus llamadas nuestra independencia, concluye siempre con el arrojo de nuestra vida en manos de ídolos esclavizantes, que mediante ideologías vacías nos seducen y oprimen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Descubrir que Dios sólo quiere el bien de sus hijos, que desde el momento de crearnos nos ha sellado con su amor paternal, y que jamás se desanima en la búsqueda de aquel que se le ha extraviado, es poner en nuestra vida la gran alegría de sabernos amados y protegidos por su divina Providencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Jesús, como nos dice el autor de la Carta a los Hebreos, también “aprendió sufriendo a obedecer”. No debemos entender esto como una experiencia impositiva en la vida del Señor, sino que conforme a su condición humana, y siendo semejante en todo a nosotros, supo lo que era optar por la voluntad de Dios y a la vez verse sometido a las fuerzas de nuestra concupiscencia, de nuestros deseos, de los estímulos del ambiente, del poder, de la riqueza, del prestigio. No olvidemos cómo el Señor, también fue tentado, como nos narra el evangelio.&lt;br /&gt;No es fácil cumplir la voluntad de Dios. Y no lo es no porque sea mala o contraria a nuestra naturaleza, todo lo contrario, como he dicho somos imagen y semejanza de Dios. Nos es difícil cumplir la voluntad de Dios porque estamos permanentemente influenciados por el poder del pecado. De ese pecado en el origen (del cual va a ser dentro de poco liberada nuestra hermanita Naia), y del pecado que por nuestra permanente debilidad y condición tantas veces nos invade y somete.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cumplir la voluntad de Dios es la razón de nuestra existencia, porque si todos comprendemos con facilidad, que cualquier padre o madre desea lo mejor para su hijo, y que todo el amor y educación que le darán irá orientado a que sepa valerse por sí mismo, desde unos valores humanos auténticos, con mucha más rotundidad debemos decir que ese amor y esa pedagogía de Dios para con nosotros, buscan nuestra plenitud personal y comunitaria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para aceptar la voluntad de Dios es necesario poner en él nuestra confianza, nuestra esperanza y dejarnos modelar de nuevo.&lt;br /&gt;Sólo bajo la acción de la gracia es posible escuchar atentamente lo que el Señor nos dice, y en el sacramento de la curación interior, de la reconciliación personal, encontramos el medio eficaz para ponernos en sintonía con Dios.&lt;br /&gt;Es imposible que quien está bajo la acción del mal, del pecado, pueda realizar la voluntad de Dios, si previamente no se arrepiente y cambia de vida. El mal sólo lleva al mal, y quien se introduce en ese camino, es un peligro para sí mismo y para los demás. Sólo la bondad saca de sí lo bueno, y quien tiene en su corazón esta grandeza, incluso cuando tropieza y cae, sabe buscar, con la ayuda de Dios, la salida a su debilidad.&lt;br /&gt;Por eso la frase final del evangelio de Jesús. Hay personas que a pesar de sus debilidades y pecados, buscan siempre superarlos, y con el corazón arrepentido vuelven su mirada hacia Dios, para que él con su misericordia nos devuelva la salud del alma.&lt;br /&gt;Que nosotros estemos siempre en este grupo, en los que a pesar de decir muchas veces no, al Señor, abramos nuestra alma al arrepentimiento y acojamos el don de su misericordia y de su amor. Así viviremos en la dicha de los hijos de Dios, nos haremos comprensivos con los demás, y poco a poco, transformaremos nuestra vida por la acción de su gracia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Que nuestra madre, la Virgen Santa María, nos ayude a reblandecer la dureza de nuestro corazón, y nos haga humildes para escuchar la voluntad del Señor y ponerla en práctica. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8892684969414659662-3559089251882396282?l=alclaustro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://alclaustro.blogspot.com/feeds/3559089251882396282/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8892684969414659662&amp;postID=3559089251882396282' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8892684969414659662/posts/default/3559089251882396282'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8892684969414659662/posts/default/3559089251882396282'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alclaustro.blogspot.com/2011/09/homilia-dominical_25.html' title='HOMILIA DOMINICAL'/><author><name>Luis Alberto Loyo Martín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04686456323711986190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='26' src='http://2.bp.blogspot.com/_N3dRQrSic4c/SYx7g98orgI/AAAAAAAAAMI/k877d4AFH38/S220/Imagen048.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-rozy7OvRb-A/Tn73mfyUaFI/AAAAAAAAAf8/ewgOFIkHswo/s72-c/imagesCAXKOO9P.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8892684969414659662.post-3997305723476246973</id><published>2011-09-17T02:38:00.001-07:00</published><updated>2011-09-17T02:39:46.182-07:00</updated><title type='text'>HOMILIA DOMINICAL</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-Wvf_dANpyE0/TnRq2ULhRSI/AAAAAAAAAfw/9TsAPzERHS8/s1600/DSC02957.JPG"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 320px; FLOAT: right; HEIGHT: 240px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5653260913619322146" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/-Wvf_dANpyE0/TnRq2ULhRSI/AAAAAAAAAfw/9TsAPzERHS8/s320/DSC02957.JPG" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;&lt;strong&gt;DOMINGO XXV TIEMPO ORDINARIO&lt;br /&gt;18-9-11 Ciclo A)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Muchas veces al escuchar este evangelio nos fijamos en el comportamiento final de aquellos jornaleros que reprochaban a Jesús su trato de igualdad. Y tras las palabras del Señor comprendemos su llamada a la gratuidad con la que hemos de desempeñar nuestra misión y no hacer las cosas sólo por interés.&lt;br /&gt;Dios va llamando a cada uno, en un momento determinado de su vida para una misión conforme a sus talentos, y sólo a él corresponde decidir el salario justo que merecemos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al contemplar esa generosidad desbordante de nuestro Padre Dios, vamos a centrar nuestra mirada no en la actitud del hombre, que siempre está limitada por su egoísmo y deseo de privilegios, sino en el obrar del Señor, en su llamada. Dios, en este simbolismo del dueño de la viña, sale continuamente a buscar operarios. Desde la primera hora de la mañana hasta la última del día. Dios se acerca a nuestra vida, desde el inicio de su existencia hasta el último momento de la misma, y siempre con igual afán, convocarnos a su Reino, a su construcción y desarrollo, a ser sembradores de su misericordia y de su amor, para que demos frutos de vida y de esperanza en medio de esta humanidad tan amada por él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y la viña de Dios hay que comprenderla desde dos realidades. Su extensión territorial, el mundo entero, y su realidad comunitaria en la cual desarrolla su vocación, la Iglesia. Dios nos llama a trabajar por su Reino en el mundo, pero no de forma individual y solitaria, sino como grupo humano, el Pueblo escogido por él. La llamada de Dios no se produce al margen de la comunidad de los creyentes que es la Iglesia, y sólo en ella y a través de ella podemos discernir con fidelidad el camino que el Señor nos invita a recorrer.&lt;br /&gt;En esta Iglesia de Jesús, a la que nosotros pertenecemos por nuestro bautismo, es en la que recibimos la llamada de Cristo para hacernos sus colaboradores en su proyecto de vida y de amor. En la medida en la que vamos tomando conciencia de nuestro ser cristianos y convencidos seguidores del Señor, también sentiremos su llamada para continuar su labor con entrega y fidelidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Señor nos llama a todos a una vocación concreta, bien en la vida familiar, religiosa, misionera, sacerdotal o seglar, hombres y mujeres entregados a su proyecto salvador conforme a nuestras posibilidades y con la garantía de su presencia alentadora. Y a esta permanente llamada de Dios, que dura toda la vida, se le ha de dar una respuesta. Nuestro seguimiento de Cristo, en ocasiones nos traerá el duro trabajo de soportar todo el día, como a los jornaleros de la primera hora, y en otras ocasiones, será más liviano. En cualquier caso, sabemos que en el presente es más probable tener que vivir las inclemencias de una sociedad indiferente e incluso hostil a la fe, que encontrar fáciles caminos por los que echar a andar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos convocados a la misma misión y por el mismo salario. Y es que no se puede esperar otra cosa del Señor más que una misma promesa y un mismo destino. Qué otro pago puede realizar un padre a sus hijos. Qué otra cosa puede ofrecer Dios más que un mismo Reino en el que tengamos cabida por igual y donde se rompan para siempre las divisiones existentes entre los hombres y que tienen como base el egoísmo y la ambición que diferencia a unos de otros y oprime a los más débiles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Son curiosas las preguntas que Jesús pone en labios del Propietario de la viña dirigidas a quienes se quejan de que el salario sea para todos el mismo, ¿es que no tengo libertad para hacer lo que quiera en mis asuntos?¿o vas a tener tú envidia porque yo soy bueno?&lt;br /&gt;Preguntas que muchas veces las debemos sentir dirigidas a nosotros porque consciente o inconscientemente podemos caer en una valoración mercantilista de nuestras acciones para con los demás. Tanto hago, tanto merezco, y nos gusta que se nos destaque igual que no aceptamos que nos equiparen a otros considerados menos dignos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dios es totalmente libre y plenamente dueño de desarrollar su providencia. Puede que muchas veces no comprendamos sus planes, y que nos sorprenda su palabra misericordiosa con todos por igual. De hecho cuando en el evangelio nos llama, una y otra vez, a perdonar siempre al hermano arrepentido, nos parece un tanto excesivo, y enseguida buscamos explicaciones que rebajen tanta gratuidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Jesús, por medio de sus parábolas y enseñanzas, nos va mostrando el gran corazón de Dios. Un rostro lleno de ternura y compasión que se desvive por congregar a todos sus hijos en su Reino de amor, de justicia y de paz.&lt;br /&gt;Esa generosidad inmensa nos desconcierta y muchas veces nos sonroja porque tenemos demasiados prejuicios e intereses que nos impiden asemejarnos a él. Sin embargo sigue llamándonos y confiando en nuestras posibilidades de cambio interior para acoger con mayor grandeza a los demás, de tal modo, que hagamos posible el crecimiento de la semilla de su Reino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Que acojamos hoy esta llamada de Dios para servir con entrega en su viña. Es una llamada de amor que nos abre un camino de gozo y felicidad plenas, porque sólo en la respuesta generosa y favorable al plan de Dios puede el hombre sentirse realizado.&lt;br /&gt;Que nuestra vocación vivida con fidelidad y alegría, sirvan de testimonio elocuente ante el mundo, de que el Señor sigue cuidando de su viña para que de frutos de auténtica justicia y misericordia en medio de este mundo tan necesitado de su amor. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8892684969414659662-3997305723476246973?l=alclaustro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://alclaustro.blogspot.com/feeds/3997305723476246973/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8892684969414659662&amp;postID=3997305723476246973' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8892684969414659662/posts/default/3997305723476246973'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8892684969414659662/posts/default/3997305723476246973'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alclaustro.blogspot.com/2011/09/homilia-dominical_17.html' title='HOMILIA DOMINICAL'/><author><name>Luis Alberto Loyo Martín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04686456323711986190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='26' src='http://2.bp.blogspot.com/_N3dRQrSic4c/SYx7g98orgI/AAAAAAAAAMI/k877d4AFH38/S220/Imagen048.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-Wvf_dANpyE0/TnRq2ULhRSI/AAAAAAAAAfw/9TsAPzERHS8/s72-c/DSC02957.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8892684969414659662.post-6923147489167012449</id><published>2011-09-10T04:20:00.001-07:00</published><updated>2011-09-10T04:21:22.048-07:00</updated><title type='text'>HOMILÍA DOMINICAL</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-8LPQC_M-i4w/TmtIKB6x1eI/AAAAAAAAAfk/JgyYRniW8ls/s1600/imagesCAXKOO9P.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 150px; FLOAT: right; HEIGHT: 113px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5650689494617282018" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/-8LPQC_M-i4w/TmtIKB6x1eI/AAAAAAAAAfk/JgyYRniW8ls/s320/imagesCAXKOO9P.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;&lt;strong&gt;DOMINGO XXIV TIEMPO ORDINARIO&lt;br /&gt;11-9-11 (Ciclo A)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Si el domingo pasado Jesús nos enseñaba a corregir al hermano, desde esa actitud tan auténtica de la corrección fraterna, hoy el Señor realiza una llamada a la generosidad en el perdón. Un perdón que proviene de su amor y misericordia, y del que todos estamos necesitados por igual. De tal modo que si nuestro ánimo se deja llevar por la mezquindad, a la hora de acoger al hermano, ponemos en serio riesgo nuestra capacidad para acercarnos de forma auténtica al perdón de Dios.&lt;br /&gt;En la pasad JMJ celebrada en Madrid, llamó especialmente la atención de los MM.C. el hecho de que en el parque del Retiro, se hubieran instalado más de 200 confesionarios. Y nada dijeron de las decenas de miles de jóvenes que hicieron buen uso de los mismos.&lt;br /&gt;Y es que nos gusta quedarnos en la superficie de las cosas, costándonos profundizar de forma auténtica en las mismas.&lt;br /&gt;La Palabra de Dios de hoy nos invita precisamente a tomar conciencia de nuestra común condición de pecadores, de manera que al asumir nuestra limitación y miseria, nos hagamos sensibles a las debilidades de los demás, y sobre todo, asumamos el serio compromiso de transformar nuestras vidas, en el camino de la conversión y del encuentro gozoso con Jesucristo que nos perdona setenta veces siete, es decir siempre que de corazón y verdad, acudamos a él.&lt;br /&gt;Pero la triste realidad de nuestros días, y podemos volver al relato de las anécdotas, es que evitamos enfrentarnos de forma madura a nuestra propia verdad, justificando nuestros comportamientos y dulcificando las actitudes que en ellos se manifiestan para no asumir la responsabilidad que de los mismos se puedan derivar.&lt;br /&gt;Y lo primero que hacemos en este sentido es devaluar la realidad del pecado. De hecho es una palabra que sólo se utiliza para ridiculizar las prácticas religiosas, creyendo que de este modo superamos sus efectos reales y alejamos de nosotros sus consecuencias.&lt;br /&gt;Al rechazar y diluir en la vanalidad, los comportamientos contrarios a una recta moral, formada de forma adulta en los valores del evangelio, o de la misma ética social, el hombre de hoy se erige en paradigma de su comportamiento, rechazando cualquier intervención distinta de su antojo a la hora de valorar y decidir sus actos.&lt;br /&gt;Y cuando esto ocurre, la decadencia personal y el desastre colectivo se abren paso de manera inexorable.&lt;br /&gt;Es doctrina fundamental de nuestra fe, que Cristo murió por nuestros pecados, y que en la Cruz, Jesús redimió a la humanidad entera. Por lo tanto cuando un cristiano se permite el lujo de decir que él no tiene pecado, simplemente está rechazando la obra redentora de Cristo, y alejándose de su efecto salvador.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos, en virtud de nuestra común condición humana, estamos sometidos a las consecuencias del mal en nuestra vida, y ese mal tiene resultados para nosotros, bien como causantes del mismo o como víctimas de su efecto. Y hace falta una gran calidad humana, manifestada en la humildad del corazón, para aceptar con sencillez nuestra responsabilidad y acudir al Señor para acoger su misericordia y perdón.&lt;br /&gt;El evangelio que acabamos de escuchar nos da una gran lección de lo que significa la misericordia divina, y del camino que nos conduce a ella, así como de las consecuencias letales que para el hombre tiene su rechazo y orgullosa obstinación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos queremos que se nos mire con misericordia y bondad. Y por grandes que sean nuestras miserias, siempre buscamos la compasión y comprensión. Sin embargo cuanto nos cuesta ejercitar esas mismas actitudes con los demás. Jesús, buen conocedor del corazón humano, acoge la pregunta de Pedro para dar una lección de lo que significa el perdón, y nos ofrece el único camino que conduce hacia él.&lt;br /&gt;En primer lugar, vemos como un gran deudor, o en términos morales, un gran pecador, se presenta ante su Señor a rendirle cuentas.&lt;br /&gt;Y cuando es requerido ante el tribunal, y siendo consciente de la enorme pena que le será impuesta por su gran pecado, se humilla ante el Señor pidiendo clemencia. Y Dios, representado en aquel rey, se compadece de él perdonándole todo, devolviéndole su libertad.&lt;br /&gt;Pero ésta persona lejos de haber vivido con auténtica conversión este regalo divino, manifiesta su desprecio del mismo cuando teniendo ante sí a un hermano que le adeuda una miseria, lo trata con implacable dureza y sin compasión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El episodio narrado causa tanto desasosiego entre quienes lo contemplan que acuden al Señor a narrarle lo sucedido. Y el resultado es concluyente, así como has actuado tú con tu hermano, serás justificado o condenado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No podemos presentarnos ante el Señor pidiendo su misericordia con auténtica actitud de conversión, si no somos capaces de vivir la compasión con nuestros hermanos. De hecho cuando ponemos en nuestros labios la oración que Jesús nos enseñó, y pedimos al Señor que perdone nuestras ofensas, seguidamente decimos “así como nosotros perdonamos a los que nos ofenden”, y si es verdad que el perdón de Dios no puede ser condicionado por la acción del hombre, difícilmente podremos aceptar el perdón divino, si no somos capaces de acoger y ofrecer el perdón humano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El sacramento de la reconciliación, donde nosotros acudimos con sencillez ante el Señor, presente en la persona del sacerdote, es cauce eficaz de la misericordia divina. No importa la gravedad o la levedad de nuestro pecado, lo importante es la actitud de autenticidad que en nuestra alma se vive, para presentarnos ante Dios con la verdad de nuestra vida.&lt;br /&gt;Y tengamos presente una cosa, la mayor frecuencia en la recepción de esta gracia, nos ayuda a mejorar eficazmente nuestra vida, porque el don de Dios realiza su acción sanadora cuando dejamos que sea él quien nos orienta y estimula, ayudándonos a levantarnos después de la caída.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La práctica de la confesión ha descendido en nuestros días, especialmente en nuestras sociedades tan secularizadas. Y mirad, el hecho de no confesarnos no nos ha hecho mejores personas, ni ha mejorado las relaciones entre nosotros, más bien al contrario. Cuando impido que mi vida sea contemplada con otros ojos distintos de los míos, y cierro mis oídos a los consejos que desde el evangelio el ministro de la Iglesia me ofrece, para mi mejor provecho y conversión, al final voy expulsando a Dios de mi vida, para situarme yo en su lugar, constituyéndome en principio y fin de mis acciones y deseos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pidamos en esta Eucaristía la gracia de acoger la verdadera conversión que el Señor nos ofrece. Que nunca desconfiemos de Él que se acerca para restañar nuestras heridas con el bálsamo de su misericordia, y que sepamos encontrar en este sacramento de sanación la fuerza necesaria para aceptar la verdad de nuestra vida, presentarla con confianza ante el Señor, acoger su misericordia salvadora, y así comprender y perdonar a nuestros hermanos, como deseamos que Dios nos acoja y perdone a nosotros. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8892684969414659662-6923147489167012449?l=alclaustro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://alclaustro.blogspot.com/feeds/6923147489167012449/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8892684969414659662&amp;postID=6923147489167012449' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8892684969414659662/posts/default/6923147489167012449'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8892684969414659662/posts/default/6923147489167012449'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alclaustro.blogspot.com/2011/09/homilia-dominical.html' title='HOMILÍA DOMINICAL'/><author><name>Luis Alberto Loyo Martín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04686456323711986190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='26' src='http://2.bp.blogspot.com/_N3dRQrSic4c/SYx7g98orgI/AAAAAAAAAMI/k877d4AFH38/S220/Imagen048.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-8LPQC_M-i4w/TmtIKB6x1eI/AAAAAAAAAfk/JgyYRniW8ls/s72-c/imagesCAXKOO9P.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8892684969414659662.post-4857563607121539953</id><published>2011-08-05T13:01:00.000-07:00</published><updated>2011-08-05T13:08:08.873-07:00</updated><title type='text'>Esta Iglesia, sí es la mía; ¡Y a mucha honra!</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-79jTiGhZ7HY/TjxNkDXoaZI/AAAAAAAAAfc/2cvJ5dtjKnw/s1600/MARIO%2BOBISPO%2B03.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 320px; FLOAT: right; HEIGHT: 219px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5637466115336071570" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/-79jTiGhZ7HY/TjxNkDXoaZI/AAAAAAAAAfc/2cvJ5dtjKnw/s320/MARIO%2BOBISPO%2B03.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#330000;"&gt;Ante la próxima visita del papa a España dentro de la Jornada Mundial de la Juventud, están saliendo últimamente numerosas voces que ponen en tela de juicio, cuando no critican con acritud, este evento. Algunos lo hacen con eslóganes sonoros, “ni Papa ni Califa”, caso de los indignados, otros desmarcándose de la Iglesia “esta Iglesia no es la mía”… otros desde preguntas sobre los costes de la visita,… Así podemos encontrar todas las que los medios de comunicación quieran facilitar. Eso sí, silenciando las innumerables muestras de apoyo, alegría, esperanza, acogida y espíritu de sana fiesta, que esta Jornada suscita entre millones de personas, creyentes y también ciudadanas de pleno derecho, en este país.&lt;br /&gt;Cuando nos visita una estrella de la música, del estilo que sea, y que sólo congrega unos pocos miles de fans, además de ser subvencionados por las arcas públicas, a nadie de otro estilo contrario se le ocurre salir a las calles a manifestarse en contra de ese concierto. Cuando en fiestas populares, como las Fallas en Valencia, se queman millones de euros en una noche, nadie se indigna contra ellas, y así podríamos repasar la geografía española y sus actos sociales, culturales y festivos para no acabar nunca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La JMJ no ha costado un euro al erario público, y así se ha expuesto de forma clara por parte de los organizadores; son los jóvenes quienes en un 70% se costean este encuentro, y el 30% restante corre a cargo de patrocinadores particulares. Eso sí la ciudad de Madrid se va a beneficiar económicamente de este acontecimiento por la enorme cantidad de personas que congrega, y eso está muy bien.&lt;br /&gt;Pero de todas las críticas que se escuchan, las que más sorprenden son las de aquellos que se autodenominan cristianos críticos. Pero son críticos con la jerarquía que tanta alergia les causa, no así con sus líderes políticos que mal gestionan la economía o desprotegen la vida humana más débil. Y lo curioso es que a quienes critican, son en nuestros días portadores de una palabra realmente novedosa, porque defienden a los más inocentes y necesitados, denuncian las injusticias y opresiones, acogen a los marginados y siempre ofrecen gestos de reconciliación, de amor y de paz.&lt;br /&gt;O qué creen que van a escuchar de labios del Papa, ¿una arenga en favor de la muerte de quienes no son bien recibidos, por inesperados o indeseados?, ¿el abandono a su suerte de las personas desahuciadas por la ciencia médica?, ¿el cierre del bolsillo para con los parados y pobres?, ¿la bendición de un sistema económico agresivo e insolidario?, ¿la llamada a la violencia contra quienes no piensan como él? Pero si de esta clase hay decenas de líderes en el mundo que son jaleados por sus adeptos ante la pasividad de todos. Si fuera a decir algo de esto, ¡vaya novedad!. Pero no, todas las reivindicaciones sociales que algunos airean como novedosas y urgentes, hace años que han sido claramente exigidas por la doctrina social de la Iglesia. Se confunden de enemigo quienes apuntan al Papa y a la JMJ como si fueran la causa de todos los males.&lt;br /&gt;Yo invitaría a tantos críticos con este encuentro fraterno y festivo, que lo vivieran para después opinar, que se acercaran a él sin los prejuicios de sus ideologías trasnochadas, y seguro que se sorprenderían de la exigencia personal que supone abrir el corazón a Jesucristo y reconocerle como el único Señor de nuestras vidas.&lt;br /&gt;Este es el mensaje que lleva anunciando la Iglesia desde el día mismo de su fundación, siendo portadora de esperanza y de consuelo en medio de las dificultades cotidianas, comprometida con los más pobres y sufridos, perseguida y martirizada por su fidelidad y entrega. Y esta sí es mi Iglesia, la de mis padres y hermanos, y en la que me siento dichoso de pertenecer a ella, a la vez que agradecido por quienes la pastorean en la caridad y el servicio. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8892684969414659662-4857563607121539953?l=alclaustro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://alclaustro.blogspot.com/feeds/4857563607121539953/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8892684969414659662&amp;postID=4857563607121539953' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8892684969414659662/posts/default/4857563607121539953'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8892684969414659662/posts/default/4857563607121539953'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alclaustro.blogspot.com/2011/08/esta-iglesia-si-es-la-mia-y-mucha-honra.html' title='Esta Iglesia, sí es la mía; ¡Y a mucha honra!'/><author><name>Luis Alberto Loyo Martín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04686456323711986190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='26' src='http://2.bp.blogspot.com/_N3dRQrSic4c/SYx7g98orgI/AAAAAAAAAMI/k877d4AFH38/S220/Imagen048.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-79jTiGhZ7HY/TjxNkDXoaZI/AAAAAAAAAfc/2cvJ5dtjKnw/s72-c/MARIO%2BOBISPO%2B03.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8892684969414659662.post-2041036910984071657</id><published>2011-07-23T03:28:00.000-07:00</published><updated>2011-07-23T03:30:58.194-07:00</updated><title type='text'>HOMILÍA DOMINICAL</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-z6tsBF0kkeQ/Tiqiw81nD-I/AAAAAAAAAfM/NLTMEdEpJO8/s1600/DSC02989.JPG"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 320px; FLOAT: right; HEIGHT: 240px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5632493245828632546" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/-z6tsBF0kkeQ/Tiqiw81nD-I/AAAAAAAAAfM/NLTMEdEpJO8/s320/DSC02989.JPG" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;&lt;strong&gt;DOMINGO XVII TIEMPO ORDINARIO&lt;br /&gt;24-07-11 (Ciclo A) &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;Con el evangelio que acabamos de escuchar, culminamos estos tres domingos donde a través de parábolas, Jesús nos habla del Reino de Dios.&lt;br /&gt;Un Reino donde el sembrador siembra su semilla de amor, justicia y paz, un Reino donde muchas veces, y como fruto del egoísmo humano también crece la cizaña de la envidia, la violencia y la injusticia, y hoy el Señor nos habla en esta parábola de la necesidad de encontrar en el Reino de Dios, el sentido último de nuestra vida, el tesoro por el que merece la pena entregarlo todo.&lt;br /&gt;Jesús nos muestra la necesidad que todos tenemos de encontrar el fundamento de nuestra vida. Y que si en ese horizonte de voluntades y anhelos ponemos a Dios, y con él su proyecto de auténtica humanidad, entonces habremos descubierto el núcleo de una vida dichosa, serena y bienaventurada.&lt;br /&gt;No en vano, todas las comparaciones que el Señor va poniendo a sus discípulos tienen un único objetivo; que comprendan el gran amor que Dios nos tiene, desde el cual nos ha llamado a la vida, nos ha regalado este mundo para que en él convivamos desde una auténtica fraternidad, y así compartamos la armonía de la creación entre Dios y sus criaturas.&lt;br /&gt;Para ello Jesús nos va desvelando el rostro de Dios. Un Dios que ante todo es Padre y nos ama, cuyas entrañas de misericordia se conmueven ante el dolor y el sufrimiento humano y que no duda en llamarnos a la conversión para desterrar de este mundo el odio y el mal que lo oprime y a todos nos conduce a la desolación.&lt;br /&gt;Con todo, Jesús sabe que de poco sirven sus palabras si cada uno de aquellos que las escuchan no tienen una experiencia de encuentro personal y profundo con Dios. El Reino de Dios es un tesoro escondido, velado a la mirada apresurada e interesada.&lt;br /&gt;El Reino de Dios no aparece en medio de las grandezas ni de los honores de este mundo. Más bien se encuentra en lo opuesto a todo ello, en los signos sencillos y humildes, en los gestos serviciales y generosos, en los anhelos solidarios y de fraterna universalidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Reino de Dios no emerge en medio del interés individualista, comercial o ideológico, ni se puede proyectar para disfrute de unos pocos. El Reino de Dios no está cerca de quienes sólo se preocupan de sí mismos olvidándose de los demás. El Reino de Dios se aleja del corazón de los violentos, los egoístas y los soberbios, porque donde no hay amor se está negando el reinado de Dios.&lt;br /&gt;Toda esta experiencia necesita ser descubierta de manera personal, por cada uno de nosotros. Quien reconoce la presencia y cercanía del Señor en su vida, sintiendo la fuerza del Espíritu Santo que le llena el corazón con su luz y ternura, ha descubierto el tesoro de una existencia plena de sentido y de dicha.&lt;br /&gt;Entonces las demás cosas pasan a un segundo lugar. Los intereses quedan trastocados y aunque la vida siga trayendo sus dificultades y problemas, toda ella es contemplada con la esperanza de que Dios nos va conduciendo con su mano acogedora y paternal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este sentimiento profundo y verdadero, contrasta con la actitud de quien excluye a Dios de su vida, cerrando su corazón al diálogo permanente que el Creador establece con sus criaturas. Cuando el ser humano se cierra sobre sí mismo entendiéndose como el único fundamento y centro de la vida, todo lo demás lo subordina a su criterio subjetivo y personal a la vez que a sus afectos. Y aunque en el corazón de todo hombre fue sembrada por el Sembrador la semilla de la bondad, al no dejarse cuidar por el dueño de la viña, que es Cristo, pronto crecerá en su interior la cizaña del egoísmo que todo lo somete y acapara para su propio provecho.&lt;br /&gt;Cuando alejamos a Dios de nuestras vidas creyendo que así nos constituimos en autónomos y mayores de edad, y nos deshacemos de Aquel que ordena y armoniza la creación en pro de una convivencia y desarrollo solidario y fraterno, lo que hacemos es erigirnos cada uno en dioses para nosotros y para los demás, y así nos comportamos con nuestros semejantes conforme a lo que en cada momento nos interesa, cayendo precisamente en lo que más nos deshumaniza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dios no es un rival para el hombre, al igual que un buen padre no lo es para su hijo. Todo lo contrario, como nos recuerda S. Ireneo, la gloria de Dios consiste en que el hombre viva, y la vida del hombre consiste en la visión de Dios. Dios es el mejor aliado del ser humano, porque por voluntad suya y como fruto de su amor, nos ha llamado a la vida en plenitud, de la cual gozaremos para siempre en su Reino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quien descubre esta realidad en su vida, ha encontrado el mayor de los tesoros por el que merece la pena entregarse y vivir. Y como signo visible de haberlo encontrado estará nuestro estilo de vida; una existencia gozosa y serena, abierta a los demás, donde la experiencia de oración personal y comunitaria se viva de forma intensa y profunda, como el motor de todo nuestro ser.&lt;br /&gt;Que nosotros, al haber encontrado el tesoro de nuestra vida en Cristo, sepamos cuidarlo y compartirlo con los demás transmitiendo el gozo de la fe y la esperanza con generosidad. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8892684969414659662-2041036910984071657?l=alclaustro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://alclaustro.blogspot.com/feeds/2041036910984071657/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8892684969414659662&amp;postID=2041036910984071657' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8892684969414659662/posts/default/2041036910984071657'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8892684969414659662/posts/default/2041036910984071657'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alclaustro.blogspot.com/2011/07/homilia-dominical_23.html' title='HOMILÍA DOMINICAL'/><author><name>Luis Alberto Loyo Martín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04686456323711986190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='26' src='http://2.bp.blogspot.com/_N3dRQrSic4c/SYx7g98orgI/AAAAAAAAAMI/k877d4AFH38/S220/Imagen048.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-z6tsBF0kkeQ/Tiqiw81nD-I/AAAAAAAAAfM/NLTMEdEpJO8/s72-c/DSC02989.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8892684969414659662.post-4743409694257706552</id><published>2011-07-09T03:36:00.000-07:00</published><updated>2011-07-09T03:38:17.142-07:00</updated><title type='text'>HOMILIA DOMINICAL</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-ZKVocl2O95M/ThgvjPDHi3I/AAAAAAAAAe4/KFrq2XJp6DE/s1600/fotos%2Bjulio%2B05%2B002.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 320px; FLOAT: right; HEIGHT: 240px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5627300016780970866" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/-ZKVocl2O95M/ThgvjPDHi3I/AAAAAAAAAe4/KFrq2XJp6DE/s320/fotos%2Bjulio%2B05%2B002.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;&lt;strong&gt;DOMINGO XV TIEMPO ORDINARIO&lt;br /&gt;10-07-11 (Ciclo A)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;El domingo pasado escuchábamos en el evangelio, cómo Jesús daba gracias a Dios porque se había revelado a los sencillos y humildes, y no a los que se tienen por sabios y entendidos. Esa revelación divina, se nos ofrece por medio de la palabra del Señor, quien adaptaba su lenguaje para que pudieran entenderle todos, utilizando parábolas, ejemplos de la vida concreta y cercana que cada uno podía comprender con mayor facilidad.&lt;br /&gt;Durante estos domingos Jesús nos va a hablar del Reino de Dios, ese va a ser el centro de su mensaje, a la vez que el motivo principal de su misión, procurar que ese Reino vaya emergiendo en medio de nosotros y su búsqueda se convierta en el objetivo fundamental de nuestras vidas.&lt;br /&gt;Y lo primero que nos enseña el Señor, es que para posibilitar el desarrollo del Reino de Dios, es prioritario preparar el terreno donde su semilla debe germinar, para lo cual nos propone esta hermosa parábola que acabamos de escuchar, y que no por muy oída acaba de calar en nuestro ser.&lt;br /&gt;Ante todo Jesús nos muestra cómo ese Reino de Dios no es obra del hacer humano, ni tan siquiera por mucho que lo anhele su corazón. El Reino de Dios es un regalo que se nos da por pura gratuidad y generosidad de Aquel que nos ha creado para compartir su misma vida en plenitud. Y como nos cuenta la parábola, es el Sembrador quien sale a sembrar, y su semilla es esparcida por toda la tierra con idéntica abundancia y generosidad.&lt;br /&gt;El Sembrador no escatima en su esfuerzo, y no repara en gastos a la hora de procurar que sobreabunde el fruto en la tierra. Y como nos ha recordado el profeta Isaías en la primera lectura, Dios confía en que al igual que como baja la lluvia y la nieve del cielo, y no vuelven allá, sino después de empapar la tierra, de fecundarla y hacerla germinar,…, así será su palabra que sale de su boca, no volverá a él vacía sino que hará su voluntad.&lt;br /&gt;Sin embargo, como sigue diciendo Jesús, parte de esa semilla cae al borde del camino, o en terreno pedregoso, o entre zarzas. En unos casos será pisada por la gente o alimento para pájaros, en otros se secará por falta de profundidad y en otros casos la fuerza de las zarzas que la rodean la ahogarán antes de que se desarrolle.&lt;br /&gt;Así siente Jesús que está resultando la siembra de su Palabra en medio de su pueblo. Un pueblo que inicialmente parecía estar abierto y dispuesto a escucharle, que animados por el testimonio de Juan el Bautista y ante el asesinato de éste, van en busca de Jesús para sentir revitalizada su esperanza, pero que ante las dificultades que comienzan a surgir, las aspiraciones que se habían creado y que no llegan a cumplirse, y la presión de los poderosos que atemorizan y amenazan cualquier atisbo de cambio y de justicia, hacen que se pierdan por el camino y comiencen a abandonar el entusiasmo original.&lt;br /&gt;La semilla del Reino de Dios no desarrolla su fruto de forma inmediata e inminente. Requiere también de nuestro trabajo confiado y paciente, para lo cual es imprescindible que hunda sus raíces en la profundidad de una tierra buena, fértil, fecunda, limpia de otras yerbas o intereses creados que puedan ahogarla antes de crecer.&lt;br /&gt;Y esa tierra también ha sido encontrada por el Sembrador dando fruto abundante y generoso.&lt;br /&gt;Los creyentes debemos ser buena tierra donde germine con vigor la semilla del Reino de Dios, porque en la vida concreta del cristiano es donde han de darse los frutos del amor, la misericordia y el servicio que transformen por completo toda la realidad social y eclesial. Esta tierra humana y limitada que somos, ha de velar para protegerse de dos peligros siempre presentes, uno externo y otro interno.&lt;br /&gt;El externo no es otro que las dificultades que se derivan de este mundo nuestro tan materialista e indiferente ante las necesidades de los demás. En él la semilla de la fe encuentra la aridez de una tierra que sólo se preocupa del bienestar egoísta y donde los valores de la generosidad y la sencillez difícilmente pueden arraigarse ante la dureza del corazón.&lt;br /&gt;Pero también se encuentra con dificultades internas y que al igual que la cizaña amenazan con ahogar los espíritus débiles e inmaduros. En ocasiones los mismos cristianos ponemos graves dificultades al desarrollo del Reino de Dios. Fomentamos la división entre nosotros, acogemos ideologías contrarias al evangelio y facilitamos con nuestro silencio propuestas deshumanizadoras. Los proyectos legales que atentan contra la dignidad del ser humano, la amenaza a los no nacidos y a quienes padecen la debilidad extrema de su vida, van configurando un clima social donde sólo tienen derechos los fuertes, los sanos y quienes producen. Y ante esta realidad no podemos estar callados, ofreciendo un silencio infecundo y a la larga cómplice de la injusticia. La semilla del Reino de Dios que hoy nosotros debemos esparcir con generosidad y en abundancia requiere de permanentes cuidados para que, limpia de obstáculos, germine en frutos de vida y de esperanza.&lt;br /&gt;Hoy también nosotros debemos salir como sembradores a sembrar. Sembrar la semilla de la fe en el hogar y en el trabajo, entre nuestros niños, jóvenes y mayores. Sembrar una palabra de denuncia de las injusticias que atentan contra la dignidad del ser humano y el respeto de las vidas más débiles. Sembrar la esperanza gozosa de Cristo resucitado, para que encuentre corazones dispuestos donde el Señor haga germinar abundantemente su gracia y su amor, y así el fruto que cada uno coseche, redunde en beneficio de la humanidad entera. Que él bendiga nuestro servicio generoso, arraigándolo en la tierra fecunda de nuestros corazones, y lo premie con el gozo inmenso de sabernos fieles colaboradores suyos en la instauración de su Reino de amor, de justicia y de paz. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8892684969414659662-4743409694257706552?l=alclaustro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://alclaustro.blogspot.com/feeds/4743409694257706552/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8892684969414659662&amp;postID=4743409694257706552' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8892684969414659662/posts/default/4743409694257706552'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8892684969414659662/posts/default/4743409694257706552'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alclaustro.blogspot.com/2011/07/homilia-dominical.html' title='HOMILIA DOMINICAL'/><author><name>Luis Alberto Loyo Martín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04686456323711986190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='26' src='http://2.bp.blogspot.com/_N3dRQrSic4c/SYx7g98orgI/AAAAAAAAAMI/k877d4AFH38/S220/Imagen048.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-ZKVocl2O95M/ThgvjPDHi3I/AAAAAAAAAe4/KFrq2XJp6DE/s72-c/fotos%2Bjulio%2B05%2B002.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8892684969414659662.post-351969071421391902</id><published>2011-06-25T04:32:00.001-07:00</published><updated>2011-06-25T04:34:07.172-07:00</updated><title type='text'>SOLEMNIDAD DEL CORPUS CHRISTI</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-E3kV6IcMQsI/TgXHpKbjrfI/AAAAAAAAAes/R4tRbg8NGi8/s1600/PIC_0452.JPG"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 240px; FLOAT: right; HEIGHT: 320px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5622119219830435314" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/-E3kV6IcMQsI/TgXHpKbjrfI/AAAAAAAAAes/R4tRbg8NGi8/s320/PIC_0452.JPG" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;&lt;strong&gt;SOLEMNIDAD DEL CORPUS CHRISTI&lt;br /&gt;26-06-11&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un año más celebramos la fiesta del Santísimo Cuerpo y Sangre de Jesucristo. Memorial de su Pasión, muerte y resurrección, y Sacramento de su amor universal. Precisamente por ese amor entregado para nuestra salvación, podemos unir en esta fiesta del Corpus el día de la Caridad. Al compartir el alimento que nos une íntimamente a Jesucristo nos hacemos partícipes de su mandato “haced esto en memoria mía”, aceptando su envío en medio de los más pobres para compartir con ellos nuestra vida y nuestra fe.&lt;br /&gt;En esta fiesta litúrgica de hoy, la Iglesia nos invita a profundizar en el don inmenso de la Eucaristía. Como nos enseña el Vaticano II, "Nuestro Salvador, en la última Cena, la noche en que fue entregado, instituyó el sacrificio eucarístico de su cuerpo y su sangre para perpetuar por los siglos, hasta su vuelta, el sacrificio de la cruz y confiar así a su Esposa amada, la Iglesia, el memorial de su muerte y resurrección, sacramento de piedad, signo de unidad, vínculo de amor, banquete pascual en el que se recibe a Cristo, el alma se llena de gracia y se nos da una prenda de la gloria futura" (SC 47).&lt;br /&gt;Y así también el Catecismo de la Iglesia nos recuerda la tradición que hemos recibido:&lt;br /&gt;(C.I. 1376) El Concilio de Trento resume la fe católica cuando afirma: "Porque Cristo, nuestro Redentor, dijo que lo que ofrecía bajo la especie de pan era verdaderamente su Cuerpo, se ha mantenido siempre en la Iglesia esta convicción, que declara de nuevo el Santo Concilio: por la consagración del pan y del vino se opera el cambio de toda la substancia del pan en la substancia del Cuerpo de Cristo nuestro Señor y de toda la substancia del vino en la substancia de su sangre; la Iglesia católica ha llamado justa y apropiadamente a este cambio transubstanciación" (DS 1642).&lt;br /&gt;(C.I.1377) La presencia eucarística de Cristo comienza en el momento de la consagración y dura todo el tiempo que subsistan las especies eucarísticas. Cristo está todo entero presente en cada una de las especies y todo entero en cada una de sus partes, de modo que la fracción del pan no divide a Cristo (cf Cc. de Trento: DS 1641).&lt;br /&gt;(C.I.1378) Sobre el culto de la Eucaristía. En la liturgia de la misa expresamos nuestra fe en la presencia real de Cristo bajo las especies de pan y de vino, entre otras maneras, arrodillándonos o inclinándonos profundamente en señal de adoración al Señor. "La Iglesia católica ha dado y continua dando este culto de adoración que se debe al sacramento de la Eucaristía no solamente durante la misa, sino también fuera de su celebración: conservando con el mayor cuidado las hostias consagradas, presentándolas a los fieles para que las veneren con solemnidad, llevándolas en procesión" (MF 56), como será el caso en este día del Corpus Christi.&lt;br /&gt;Desde esta fidelidad al don recibido de manos del Señor, no podemos separar la eucaristía de la caridad. Los cristianos que nos reunimos para escuchar la palabra del Señor y compartir el pan de la vida que él nos da, hemos de prolongar esta fraternidad eucarística en el mundo nuestro, junto a los hermanos que carecen de afecto, de medios, de una vida digna y feliz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No todo el mundo vive dignamente, de hecho somos una minoría los que en el mundo actual podemos agradecer esta vida digna. La mayoría de la población mundial carece de los recursos necesarios para una subsistencia adecuada. Y en vez de acoger su precariedad para sentirnos solidarios con ellos, muchas veces nos fijamos en aquellos que se enriquecen con facilidad y rapidez poniéndolos como modelos a seguir, y hasta envidiándolos por su opulencia.&lt;br /&gt;La entrega de Jesucristo en la cruz, nos abre la puerta de la redención. Y aquella entrega viene precedida de una vida sensible para con los necesitados, los enfermos, los pobres y los marginados.&lt;br /&gt;A Jesucristo resucitado se llega por medio de una vida ungida por el Espíritu de Dios para anunciar la Buena Noticia a los pobres, la libertad a los oprimidos, la salud a los enfermos y la salvación para aquellos que acogen este don de Dios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cristo nos dejó su testamento en el cual nos ha incluido a todos y no sólo a unos privilegiados. La vida en este mundo es injusta y desigual no porque Dios lo haya querido sino porque nosotros lo hemos causado. Dios no quiere que haya pobres y ricos, rechaza la injusticia que causa este mal, y nos llama a su seguimiento a través del camino de la auténtica fraternidad y solidaridad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este testamento de Cristo lo actualizamos cada vez que nos acercamos a su altar. Su Cuerpo y su Sangre entregadas por nosotros, y compartidos con un sentimiento fraterno y solidario, nos unen a la persona de nuestro Señor Jesucristo y a su proyecto salvador. Por eso “cada vez que comemos de este pan y bebemos de este cáliz, anunciamos tu muerte y tu resurrección hasta que vuelvas”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La caridad no se hace, se vive. No hacemos caridad cuando damos dinero a un pobre, vivimos la caridad cuando nos preocupamos por su vida, buscamos cómo atenderla mejor, y nos esforzamos por acompañarle a salir de su situación para siempre.&lt;br /&gt;Vivir la caridad es prolongar la Eucaristía del Señor, su cuerpo y su sangre derramada por amor a todos, para la salvación de todos. Las palabras que día tras día escuchamos en la Consagración nos muestran que Jesús no economizó su entrega sino que fue universal y por siempre.&lt;br /&gt;Desde aquel momento en el que nacía la Iglesia, ésta siempre tuvo como acción primera y fundamental, unida al anuncio de Jesucristo, la vivencia de la caridad. Atender a los pobres y necesitados estaba unido a la oración y a la fracción del pan de tal manera que no se podía permitir que en la comunidad de los cristianos alguien pasara necesidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vamos a pedir en esta Eucaristía que el Señor nos ayude a recuperar nuestra capacidad solidaria y fraterna para poder compartir con autenticidad el pan de la unidad y del amor. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8892684969414659662-351969071421391902?l=alclaustro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://alclaustro.blogspot.com/feeds/351969071421391902/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8892684969414659662&amp;postID=351969071421391902' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8892684969414659662/posts/default/351969071421391902'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8892684969414659662/posts/default/351969071421391902'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alclaustro.blogspot.com/2011/06/solemnidad-del-corpus-christi.html' title='SOLEMNIDAD DEL CORPUS CHRISTI'/><author><name>Luis Alberto Loyo Martín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04686456323711986190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='26' src='http://2.bp.blogspot.com/_N3dRQrSic4c/SYx7g98orgI/AAAAAAAAAMI/k877d4AFH38/S220/Imagen048.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-E3kV6IcMQsI/TgXHpKbjrfI/AAAAAAAAAes/R4tRbg8NGi8/s72-c/PIC_0452.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8892684969414659662.post-315842594556908848</id><published>2011-06-18T02:23:00.001-07:00</published><updated>2011-06-18T02:24:25.606-07:00</updated><title type='text'>HOMILÍA - SANTÍSIMA TRINIDAD</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-DIVdfHukUY0/TfxuwqVmpfI/AAAAAAAAAeg/CojfR3RgvdI/s1600/santisima-trinidad6.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 316px; FLOAT: right; HEIGHT: 320px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5619488217329214962" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/-DIVdfHukUY0/TfxuwqVmpfI/AAAAAAAAAeg/CojfR3RgvdI/s320/santisima-trinidad6.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;&lt;strong&gt;SOLEMNIDAD DE LA SANTISIMA TRINIDAD&lt;br /&gt;19-6-11 (Ciclo A)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Celebramos hoy la fiesta en la que la comunidad cristiana vive de forma unitaria el ser de nuestro Dios. Un Dios que es Padre, Hijo y Espíritu Santo.&lt;br /&gt;Diferentes Persona, presencias y maneras de actuar en la historia del mismo Dios que se hace uno con nosotros, acompaña nuestra vida y nos llena de sentido, alegría y esperanza.&lt;br /&gt;Muchas veces hemos escuchado que la Santísima Trinidad es un misterio. Y es verdad porque todo lo que hace referencia a Dios desborda nuestra comprensión y entendimiento. Todas las personas somos un misterio y siempre hay algo en el otro que nos queda por descubrir. Hemos sido creados distintos, libres, capaces de recrear nuestra realidad y forjarnos nuestro ser y nuestro futuro.&lt;br /&gt;Esta experiencia, siempre novedosa y distante, es mayor si nos referimos a Dios. Nadie puede acapararlo en su mente o en su corazón. Dios siempre escapa a nuestra capacidad de comprensión o de explicación.&lt;br /&gt;Nuestro mayor acercamiento a la realidad divina sólo ha sido posible a través de Jesús. El es el Hijo de Dios, y como tal nos ha mostrado quién es ese Dios a quién él se dirigía como su Padre. El Dios revelado a nuestros antepasados en la fe, Abrahán, Moisés, David... y anunciado por los profetas, es el mismo a quién Jesús llama Abba, Padre.&lt;br /&gt;Así lo reconocieron los mismos discípulos de Jesús cuando le pidieron que les enseñara a orar. “Cuando oréis hacedlo así, Padre nuestro del cielo...”.&lt;br /&gt;Parecía que estaba claro que Dios era padre y sólo eso.&lt;br /&gt;Pero a medida que transcurría la vida de Jesús, aquellos discípulos fueron viendo en él la misma presencia e imagen de Dios. El era el Hijo amado a quien había que escuchar, seguir y anunciar a todos los pueblos.&lt;br /&gt;La muerte y resurrección de Jesús, es el momento trascendental para aquel grupo de hombres y mujeres creyentes. Jesús no sólo era el Hijo de Dios sino que era el Dios con nosotros anunciado por el profeta Isaías. Dios mismo se había encarnado para asumir nuestra condición humana y así llevarla a su plenitud. Y esta experiencia vital hace de los discípulos testigos de la Buena Noticia a la cual entregar su vida con gozo y esperanza.&lt;br /&gt;Pero cómo hemos podido nosotros, casi dos mil años después, llegar a comprender y acoger este don de Dios. Y aquí resuena la promesa del Señor que tras su resurrección anuncia dos acontecimientos, el primero en forma de regalo “recibid el Espíritu Santo”, y el segundo en el momento de su Ascensión en forma de promesa, “yo estaré con vosotros todos los días hasta el fin del mundo”. El Espíritu Santo es el Dios que permanece a nuestro lado para seguir animando nuestro peregrinar por este mundo.&lt;br /&gt;Es el Dios que nos orienta en la vida para dar testimonio de su palabra y de su gloria. El Espíritu Santo mantiene viva la llama de la esperanza frente a los momentos de temor, duda o angustia, y es el que nos une de forma vital al Padre Dios a través del Hijo Jesús.&lt;br /&gt;La llamada que cada uno recibimos no es la de elucubrar cómo es el misterio que encierra el ser de Dios en sí mismo, lo realmente importante para nuestras vidas, es descubrir cómo está actuando ese Dios que me ha hecho hijo e hija suyo, en mi vida, en mi entorno personal, familiar y social, y qué me pide en cada momento de mi existencia para entrar en plena comunión con él.&lt;br /&gt;La definición tradicional de la Santísima Trinidad como Tres Personas distintas y un solo Dios verdadero, podemos comprenderla mejor sintiendo que es el mismo Dios quien de manera distinta y a través de su ser paternal y fraterno entrega todo su amor en nuestra historia para realizar en ella su obra salvadora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nosotros hemos sido constituidos hijos de Dios, y como hijos, herederos de su reino. Pero también somos mensajeros de su Buena Noticia y es aquí donde la fuerza de su Espíritu nos sigue animando e impulsando en el presente.&lt;br /&gt;Nuestra vida de oración nos ha de unir más a Cristo y a la comunidad para que podamos desarrollar nuestra misión, tal y como él nos la encomendó, “id al mundo entero y anunciad el Evangelio”.&lt;br /&gt;Por eso es de vital importancia la dimensión contemplativa y orante de la Iglesia. No en vano unida a la fiesta Trinitaria, está la vida de tantos hombres y mujeres cuya vida está dedicada a la oración por la Iglesia y la humanidad entera.&lt;br /&gt;Los monjes y monjas contemplativos han descubierto que en la escucha de la Palabra de Dios, en la profundización de su enseñanza y en el diálogo personal e íntimo con él se pueden realizar plenamente como personas y a la vez ofrecer un generoso servicio al Pueblo de Dios.&lt;br /&gt;Sin su testimonio y entrega vocacional, todos los servicios y compromisos apostólicos quedarían desvirtuados. No hay entrega cristiana si no viene animada por la acción del Espíritu que nos manifiesta en todo momento cuáles son los cimientos de la fe. Y este pilar central del edificio cristiano no es otro que la vida de oración y de escucha del Señor. Sólo así podremos orientar bien nuestra acción comprometida a favor del reino de Dios, y bebiendo de la fuente que es Jesucristo, podremos ofrecer a los demás el agua viva que sacia la sed de sentido y de esperanza que tanto ansían.&lt;br /&gt;Hoy pedimos por todas las vocaciones cristianas, solicitando al Señor que siga llamando obreros a su mies, que con generosidad y confianza se entreguen al servicio de los hermanos. Damos gracias a Dios por el don precioso de la vocación contemplativa, que acerca los ruegos y necesidades de los hombres hasta Dios, a la vez que va sembrando con sencillez la semilla del Reino de Dios en medio de este mundo, haciendo germinar espacios de esperanza, amor y paz.&lt;br /&gt;Que en esta fiesta del Señor, sintamos con agradecimiento el don de nuestra fe, y por medio de la oración confiada nos sintamos animados y alentados para ser sus testigos en medio de los hermanos. La fiesta que el próximo domingo celebraremos, nos recuerda dónde está el alimento fundamental de esta vida interior. Que cada vez que participamos del Cuerpo y Sangre de Cristo, sintamos nuestras vidas más unidas a él, y sepamos entregarlas al servicio de su reino. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8892684969414659662-315842594556908848?l=alclaustro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://alclaustro.blogspot.com/feeds/315842594556908848/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8892684969414659662&amp;postID=315842594556908848' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8892684969414659662/posts/default/315842594556908848'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8892684969414659662/posts/default/315842594556908848'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alclaustro.blogspot.com/2011/06/homilia-santisima-trinidad.html' title='HOMILÍA - SANTÍSIMA TRINIDAD'/><author><name>Luis Alberto Loyo Martín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04686456323711986190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='26' src='http://2.bp.blogspot.com/_N3dRQrSic4c/SYx7g98orgI/AAAAAAAAAMI/k877d4AFH38/S220/Imagen048.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-DIVdfHukUY0/TfxuwqVmpfI/AAAAAAAAAeg/CojfR3RgvdI/s72-c/santisima-trinidad6.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8892684969414659662.post-4252445130057620987</id><published>2011-06-10T08:35:00.001-07:00</published><updated>2011-06-10T08:36:39.001-07:00</updated><title type='text'>HOMILIA DOMINGO DE PENTECOSTÉS</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-OLFHcgU8Hdk/TfI5948CyRI/AAAAAAAAAeM/IAzcBB0jFzI/s1600/imagesCAXKOO9P.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 227px; FLOAT: right; HEIGHT: 214px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5616615420703459602" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/-OLFHcgU8Hdk/TfI5948CyRI/AAAAAAAAAeM/IAzcBB0jFzI/s320/imagesCAXKOO9P.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;&lt;strong&gt;DOMINGO DE PENTECOSTES&lt;br /&gt;12-06-11 (Ciclo A)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Celebramos hoy la fiesta de Pentecostés, el día en el que por la acción del Espíritu Santo la Iglesia de Cristo toma conciencia de su misión, y se siente llamada a ser evangelizadora de todos los pueblos.&lt;br /&gt;Si en la fiesta de la Ascensión del Señor recibíamos el mandato misionero, “Id por todo el mundo y anunciad el evangelio....”, hoy recibimos la fuerza necesaria para poder desarrollar esta misión desde la fidelidad al amor de Dios y en comunión con toda la Iglesia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pentecostés es la fiesta del Espíritu Santo, el Dios siempre a nuestro lado que sostiene, anima y alienta nuestra fe y nuestra esperanza para que sea germen de inmensa alegría en nuestros corazones y estímulo para seguir siempre al Señor en cada momento de la vida.&lt;br /&gt;Muchos son los dones que del Espíritu recibimos, sabiduría, entendimiento, consejo, fortaleza, ciencia, piedad, santo temor de Dios, todos ellos orientados a la construcción del Reino de Dios en la comunión eclesial. El Espíritu Santo es quien anima y da valor en los momentos de debilidad, quien sostiene y alienta ante la adversidad, quien mantiene viva la llama de la esperanza cuando todo parece oscurecerse en nuestra vida, quien nos inunda con un sentimiento de gozo interno desde el que contemplar la vida con ilusión y confianza.&lt;br /&gt;El Espíritu Santo es quien garantiza que nuestra fe está unida a la vida de Jesús que se hace presente en medio de su Pueblo santo, y quien en cada momento de nuestro existir nos conduce con mano amorosa para vivir el gozo del encuentro personal con él, fomentando la experiencia de la auténtica fraternidad entre todos los hermanos.&lt;br /&gt;El Espíritu Santo nos une al Padre a través de su amor, y nos hace conscientes de que hemos sido transformados en herederos de su Reino a través de su Hijo Jesús.&lt;br /&gt;Fue el Espíritu quien acompañó a Jesús en todos los momentos de su vida. El mismo Espíritu que lo proclama el Hijo amado de Dios en su bautismo. Fue el Espíritu Santo quien ayuda a comprender a los discípulos que aquel a quien siguen por Galilea no es un hombre cualquiera, sino que es el Salvador, el Mesías.&lt;br /&gt;Será el Espíritu Santo quien mantenga en la agonía de Jesús la fuerza para entregar en las manos del Padre el último aliento de su vida. Y es que el Espíritu Santo no deja jamás de su mano a quienes han sido constituidos hijos de Dios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero esta experiencia personal, profunda y desbordante, la tenemos que vivir en la Iglesia y a través de ella construir nuestra comunidad. Ningún don de Dios es para fomentar el egoísmo personal. Todo don del Espíritu está orientado a construir la comunidad desde la fe, la esperanza y el amor.&lt;br /&gt;Así vemos, según nos cuenta el libro de los Hechos de los Apóstoles, cómo al recibir el don del Espíritu Santo, los Apóstoles salen a anunciar la Buena Noticia a todos los congregados en Jerusalén, y lo hacen de modo que todos les comprendan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde el momento de la Creación ha sido voluntad de Dios, que todos sus hijos se salven, para lo cual fue acompañando bajo su mano amorosa a la humanidad de todos los tiempos. Y cuando llegó el momento culminante, envió a su Hijo amado para que por medio de su palabra, su testimonio y la entrega de su vida, todos sintiéramos el amor de Dios y acogiéramos ese don en nuestras vidas.&lt;br /&gt;La vuelta del Hijo de Dios a su Reino, no nos deja abandonados, sigue con nosotros por medio del Espíritu Santo sosteniendo y alentando nuestra esperanza de manera que en nuestro corazón crezca cada día la certeza de participar un día de su promesa de vida eterna.&lt;br /&gt;Este sentimiento será más fuerte en la medida en que afiancemos en nosotros la comunión eclesial, la unidad fraterna entre los hermanos. La comunión, el sentimiento afectivo de unidad y concordia, es la garantía de que nuestra fe es auténtica. Donde hay división y enfrentamiento, no está el Espíritu Santo; el individualismo y la discordia no están alentados por el Espíritu Santo. Las palabras del Señor “que todos sean uno, como tu, Padre, y yo somos uno”, han de resonar siempre en el corazón de la Iglesia como el único camino para abrirnos al don del Espíritu Santo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy volvemos a acoger este don que ya en nuestro bautismo recibimos de una vez y para siempre. En el Espíritu Santo hemos sido hechos hijos de Dios, y aunque ese amor jamás nos será arrebatado, de nosotros depende en gran medida que cada día crezca y madure en lo más hondo de nuestra alma. Así nos llenará de dicha y alegría, nos identificará ante los demás como seguidores de Jesucristo, y nos sostendrá en cada momento de nuestra existencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Acojamos, pues con gratitud, el regalo del Espíritu Santo, y pidámosle que su fuerza regeneradora nos ayude a trabajar cada día en favor del reinado de Dios, de manera que contribuyamos con nuestra fe, amor y esperanza, a la emergencia de una sociedad nueva, en la que la dignidad humana, la libertad del corazón y la luz de la verdad, nos ayuden a acogernos como hermanos y a sentir el gozo de sabernos hijos de Dios.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8892684969414659662-4252445130057620987?l=alclaustro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://alclaustro.blogspot.com/feeds/4252445130057620987/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8892684969414659662&amp;postID=4252445130057620987' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8892684969414659662/posts/default/4252445130057620987'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8892684969414659662/posts/default/4252445130057620987'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alclaustro.blogspot.com/2011/06/homilia-domingo-de-pentecostes.html' title='HOMILIA DOMINGO DE PENTECOSTÉS'/><author><name>Luis Alberto Loyo Martín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04686456323711986190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='26' src='http://2.bp.blogspot.com/_N3dRQrSic4c/SYx7g98orgI/AAAAAAAAAMI/k877d4AFH38/S220/Imagen048.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-OLFHcgU8Hdk/TfI5948CyRI/AAAAAAAAAeM/IAzcBB0jFzI/s72-c/imagesCAXKOO9P.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8892684969414659662.post-6699480271654427473</id><published>2011-05-27T08:24:00.001-07:00</published><updated>2011-05-27T08:26:18.594-07:00</updated><title type='text'>HOMILIA DOMINICAL-VI DOMINGO DE PASCUA</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-ewSa3OclUTA/Td_Cjw8C2ZI/AAAAAAAAAd8/OdOyA3L9x3Q/s1600/PIC_0312.JPG"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 320px; FLOAT: right; HEIGHT: 240px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5611417580414884242" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/-ewSa3OclUTA/Td_Cjw8C2ZI/AAAAAAAAAd8/OdOyA3L9x3Q/s320/PIC_0312.JPG" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;&lt;strong&gt;DOMINGO VI DE PASCUA&lt;br /&gt;29-05-11 (Ciclo A – PASCUA DEL ENFERMO)&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;En este domingo de pascua, en el que seguimos celebrando con gozo la resurrección del Señor, la comunidad cristiana vive una jornada de solidaridad y cercanía con los enfermos. Hoy celebramos que también en medio de la debilidad, del dolor y la enfermedad, es posible vivir la esperanza en Jesucristo resucitado, Salud de los enfermos..&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los signos más frecuentes que acompañan la predicación de los Apóstoles continuadores de la obra del mismo Jesús, son la oración por los enfermos y su poder sanador. La palabra de Dios conforta y serena de tal modo que incluso en medio del sufrimiento y de la enfermedad emerge con vigor la esperanza y el sosiego.&lt;br /&gt;La cercanía apostólica al mundo de los enfermos, los ancianos y los que sufren, extiende la misericordia de Dios y vincula estrechamente a los hermanos en el amor. Amar a Cristo resucitado conlleva necesariamente seguir sus pasos, imitando su entrega desde el servicio a los más necesitados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nuestro mundo moderno intenta maquillar la vida quitando las capas que la afean. Como si de una hortaliza se tratara, y empujados por simples criterios estéticos, aquellas hojas que la hacen menos bella son separadas del tronco y apartadas de la vista. Las limitaciones humanas y entre ellas la enfermedad, nos incomodan e interpelan y al mostrarnos la realidad auténtica y en ocasiones dura de una parte de nuestro ser, la rechazamos o la alejamos de nosotros creyendo que así solucionamos el problema, o por lo menos lo distanciamos.&lt;br /&gt;De esta manera vemos cómo cada vez más junto a los grandes logros de la medicina que han mejorado nuestro nivel de salud y vida, siguen existiendo la soledad y el abandono de muchos ancianos y enfermos que sufren su situación al margen de la sociedad y en ocasiones lejos del calor y del afecto del hogar.&lt;br /&gt;Las situaciones de precariedad nos interpelan a todos, y si nos es posible evitamos mirarlas de frente, como si de ese modo alejáramos de nuestro lado a la indeseable compañera que es la enfermedad.&lt;br /&gt;Pero no sólo son sujetos de padecerla las generaciones mayores, el lema escogido para este año, nos resulta paradójico, “Juventud y salud”, algo que a simple vista parece evidente y redundante.&lt;br /&gt;Qué hay más saludable que una vida joven, con toda su potencialidad y vigor en pleno desarrollo, y por otro lado que imagen nos muestra de forma evidente la salud, sino el semblante de una persona joven. Y sin embargo, son miles los jóvenes que por un sin fin de circunstancias también sufren la enfermedad, e incluso en ocasiones les acompañará para siempre.&lt;br /&gt;La vida del ser humano, ha de ser contemplada más allá de sus posibilidades y fortalezas. Nuestra dignidad inalienable no está a merced de las capacidades físicas o psíquicas, de nuestra juventud o vejez, ya que esa dignidad nos viene de nuestra condición de hijos e hijas de Dios. Nuestra vida vale sólo por el hecho de existir, porque nuestra existencia nunca es fruto de la casualidad, sino que es debida a la voluntad divina, la cual nos creó por amor, a su imagen y semejanza.&lt;br /&gt;Si esta afirmación que se asienta en los fundamentos esenciales de nuestra fe en Jesucristo, la interiorizáramos hasta lo más profundo de nuestro ser, cómo cambiaría nuestra mirada para acompañar la vida de nuestros hermanos enfermos, y lo que es más importante, cómo nos ayudaría a asumir la propia situación de enfermedad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En este día del enfermo, debemos a alumbrar con la luz de la esperanza y del amor la vida de nuestros hermanos, la de sus familias y la nuestra propia. Las palabras de Jesús “no os dejaré desamparados”, se hacen realidad cada vez que le sentimos cercano y amigo, sosteniéndonos en medio del dolor, y también cuando prolongamos la mano sanadora y fraterna del Señor bien desde el ejercicio de una vocación profesional o desde el voluntariado. Todos sabemos lo importante que es encontrar buenos profesionales que acompañen la realidad del enfermo con su saber y con su afecto, poniendo a su servicio los cuidados médicos que la persona necesite, y sobre todo mostrando su lado más humano y cercano que respeta la dignidad del enfermo y su entorno familiar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero igualmente importante para nosotros los creyentes es poder vivir en la fe esta realidad, sintiendo la cercanía del mismo Jesucristo por medio del amor y la oración. Así se nos ha transmitido desde los comienzos mismos del cristianismo, cada vez que algún hermano en la fe caía enfermo o su ancianidad lo acercaba a la muerte, los fieles se reunían en la oración acompañándole a él y a su familia, colaborando en sus cuidados y llevando a la celebración eucarística la vida de los enfermos de la comunidad. Los presbíteros acudían al hogar del enfermo para confortarle en la fe y sostener su esperanza. El sacramento de la Unción además de vincular al enfermo a la misma Pasión del Señor, le prepara para vivir con plenitud el momento del encuentro con Cristo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La vida es un don que siempre hay que agradecer, en los buenos momentos y en los de mayor debilidad, y cuando nuestra existencia se va aproximando a su final en esta tierra, al margen de nuestra juventud o ancianidad, nos debemos preparar para entregarnos con serenidad y confianza a la Pascua definitiva, al paso de esta vida a la resurrección.&lt;br /&gt;Una preparación que aún siendo personal, no cabe duda de su gran riqueza en la vivencia comunitaria de la fe. La Pastoral de la Salud es la forma concreta por la que la comunidad cristiana desarrolla esta vinculación con los enfermos y sus familias.&lt;br /&gt;En nuestras comunidades parroquiales, trabajan desde hace años personas especialmente vocacionadas para esta misión. Hombres y mujeres que forman un gran equipo humano y cristiano, cuya sensibilidad y espiritualidad les impulsa a dedicar parte de su tiempo al servicio de los ancianos y enfermos.&lt;br /&gt;Su trabajo consiste en visitar a quienes lo desean acercándoles la realidad de la comunidad parroquial, acompañando sus vidas y las de sus familias, atendiendo sus necesidades y también llevándoles la comunión como expresión de su vinculación a la vida de la Iglesia a la que siguen vitalmente unidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estas visitas se hacen tanto en los domicilios como en las residencias y hospitales. Por eso junto a la enorme importancia de las familias, también debemos reconocer la labor de los profesionales, enfermeras, cuidadores, médicos, personas que en ocasiones llegan a sustituir con su afecto y ternura el vacío que algunos sufren en sus vidas. De hecho la vocación médica, responsablemente asumida y servicialmente entregada, está llamada a colaborar en el desarrollo integral de la persona en su parte corporal sin descuidar la espiritual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pidamos en esta eucaristía por todos los enfermos, sus familias y aquellos que les dedican sus cuidados. Para que el Señor siga asistiéndoles con su amor y predilección a la vez que suscite en medio de nuestras comunidades cristianas personas que se sientan especialmente llamadas para esta labor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Que él bendiga a quienes se dedican con amor a los enfermos y a todos nos anime para acompañar y sostener al hermano en medio de su debilidad. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8892684969414659662-6699480271654427473?l=alclaustro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://alclaustro.blogspot.com/feeds/6699480271654427473/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8892684969414659662&amp;postID=6699480271654427473' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8892684969414659662/posts/default/6699480271654427473'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8892684969414659662/posts/default/6699480271654427473'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alclaustro.blogspot.com/2011/05/homilia-dominical-vi-domingo-de-pascua.html' title='HOMILIA DOMINICAL-VI DOMINGO DE PASCUA'/><author><name>Luis Alberto Loyo Martín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04686456323711986190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='26' src='http://2.bp.blogspot.com/_N3dRQrSic4c/SYx7g98orgI/AAAAAAAAAMI/k877d4AFH38/S220/Imagen048.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-ewSa3OclUTA/Td_Cjw8C2ZI/AAAAAAAAAd8/OdOyA3L9x3Q/s72-c/PIC_0312.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8892684969414659662.post-8122795106501642090</id><published>2011-04-08T14:23:00.000-07:00</published><updated>2011-04-08T14:26:01.401-07:00</updated><title type='text'>HOMILIA DOMINICAL V DE CUARESMA</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-5v83nZo3NNc/TZ99WjpIkxI/AAAAAAAAAdo/jEq2Geajo6w/s1600/fotos%2Bjulio%2B05%2B002.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 320px; FLOAT: right; HEIGHT: 240px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5593327088695808786" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/-5v83nZo3NNc/TZ99WjpIkxI/AAAAAAAAAdo/jEq2Geajo6w/s320/fotos%2Bjulio%2B05%2B002.jpg" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;&lt;strong&gt;DOMINGO V DE CUARESMA 10-04-11 (Ciclo A)&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;Llegamos al final de nuestro recorrido cuaresmal, con este evangelio que nos presenta S. Juan y que nos sirve de pórtico para la semana de pasión. Estos cinco domingos nos han conducido desde la llamada a la conversión, hasta la revelación de Jesús convertida en promesa: “Yo soy la resurrección y la vida, el que cree en mí, aunque haya muerto vivirá”. Cinco domingos en los que el Señor nos ha adelantado la experiencia del Reino en su transfiguración, ha calmado la sed de agua viva de la Samaritana y devuelto la vista al ciego de nacimiento. Todo un proceso de fe que culmina con este relato evangélico en el que la muerte, como realidad sufriente y amarga que trunca proyectos e ilusiones, se detiene ante la palabra de Jesús, “Lázaro, sal afuera”. La muerte del amigo y el dolor de su familia, conmueven a Jesús. Esta experiencia toca profundamente su corazón porque ya no se trata del dolor de alguien alejado o desconocido. Lázaro es uno de sus íntimos, aquel que tantas veces le ha proporcionado momentos de paz y serenidad. Su hogar se le ofrecía al Señor como el propio y ahora está vacío y lleno de aflicción. Marta le ha mandado mensajes sobre la gravedad de su hermano y Jesús se ha retrasado, de ahí su reproche a la vez que su confianza, “si hubieras estado aquí, mi hermano no habría muerto, aún así sé que todo lo que le pidas a Dios, él te lo concederá”. En las palabras de Marta, se encuentran las soledades de tantas personas que mueren sin el cariño y la cercanía de los suyos. Tantos momentos de espera para reconciliarse y que llegan demasiado tarde. La muerte, realidad dramática de por sí, muchas veces agudizada sus punzadas por la forma del morir. No es lo mismo llegar al final de la vida con paz y serenidad, tras una existencia suficientemente larga, que la provocada por la violencia, la injusticia o el terror. Aunque toda muerte es una tragedia para los seres queridos que han de separarse para siempre, la manera de morir también debe de ser plenamente humana y humanizada. Sabemos que la muerte vendrá para todos, y la aceptación cristiana de la misma nos ayuda a preparar el encuentro con el Señor, pero la muerte provocada por el hombre nunca puede ser aceptada ni asumida con resignación ya que va en contra de la naturaleza humana y de la voluntad divina. Dios nos ha creado para que nuestra vida tenga un sentido y en ella podamos encontrarnos con el Creador a través del justo y digno desarrollo de la misma. Por eso debemos rebelarnos contra lo que atenta a su normal devenir y luchar responsablemente por la paz y el respeto a la dignidad de todos, estando de forma permanente al lado de los más débiles e indefensos. Pero el evangelio de hoy, lejos de ser una narración mortuoria y descorazonadora, es una explosión de gozo y esperanza ante la vida que Jesús nos ofrece. La muerte de un ser querido, aunque siempre produzca dolor, necesite de la compañía y el afecto de los nuestros, además de la cercanía y el respeto de todos, sólo puede ser superada desde la esperanza en Cristo resucitado. Las palabras y los gestos ayudan, pero es la fe firme en la promesa de vida que Jesús nos ofrece, la única que puede sanar el corazón roto por el dolor, de manera que vuelva a recuperar el ritmo de la vida agradecida a Dios por el don del amor compartido junto a nuestros seres queridos. La muerte no tiene la última palabra sobre la Creación, y el Dios Creador nos ha llamado a la vida en plenitud por medio de su Hijo Jesucristo. “Yo soy la resurrección y la vida: el que muere y cree en mí, aunque haya muerto vivirá; y el que está vivo y cree en mí, no morirá para siempre. ¿Crees esto?”, ¿Creemos esto nosotros? Este es el fundamento de nuestra fe cristiana. Los cristianos no sólo admiramos a Jesús, el hombre que pasó haciendo el bien por nuestra historia. Para esto ni tan siquiera hace falta ser cristiano, hay muchas personas que valoran la bondad humana sin más. Nuestra razón de ser cristianos es que creemos en Jesucristo resucitado que ha vencido a la muerte y nos ha abierto el camino de la vida para todos sin distinción. Desde esta certeza que es más fuerte que las dudas y sinsabores de la vida, brota la confesión de Marta. Su fe en Jesús supera la densidad de su dolor, de modo que la confianza en Dios le ayuda a vencer la amargura del momento, y así confiesa que Jesús es el Mesías, el Hijo de Dios, el que tenía que venir al mundo. Este evangelio de hoy se hace realidad cada vez que un creyente entrega en las manos del Señor a un ser querido. Es un evangelio convertido en profecía, porque a pesar de que muchas veces nos embargue la desolación y el desconsuelo, a pesar de que nuestra fe sea débil y nos cueste comprender el designio de Dios, por encima de todo ponemos nuestra confianza en el Señor. La resurrección temporal de Lázaro no fue más que un signo de la vida a la que estamos llamados. Devolvió la alegría a sus hermanas pero con además les mostraba el umbral necesario que todos debemos cruzar, la muerte física. Pero lo más importante es que en ella, se estaba prefigurando la resurrección gloriosa de Cristo, donde la muerte es vencida para siempre, y la vida en Dios se prolongue por toda la eternidad. La muerte no debemos vivirla desde la rebelión contra Dios, tampoco con una resignación infecunda, hemos de asumirla como la entrega de la propia existencia por amor a Dios y a los hermanos. Si vivimos, vivimos para el Señor, si morimos, morimos para el Señor, en la vida y en la muerte, somos del Señor”, nos dice S. Pablo. No hemos sido creados para terminar en la nada. Hemos sido creados a imagen y semejanza de Dios, quien en su Hijo Jesucristo, nos ha hecho hijos suyos, y por lo tanto herederos de su Reino. Vivamos pues con esta firme convicción, “porque la vida de los que en ti creemos, Señor, no termina, se transforma”, y de este modo podremos trasmitir a los demás la esperanza que no defrauda porque está asentada en la roca firme de Aquel que nos ha amado desde siempre. Preparémonos en estos días que nos faltan para vivir con gozo la fiesta central de nuestra fe. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8892684969414659662-8122795106501642090?l=alclaustro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://alclaustro.blogspot.com/feeds/8122795106501642090/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8892684969414659662&amp;postID=8122795106501642090' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8892684969414659662/posts/default/8122795106501642090'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8892684969414659662/posts/default/8122795106501642090'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alclaustro.blogspot.com/2011/04/homilia-dominical-v-de-cuaresma.html' title='HOMILIA DOMINICAL V DE CUARESMA'/><author><name>Luis Alberto Loyo Martín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04686456323711986190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='26' src='http://2.bp.blogspot.com/_N3dRQrSic4c/SYx7g98orgI/AAAAAAAAAMI/k877d4AFH38/S220/Imagen048.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-5v83nZo3NNc/TZ99WjpIkxI/AAAAAAAAAdo/jEq2Geajo6w/s72-c/fotos%2Bjulio%2B05%2B002.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8892684969414659662.post-4716449799687492135</id><published>2011-04-08T14:19:00.000-07:00</published><updated>2011-04-08T14:23:17.139-07:00</updated><title type='text'>Polémicas absurdas</title><content type='html'>&lt;span style="color:#660000;"&gt;Es lamentable la polémica baldía que se ha desatado en Bilbao, provocada por un grupo exiguo de sacerdotes pertenecientes al llamado “foro de curas de Bizkaia”, y que aglutina a algo más de 40, y recogida de forma desmesurada por algún medio de comunicación de amplia tirada. Y digo que es lamentable porque lo importante de la VI. Jornada de Católicos en la Vida Pública, al margen del grupo eclesial que la organice o se sienta más o menos identificado, es la importancia de la fe cristiana en la vida cotidiana de la sociedad. Cuando una determinada ideología, la que sea, pretende imponerse a las demás, sin darse cuenta de que se sustenta sobre planteamientos tan subjetivos e interesados como los de la otra parte que critica, por sí misma se deslegitima. Pero esta cuestión me parece mucho más grave al suceder dentro de la Iglesia, por parte de unos presbíteros que se creen el tarro de las esencias y con capacidad para enmendar la plana al Papa y los Obispos, acusando a estos últimos de realizar “una afrenta a Jesús crucificado cometida en los empobrecidos por el sistema económico y su última crisis”. También les critica que paseen la Cruz de la juventud por la ría lo que describen como “un espectáculo de dudoso gusto estético”, señalando además que “no contribuye a dar gloria al Dios de Jesús de Nazaret, sino a la efímera gloria de la Iglesia y su descrédito”. Ellos que tanto hablan de pluralidad y pasean por sus parroquias a sus estrellas “teológicas”, alguna de ellas canónicamente censurada, para que sigan confundiendo la fe de los fieles que con buena voluntad se acercan a escucharlos fiados de sus pastores, son los que ahora critican con beligerancia a otros grupos eclesiales. Ningún colectivo ni grupo eclesial contiene la totalidad de la sensibilidad creyente, cada uno se reúne y aglutina conforme a su piedad y modo de expresar la fe. Pero para que un grupo sea considerado dentro de la comunión de la Iglesia, ha de estar reconocido por ella, y casualmente quien organiza este encuentro sí lo está, y por ello cuenta con el respaldo de los responsables eclesiales, mientras que los autores de estas críticas actúan a sus espaldas y en contra de su legítima autoridad. Los sacerdotes, al recibir la ordenación presbiteral prometemos obediencia y respeto a nuestro Obispo, con absoluta libertad y disponibilidad. Lo hacemos con la conciencia de ser enviados a una comunidad cristiana para servirla en la fe, la esperanza y el amor, en fidelidad al Evangelio y a quien en nombre de Cristo apacienta su grey por la sucesión apostólica. Sin embargo cuando olvidamos esta responsabilidad y nos creemos en posesión de una verdad, que por partir de nuestros prejuicios personales y no del contraste eclesial, está contaminada de subjetividad e interés, en vez de realizar la sagrada misión que se nos encomendó, la manipulamos y distorsionamos, poniendo en serio riesgo la fe de nuestros hermanos. Todo grupo o movimiento es en sí mismo imperfecto por no poder abarcar la totalidad de los matices de la enorme riqueza que encierra la fe en Jesucristo, pero para eso estamos los ministros de la Iglesia, para cuidar, animar y orientar desde la fidelidad a Cristo y a la Tradición eclesial, al Pueblo de Dios que ansía vivir con coherencia y disponibilidad su fe, y sentirse fortalecidos en la esperanza. Hagámoslo desde nuestra capacidad personal, pero no confundamos nuestras sensibilidades particulares con la naturaleza fundamental de la fe, la cual ha de ser siempre contrastada y purificada desde el Evangelio del Señor y en la comunión eclesial. &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8892684969414659662-4716449799687492135?l=alclaustro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://alclaustro.blogspot.com/feeds/4716449799687492135/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8892684969414659662&amp;postID=4716449799687492135' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8892684969414659662/posts/default/4716449799687492135'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8892684969414659662/posts/default/4716449799687492135'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alclaustro.blogspot.com/2011/04/polemicas-absurdas.html' title='Polémicas absurdas'/><author><name>Luis Alberto Loyo Martín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04686456323711986190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='26' src='http://2.bp.blogspot.com/_N3dRQrSic4c/SYx7g98orgI/AAAAAAAAAMI/k877d4AFH38/S220/Imagen048.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8892684969414659662.post-72600915969917223</id><published>2011-04-02T03:21:00.000-07:00</published><updated>2011-04-02T03:24:10.317-07:00</updated><title type='text'>HOMILÍA DOMINICAL-CUARESMA</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-sZrW60-3esg/TZb5OlQgBaI/AAAAAAAAAdQ/75OOzz67WJU/s1600/DSC02974.JPG"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 320px; FLOAT: right; HEIGHT: 240px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5590930016341853602" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/-sZrW60-3esg/TZb5OlQgBaI/AAAAAAAAAdQ/75OOzz67WJU/s320/DSC02974.JPG" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;&lt;strong&gt;DOMINGO IV DE CUARESMA 3-04-11 (Ciclo A)&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;Si el domingo pasado contemplábamos a Jesús como el agua viva, hoy se nos revela como la luz del mundo. En el evangelio que hemos escuchado se nos muestra algo más que la recuperación de la vista por parte de un ciego de nacimiento. La luz de Cristo devuelve la esperanza, la dignidad y la alegría. De hecho en este cuarto domingo de cuaresma, hacemos un paréntesis en la sobriedad propia del tiempo litúrgico, para dejar que se introduzca la luz de la esperanza en la resurrección prometida. Hoy es el domingo de “Laetare”, de la alegría, por nuestro futuro en plenitud. Y como tantas veces hemos escuchado en la Escritura, la vida de Jesús conlleva numerosos contrastes. Para aquel ciego será el Salvador, el Mesías prometido, para los fariseos será un trasgresor de la ley, ya que por encima de una curación sorprendente, que devuelva la vista o la vida a un ser humano, para ellos ha de imponerse el cumplimiento estricto de la ley de Moisés, y de modo especial la observancia del sábado. La luz de Dios pone al descubierto las actitudes más ocultas y también las obras más auténticas. Para quienes se dejan interpelar por los hechos, ven que un hombre impedido y marginado por su ceguera, ha recuperado su dignidad y la liberación de la enorme carga que de ella se derivaba. Ya no tiene que mendigar ni que depender de la caridad y misericordia de los demás. Para él se ha hecho la luz en su vida y desde ahora puede caminar sin tropezar en las piedras del camino, superando también los obstáculos que le impedían vivir con esperanza. Este hecho extraordinario lo ha realizado otro hombre que nada ha exigido a cambio, cuyas palabras y obras lo preceden, ya que para muchos está suponiendo un aliento de ilusión en medio de sus vidas marcadas por el dolor, el abandono o el desprecio. Está claro que Jesús tiene un don especial que a todos desconcierta y que a nadie deja indiferente. Pero lo que más extraña de su actuar es que no busca beneficio personal, ni se pone al servicio de los poderosos que le pueden devolver el favor o promocionar su mensaje, su obrar va unido al anuncio del Reino de Dios, que expresa el deseo del Padre eterno de que todos sus hijos se salven. La luz de Cristo busca iluminar nuestras vidas y darlas calor con su amor incondicional. Una experiencia que es regeneradora de los corazones desgarrados y que llena de alegría a todos los que se dejan sanar por su misericordia. El encuentro de Jesús con el ciego se da desde la compasión que le produce esa situación. Sus discípulos le preguntarán quién pecó él o sus padres. Porque según su mentalidad, arraigada en la tradición judía, cuando uno padecía una enfermedad de nacimiento tan grave, era por un pecado suyo o de sus antepasados. Sin embargo a Jesús no le preocupan tanto las razones morales, ya que el pecado del ciego o de sus padres también está llamado a ser redimido por la conversión de sus vidas, lo que en este momento le mueve es sólo la realidad de esclavitud y dependencia que aquel ser humano había padecido desde siempre, por causa de una ceguera de la que nadie tenía porqué ser culpable, y mucho menos ser fruto de un castigo divino. Jesús desea que vuelva a brillar para aquel hombre la verdadera luz de Dios, restaurar la verdad divina que no es causante de ninguna desgracia ni vengadora del mal humano, y en su nombre le devuelve la vista y con ella la esperanza de iniciar una vida nueva. Jesús es la luz del mundo. Y la primera claridad que busca instaurar es la de una imagen de Dios sana y auténtica. La historia humana ha manchado demasiado la imagen de Dios utilizando su nombre de forma arbitraria y alejándolo de los más necesitados como si estuvieran desamparados de su mano y de su amor. Nadie puede apropiarse del nombre de Dios, y esa es la primera lección que Jesús da a los fariseos y sacerdotes de su tiempo, lo cual le llevará a la persecución y a la muerte en la cruz. Hoy somos nosotros quienes revivimos este pasaje del evangelio en nuestro recorrido cuaresmal. Y por ello nos convertimos en destinatarios de su enseñanza, que por una parte nos llama a acercarnos a los hermanos con compasión y misericordia, a la vez que nos exige vivir la fe desde su verdad más profunda y auténtica. Una fe que ha de ser confesada por una vida coherente y misericordiosa. Una fe que se manifieste ante los demás con el testimonio personal, entregado, solidario y fraterno, buscando siempre hacer el bien al necesitado antes que preocuparnos por su forma de vivir y pensar. La comunidad cristiana recibió del Señor un claro mandato de ser misionera; de anunciar al mundo la Buena Noticia del Reino de Dios desde el anuncio explícito de Jesucristo, la denuncia de las injusticias y el testimonio personal. Todo ello ha de verse reflejado cada vez que nos reunimos para celebrar la Eucaristía, ya que ésta es la mesa de la auténtica fraternidad, en la que presididos por el mismo Jesucristo, nos sentimos enviados con la fuerza de su Espíritu Santo a sembrar en el mundo su semilla de amor y de paz. Junto a este mandato del Señor, también debemos escuchar otra exigencia evangélica que a todos nos iguala y a nadie lo eleva sobre los demás; “no juzguéis y no seréis juzgados, no condenéis y no seréis condenados, perdonad y seréis perdonados, la medida que uséis con los demás la usarán con vosotros”. Hoy es un buen día para que todos nos acerquemos a Cristo con nuestras cegueras personales y sociales, a fin de que él nos vaya sanando. Recordando el final del evangelio no hay peor ciego que aquel que no quiere ver. Que el Señor nos ayude para que iluminados por la luz del amor, veamos siempre con limpieza de corazón a los demás y así vivamos conforme a su voluntad, porque serán los limpios de corazón, los que verán el rostro de Dios. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8892684969414659662-72600915969917223?l=alclaustro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://alclaustro.blogspot.com/feeds/72600915969917223/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8892684969414659662&amp;postID=72600915969917223' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8892684969414659662/posts/default/72600915969917223'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8892684969414659662/posts/default/72600915969917223'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alclaustro.blogspot.com/2011/04/homilia-dominical-cuaresma.html' title='HOMILÍA DOMINICAL-CUARESMA'/><author><name>Luis Alberto Loyo Martín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04686456323711986190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='26' src='http://2.bp.blogspot.com/_N3dRQrSic4c/SYx7g98orgI/AAAAAAAAAMI/k877d4AFH38/S220/Imagen048.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-sZrW60-3esg/TZb5OlQgBaI/AAAAAAAAAdQ/75OOzz67WJU/s72-c/DSC02974.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8892684969414659662.post-1612804195809551484</id><published>2011-03-21T08:53:00.000-07:00</published><updated>2011-03-22T09:44:20.334-07:00</updated><title type='text'>EL CABILDO CATEDRAL</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-4O5OyFdu6iI/TYd6ZTuWivI/AAAAAAAAAb0/03cUb5USZU8/s1600/IMG_3367.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 320px; FLOAT: right; HEIGHT: 214px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5586568437986396914" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/-4O5OyFdu6iI/TYd6ZTuWivI/AAAAAAAAAb0/03cUb5USZU8/s320/IMG_3367.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;El pasado 26 de febrero, el Cabildo Catedral de Bilbao celebraba elecciones para designar nuevo Deán-Presidente, eligiéndome a mí para esta tarea. El 8 de marzo el Sr. Obispo mediante un Decreto confirmaba la elección y así me convertía en el VI. Deán del Cabildo Catedral de Bilbao.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;Hace casi 60 años se constituía el primer capítulo de canónigos con el nombramiento del primer Deán, el Siervo de Dios D. José Pío Gurruchaga, fundador de las Auxiliares Parroquiales de Cristo Sacerdote, que sirven en nuestra S.I. Catedral y en muchas otras de toda España.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;La primera desiganción de aquel entonces, correspondía al Jefe del Estado, quien lo proponía al Papa dentro de una terna. Desde entonces han cambiado las maneras de elección y designación, pero en todas ellas se mantiene el sentido de la misión que a esta figura se le encomienda.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;El Cabildo Catedral, es una de las instituciones, si no la más, más antigua de la Iglesia. Su momento fundacional no consta, pero sí existen escritos donde los primeros sucesores de los Apóstoles, los Obispos que estaban al frente de las comunidades cristianas, celebraban la eucaristía en las casas de los fieles, acompañados por sus presbíteros y diáconos que les asistían.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;Es decir, las primeras eucaristías no eran celebradas por los presbíteros, sino por los Apóstoles y sus sucesores, los Obispos. A éstos les asistía, tanto en la celebración eucarística como en los demás sacramentos, los presbíteros y diáconos existentes.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;Fue mucho más tarde, cuando las comunidades crecieron lo suficiente y comenzaros a construirse iglesias, cuando los presbíteros empezaron a celebrar en solitario los sacramentos, salvo los reservados al Obispo, confirmación y órden sacerdotal.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;La primeras escuelas que existieron, además de las monacales, eran las escuelas episcopales. lugares donde se formaba a los niños y futuros sacerdotes, dejando el Obispo esta labor a la figura del Maestrescuela (una de las dignidades del Cabildo).&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;En las ausencias del Obispo de su sede, dejaba a un sacerdote al frente de ella como delegado suyo, el Deán que era la primera dignidad del cabildo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;Los primeros escritos y normativas de cabildos datan del siglo IX, aunque existen múltiples referencias anteriores. En el caso de España, por ejemplo hay claros relatos sobre la participación de canónigos en los concilios de Toledo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;Lo más relevante de este Colegio de sacerdotes es su servicio y entrega a la Catedral. Su dedicación como responsables del culto y la oración, del mantenimeinto y cuidado de su riqueza cultural, la formación educativa y musical, la dedicación para hacer del primer templo diocesano un lugar de encuentro y referencia para la vida de toda la Iglesia local, han constituído siempre el fundamento de su labor y encomienda.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;Hoy endía existen en nuestras diócesis departamentos que extienden esta tarea por toda la extensión del territorio diocesano, pero no es incompatible con el valor del Cabildo, que aunque mermado en sus fuerzas y gentes, sigue trabajando por cuidar del patrimonio pastoral y cultural que hemos heredado. Además sigue siendo misión del Cabildo, por Derecho y sus Estatutos, realzar la vida litúrgica (santificar), atender la acción pastoral (enseñar) y aconsejar al Obsipo en las cuestiones que éste le solicite (gobernar). En definite seguir colaborando con él en su misión evangelizadora.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8892684969414659662-1612804195809551484?l=alclaustro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://alclaustro.blogspot.com/feeds/1612804195809551484/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8892684969414659662&amp;postID=1612804195809551484' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8892684969414659662/posts/default/1612804195809551484'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8892684969414659662/posts/default/1612804195809551484'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alclaustro.blogspot.com/2011/03/el-cabildo-catedral.html' title='EL CABILDO CATEDRAL'/><author><name>Luis Alberto Loyo Martín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04686456323711986190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='26' src='http://2.bp.blogspot.com/_N3dRQrSic4c/SYx7g98orgI/AAAAAAAAAMI/k877d4AFH38/S220/Imagen048.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-4O5OyFdu6iI/TYd6ZTuWivI/AAAAAAAAAb0/03cUb5USZU8/s72-c/IMG_3367.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8892684969414659662.post-1860411471462694655</id><published>2011-03-21T08:37:00.000-07:00</published><updated>2011-03-21T08:53:39.955-07:00</updated><title type='text'>LOS CONSEJOS DEL OBISPO</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-hsRWL5ObaUo/TYd0Z-JKL-I/AAAAAAAAAbs/lXagDrEieaY/s1600/Copia%2Bde%2Bmario-izeta-ricardo-blazquez-2008041216400404xm1%255B1%255D.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 135px; FLOAT: right; HEIGHT: 212px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5586561852303355874" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/-hsRWL5ObaUo/TYd0Z-JKL-I/AAAAAAAAAbs/lXagDrEieaY/s320/Copia%2Bde%2Bmario-izeta-ricardo-blazquez-2008041216400404xm1%255B1%255D.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;Hace bastante tiempo que no renuevo esta hoja abierta a quienes pueda interesar las opiniones de este sacerdote, y no porque no tuviera nada que opinar ni decir ante tantas informaciones eclesiales y sociales, sino porque me parecía que a veces el silencio, como en la música, también es significativo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;Hoy vuelvo a ponerme ante el teclado para hablar de los Consejos que recientemente ha cosntituido nuestro Obispo D. Mario, el Consejo Presbiteral, y el Colegio de Consultores, en ambos estoy yo representando en el primero al Cabildo Catedral, y por designación directa en el segundo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;Como su nombre ya nos indica, ambos son órganos de consejo para el hacer pastoral del Obispo. No son grupos de poder, ni meros comparsas. La Iglesia en su misión evangelizadora cuenta con la colaboración activa y leal de todos los fieles, y en especial con la colegialidad en la comunión de sus ministros.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;El Concilio Vaticano II ya establecía cómo para el buen hacer del Pastor en su Iglesia Particular, le era muy necesaria la colaboración de sus sacerdotes y religiosos, servidores entregados por su vocación al servicio del Pueblo de Dios, para llevar adelante su misión de santificar, enseñar y gobernar a la porción de la grey que el Señor le había encomendado.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;Para ello le apremiaba a constituir un "Senado o Consejo" de presbíteros, que representara a la totalidad de su presbiterio, de manera que acogiendo su consejo y sugerencias, pudiera ejercer mejor su labor pastoral.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;El Consejo del Presbiterio recientemente creado, lo formamos unos 35 presbíteros y religiosos, unos cuantos como miembros natos (Vicarios, Deán del Cabildo, Rector del Seminario, Delegados de Misiones y del Clero), otros por elección de entre los sacerdotes y religiosos, y otros 6 por libre designación del Obispo. Nuestra misión, desde la comunión y fraternidad presbiteral, es la de colaborar con D. Mario en la acción pastoral para toda nuestra Diócesis, siendo en todo momento conscientes de nuestra responsabilidad.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;El Colegio de Consultores tiene la misión de asesorar al Obispo en algunos temas, especialmente de índole económica, y de asumir la responsabilidad del Gobierno diocesano cuando la Sede queda vacante, nombrando a un Administrador Diocesano (si la Santa Sede no nombra a su Adminstrador Apostólico).&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;Pronto el Obispo va a constituir el Consejo de Pastoral Diocesano, en el que están representados religiosos, sacerdotes y laicos de toda la diócesis y áreas pastorales, de manera que la corresponsabilidad se extienda a toda la familia diocesana.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;Que cada uno desde nuestra encomienda particular podamos contribuir de forma fiel y servicial al bien apostólico de todos, y de manera especial entre los más alejados; de este modo cumpliremos el mandato del Señor Jesucristo "Id y haced discípulos a todas las gentes..."&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8892684969414659662-1860411471462694655?l=alclaustro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://alclaustro.blogspot.com/feeds/1860411471462694655/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8892684969414659662&amp;postID=1860411471462694655' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8892684969414659662/posts/default/1860411471462694655'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8892684969414659662/posts/default/1860411471462694655'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alclaustro.blogspot.com/2011/03/los-consejos-del-obispo.html' title='LOS CONSEJOS DEL OBISPO'/><author><name>Luis Alberto Loyo Martín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04686456323711986190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='26' src='http://2.bp.blogspot.com/_N3dRQrSic4c/SYx7g98orgI/AAAAAAAAAMI/k877d4AFH38/S220/Imagen048.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-hsRWL5ObaUo/TYd0Z-JKL-I/AAAAAAAAAbs/lXagDrEieaY/s72-c/Copia%2Bde%2Bmario-izeta-ricardo-blazquez-2008041216400404xm1%255B1%255D.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8892684969414659662.post-4438680690293933387</id><published>2011-03-18T04:16:00.000-07:00</published><updated>2011-03-18T04:18:47.766-07:00</updated><title type='text'>HOMILÍA - TIEMPO DE CUARESMA</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-ECkYnQXpljs/TYM_fg99lhI/AAAAAAAAAbk/sX_8S6MtYjw/s1600/DSC02974.JPG"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 320px; FLOAT: right; HEIGHT: 240px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5585377773527864850" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/-ECkYnQXpljs/TYM_fg99lhI/AAAAAAAAAbk/sX_8S6MtYjw/s320/DSC02974.JPG" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;&lt;strong&gt;II DOMINGO DE CUARESMA&lt;br /&gt;20-03-11 (Ciclo A)&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;En este segundo domingo de nuestro recorrido cuaresmal, la primera interpelación que brota de la Palabra de Dios que acabamos de escuchar, es la recibida por Abrahán, “sal de tu tierra y de la casa de tu padre hacia la tierra que te mostraré”.&lt;br /&gt;Esta llamada interior también la recibimos nosotros en este tiempo de gracia, para vivir en profundidad el sentido cuaresmal de la fe, que no es otro que el de ponernos en camino para desinstalarnos de nuestra forma de vida antigua y asumir un modo de vivir más acorde con el espíritu del Señor Jesús.&lt;br /&gt;El camino que Abrahán es invitado a recorrer necesita un equipaje ligero pero bien provisto de lo esencial. Deberá cargar su alma de confianza para afrontar las largas penalidades como son el cansancio, la aridez del desierto o la sensación de fracaso. Sólo la firmeza de su fe y el calor afectivo de su relación con Dios le van a prevenir ante el desaliento y la desesperanza futura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La promesa realizada por Dios de enriquecerle con una gran descendencia y de darle una tierra fértil y próspera, hay que creerla con toda el alma para mantener el rumbo de su vida. Y fue precisamente por haber creído hasta el final en aquella promesa de Dios, por lo que consideramos a Abrahán como el padre de todos los creyentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es importante recordar de vez en cuando de dónde brota la experiencia religiosa y hacer memoria de aquellos que nos han precedido en el camino de la fe. Pero no es suficiente para mantener nuestra propia experiencia ni desde ella podemos dar razón a los demás de lo que somos y creemos cada uno de nosotros.&lt;br /&gt;Nuestra fe no se asienta sólo en las vivencias de personajes del pasado. Nuestra fe cristiana hunde sus raíces en aquella experiencia apostólica de encuentro con el Resucitado pero al igual que los apóstoles, necesitamos vivirla en primera persona para comprenderla en su profundidad.&lt;br /&gt;Hoy el evangelio nos narra un momento de la vida de Jesús compartido con los más íntimos del Señor. La transfiguración es el gran anuncio de la resurrección de Jesús, anticipo de su gloria y manifestación divina que le proclama como el hijo amado, el predilecto.&lt;br /&gt;Desde nuestra comprensión actual de la fe, podríamos decir que Pedro, Santiago y Juan vivieron una experiencia íntima de la realidad divina de Jesús, incapaces de comprenderla en ese momento y menos de narrarla a los demás, de ahí que fuera mejor que guardaran silencio y la madurasen en su corazón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;San Mateo nos cuenta este episodio en la mitad de su evangelio, como queriendo decirnos que lo que a partir de ahora va a suceder, los últimos momentos de la predicación del Señor, su pasión y su muerte, no son más que el preámbulo para el gran acontecimiento de nuestra salvación; el Jesús de la historia, el Nazareno que ha ido anunciando la Buena Noticia del Reinado de Dios, aquel que pasó haciendo el bien y sembrando de esperanza los corazones desgarrados, que anunciaba la liberación de los oprimidos y devolvía la salud a los enfermos, es el Mesías, el Cristo, el Dios con nosotros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y aunque los últimos momentos de la vida de Jesús, su prendimiento, tortura y muerte, dejara abatidos y en lo más frustrante de los fracasos a quienes habían puesto su vida y su esperanza en él, gracias a esa experiencia vivida a su lado, comprendieron que era él mismo quien ahora se acercaba hasta ellos resucitado.&lt;br /&gt;La transfiguración del Señor fue como todos los momentos de la vida de Jesús única e irrepetible. Ninguno de nosotros puede acercarse a lo vivido por aquellos privilegiados de la historia. Pero por su testimonio y entrega, por la sucesión apostólica que llega hasta nuestros días, y por nuestra vivencia personal de encuentro con Jesucristo a través de la oración y del servicio a los demás, podemos comprender la experiencia del Tabor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cada vez que en medio de nuestras penumbras buscamos momentos de soledad y oramos con confianza al Señor pidiéndole que nos ilumine, que nos fortalezca y ayude, sentimos el calor de su presencia que alienta y sostiene nuestra debilidad. Es como si también nosotros pudiéramos notarle cercano y accesible. Escuchando su palabra que nos anima a seguir adelante con confianza y serenidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los cristianos no creemos en una historia del pasado, aunque sus momentos históricos ocurrieran entonces. Nosotros seguimos a Jesucristo resucitado, a cuya vida nos acercarnos a través del testimonio que se nos ha transmitido y que de alguna manera también hemos experimentado personalmente, de manera que hoy somos nosotros los depositarios y testigos cualificados del Resucitado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El silencio que Jesús pidió a los apóstoles, fue para no adelantar acontecimientos que eran necesario vivirlos en su cruda realidad. Pero el impulso misionero y evangelizador que brotó de la luz pascual, es ya imparable y está en nuestras manos mantenerlo vivo y fecundo.&lt;br /&gt;Como nos dice el apóstol Pablo en su segunda carta a Timoteo, tomad parte en los duros trabajos del Evangelio, según las fuerzas que Dios os de. Esa es nuestra misión a la cual no podemos renunciar como cristianos, y menos en el presente de nuestra realidad actual, social y religiosa. Esta es la vida entregada de nuestros misioneros, quienes siguen haciendo brillar en medio del mundo la llama de la fe.&lt;br /&gt;En un tiempo como el presente, donde los cauces de información son tan extensos y veloces, y en el que las propuestas para vivir de determinadas maneras son tan diversas y en ocasiones tan contrarias a lo que nosotros entendemos como vida digna y realmente humana, se hace preciso y urgente que los cristianos manifestemos con tesón y valentía el estilo de vida que propone el evangelio del Señor y que nosotros estamos llamados a vivir con coherencia y gozo.&lt;br /&gt;La fe como nos enseñaba el Venerable Juan Pablo II, “no se impone, se propone”, y el único medio eficaz y veraz de transmisión es el testimonio personal acompañado del anuncio explícito de Cristo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es verdad que muchas veces nos sentiremos injustamente tratados o incomprendidos, y que el ambiente social no es respetuoso con la Iglesia a la que pertenecemos y en la que compartimos nuestra esperanza, que incluso siguen existiendo zonas del mundo donde los cristianos exponen arriesgadamente su vida por confesar y vivir la fe. Pero no podemos quedarnos encerrados en los templos para vivir una fe en secreto y al calor de los nuestros, ya que una fe que no se comparte y tiene vocación de universalidad, no responde al mandato misionero de Jesús; “Id a todo el mundo y anunciad del Evangelio”.&lt;br /&gt;Que la fuerza y el amor del Señor Jesús nos ayuden a vivir el gozo de la fe y así la podamos transmitir a los demás con renovada esperanza. Y que esta eucaristía, en la que tenemos muy presentes a nuestros misioneros, sea también oración confiada al Señor por las vocaciones sacerdotales, tan necesarias en nuestro tiempo. &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8892684969414659662-4438680690293933387?l=alclaustro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://alclaustro.blogspot.com/feeds/4438680690293933387/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8892684969414659662&amp;postID=4438680690293933387' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8892684969414659662/posts/default/4438680690293933387'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8892684969414659662/posts/default/4438680690293933387'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alclaustro.blogspot.com/2011/03/homilia-tiempo-de-cuaresma.html' title='HOMILÍA - TIEMPO DE CUARESMA'/><author><name>Luis Alberto Loyo Martín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04686456323711986190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='26' src='http://2.bp.blogspot.com/_N3dRQrSic4c/SYx7g98orgI/AAAAAAAAAMI/k877d4AFH38/S220/Imagen048.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-ECkYnQXpljs/TYM_fg99lhI/AAAAAAAAAbk/sX_8S6MtYjw/s72-c/DSC02974.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8892684969414659662.post-1554147326974486875</id><published>2010-03-18T09:16:00.000-07:00</published><updated>2011-02-05T04:58:54.931-08:00</updated><title type='text'>ACTUALIDAD</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_N3dRQrSic4c/TO_qxyw2YkI/AAAAAAAAAZ4/k-ZuePvUiFI/s1600/fachada+catedral.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 250px; FLOAT: right; HEIGHT: 290px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5543907807477523010" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_N3dRQrSic4c/TO_qxyw2YkI/AAAAAAAAAZ4/k-ZuePvUiFI/s320/fachada%2Bcatedral.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_N3dRQrSic4c/TLa6i0kDboI/AAAAAAAAAZY/lilWNLooeRk/s1600/Mario+Iceta.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;YA TENEMOS NUEVOS VICARIOS EN LA DIÓCESIS&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#990000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#990000;"&gt;Comunicado de nuestro Obispo D. Mario:&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;Queridos hermanos y hermanas.&lt;br /&gt;Tras haber iniciado el pasado 11 de octubre el ministerio como obispo de Bilbao, era necesario constituir el consejo episcopal que colaborara conmigo en el gobierno pastoral. Una vez recogidos todos los datos que me habéis aportado por medio de la consulta que estimé oportuno realizar en la diócesis, he reflexionado largamente sobre ellos y meditado profundamente ante el Señor con el fin de conocer su voluntad.&lt;br /&gt;Estimo que en este momento es prioritario cuidar y reforzar la comunión a todos los niveles en el seno de nuestra diócesis. Así mismo, nos encontramos inmersos en el proceso de remodelación pastoral, aspecto decisivo para revitalizar la vida de fe de nuestra comunidad diocesana y retomar un nuevo impulso evangelizador. Todo ello sin olvidar la puesta en práctica de los objetivos que nos propusimos en nuestro IV Plan de Evangelización.&lt;br /&gt;Teniendo en cuenta estos tres aspectos fundamentales, tras haberlo llevado a la oración, y tras las consultas necesarias y el diálogo con los candidatos, me parece oportuno nombrar vicarios generales (como en otras ocasiones se ha dado en nuestra diócesis) a Don Angel Maria Unzueta y a Don Félix Alonso. Ejercerán conjuntamente este ministerio, si bien cada uno de ellos será responsable en los ámbitos preferentes (no exclusivos) que he tenido a bien proponerles y que gustosamente han aceptado. Así mismo, me ha parecido oportuno encomendar las vicarías I y II a Don Kerman López, las III y VII a Don Antón Rey, las IV y V a Don José Agustín Maíz y la VI a Don Félix Larrondo.&lt;br /&gt;Quisiera agradecer a todos vuestra oración y ayuda inestimable. Del mismo modo, quisiera expresar mi reconocimiento y gratitud a Don José Luis Atxotegui y a Don José Luis Iza, por el servicio prestado como vicarios, y por su compañía en los primeros compases de mi ministerio como obispo diocesano, así como a los vicarios que continúan formando parte del Consejo episcopal. También quiero expresar mi gratitud a quienes comienzan este ministerio, por haber aceptado la responsabilidad de colaborar conmigo en el gobierno pastoral de nuestra diócesis. En breve os podré comunicar la fecha en la que iniciará su andadura el nuevo Consejo. Os pido que recordéis vivamente a todos en vuestra oración y que les ayudéis en el servicio que les he confiado.&lt;br /&gt;Así mismo, os comunico que iniciaremos de modo inmediato el proceso de constitución del Consejo del Presbiterio y del Consejo Pastoral Diocesano. Me gustaría que pudiéramos tener la sesión constitutiva del Consejo del Presbiterio durante la primera quincena de marzo, y del Consejo Diocesano de Pastoral en la primera quincena de abril. Vuelvo a rogaros vuestra colaboración en espíritu de comunión, fraternidad y responsabilidad, proponiendo a quienes mejor puedan servir a la importante y delicada misión que estos Consejos desempeñan.&lt;br /&gt;Que el Señor, en compañía de María, nos ayude a vivir con fidelidad la vocación que hemos recibido y a renovar nuestro compromiso de ser testigos del amor de Dios. Que el Señor os bendiga. Recibid un abrazo fraterno. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;&lt;br /&gt;+ Mario Iceta Gabicagogeascoa&lt;br /&gt;Obispo de Bilbao&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8892684969414659662-1554147326974486875?l=alclaustro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://alclaustro.blogspot.com/feeds/1554147326974486875/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8892684969414659662&amp;postID=1554147326974486875' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8892684969414659662/posts/default/1554147326974486875'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8892684969414659662/posts/default/1554147326974486875'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alclaustro.blogspot.com/2010/03/actualidad.html' title='ACTUALIDAD'/><author><name>Luis Alberto Loyo Martín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04686456323711986190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='26' src='http://2.bp.blogspot.com/_N3dRQrSic4c/SYx7g98orgI/AAAAAAAAAMI/k877d4AFH38/S220/Imagen048.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_N3dRQrSic4c/TO_qxyw2YkI/AAAAAAAAAZ4/k-ZuePvUiFI/s72-c/fachada%2Bcatedral.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8892684969414659662.post-5970458522479329775</id><published>2010-01-16T02:58:00.000-08:00</published><updated>2010-05-19T01:08:42.370-07:00</updated><title type='text'>No tenían sino un solo corazón y una sola alma...</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_N3dRQrSic4c/S_Ocd-Sz15I/AAAAAAAAAXw/f-qN576MaRs/s1600/pentecostes.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5472890010937317266" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 138px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_N3dRQrSic4c/S_Ocd-Sz15I/AAAAAAAAAXw/f-qN576MaRs/s320/pentecostes.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;Esta frase tomada de los hechos de los Apóstoles (4, 32), y que en este tiempo pascual se nos recuerda en la liturgia, siempre resulta paradigmática para la vida de la Iglesia.&lt;br /&gt;Por muy ejemplar y anhelada que fuere, sabemos por la experiencia que en muchos momentos no nos hemos destacado por vivirla en plenitud, tampoco en nuestros días. Podemos pensar que el autor sagrado expresó más bien un deseo antes que la plasmación de una realidad consumada y permanente. Sin embargo nadie puede negar la veracidad de este episodio narrado y su experiencia ejemplarizante para la Iglesia de todos los tiempos.&lt;br /&gt;Ciertamente ocurrió que tras la resurrección del Señor, el pequeño grupo de los creyentes experimentaron una fuerza nueva, renovadora y creativa, que les llevó a vivir de forma fraterna. No es una quimera que S. Lucas se sacara de la manga. Era posible iniciar unas relaciones humanas, que por la acción del Espíritu Santo dejaran emerger signos elocuentes de la presencia del Resucitado en medio de su pueblo.&lt;br /&gt;Si las apariciones de Cristo fortalecieron la fe de sus discípulos congregando nuevamente a los dispersados por el miedo, impulsándoles al anuncio misionero, la experiencia comunitaria y fraterna va a ser el signo y fundamento de esa presencia del Señor en medio de los suyos.&lt;br /&gt;Por eso necesitamos recordarla con frecuencia, no como una meta inalcanzable, sino como una posibilidad real que si bien ha de ser alentada por el Espíritu del Señor, no se nos niega cuando nos dejamos transformar por él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El ideal comunitario ha de ser hoy para nuestra Iglesia una meta a promover y buscar sin descanso. Ante todo por fidelidad al deseo del Señor, que quiso que todos fuéramos uno, como lo eran él y el Padre (Cfr. Jn 17). La comunión eclesial no es un acuerdo entre diferentes ideas o proyectos para una convivencia pacífica. La comunión eclesial es una vinculación afectiva, fundamentada en el amor y la entrega mutuos, que conlleva una unidad efectiva, fecunda y generosa, capaz de regenerar el corazón humano y el tejido social.&lt;br /&gt;Las legítimas diferencias que nos distinguen a cada persona y miembro del pueblo de Dios, no pueden ser escollo insalvable en el camino del encuentro, sino oferta enriquecedora de la vida común. Y si lo particular en alguna ocasión, en vez de favorecer la unidad la distorsiona o pone en peligro, debemos de ser generosos para que, renunciando a lo propio salvemos lo común.&lt;br /&gt;Lo mismo que en una familia que quiera permanecer unida, se sacrifica lo que enfrenta en favor de lo que une, así en la Iglesia debemos aprender a relativizar aquello que no es esencial para un desarrollo comunitario gozoso y un compromiso misionero fecundo.&lt;br /&gt;Ciertamente cabe siempre la pregunta sobre qué es lo esencial y cómo arbitrar las diferencias. Cuestión que se agudiza cuando no estamos dispuestos a renunciar a nuestros principios personales. Por esta razón es tan necesario el ministerio apostólico.&lt;br /&gt;Aquellas comunidades que vivían y lo tenían todo en común, se configuraban entorno a los Apóstoles del Señor. Ellos eran principio y fundamento de comunión, y desde ellos hoy nuestra Iglesia, por la sucesión Apostólica, cuenta con el servicio de los Obispos, bajo la guía del Papa, sucesor de Pedro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando surgen cuestiones que ponen en riesgo la unidad eclesial, es el Colegio Episcopal el que en última instancia debe dirimirlas, y ofrecer al Pueblo de Dios, del que ellos también forman parte, una respuesta acorde a la enseñanza del Evangelio, bajo la guía del Espíritu Santo.&lt;br /&gt;El Evangelio es lo que constituye el centro de la vida eclesial, y sus valores el modo de articular nuestras relaciones fraternas, las cuales se perciben y manifiestan en la vida comunitaria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nuestra proximidad o lejanía del ideal anhelado será expresión de nuestra fidelidad o fracaso. No podemos achacar la responsabilidad a otros cuando nosotros en vez de fomentar la unidad sembramos la discordia.&lt;br /&gt;Vivir y tenerlo todo en común, hasta el punto de configurarnos en “una sola alma”, será el espejo en el que se reflecten las actitudes profundas de una vida en el amor de Jesucristo resucitado.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8892684969414659662-5970458522479329775?l=alclaustro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://alclaustro.blogspot.com/feeds/5970458522479329775/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8892684969414659662&amp;postID=5970458522479329775' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8892684969414659662/posts/default/5970458522479329775'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8892684969414659662/posts/default/5970458522479329775'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alclaustro.blogspot.com/2010/01/terremoto-de-haiti.html' title='No tenían sino un solo corazón y una sola alma...'/><author><name>Luis Alberto Loyo Martín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04686456323711986190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='26' src='http://2.bp.blogspot.com/_N3dRQrSic4c/SYx7g98orgI/AAAAAAAAAMI/k877d4AFH38/S220/Imagen048.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_N3dRQrSic4c/S_Ocd-Sz15I/AAAAAAAAAXw/f-qN576MaRs/s72-c/pentecostes.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8892684969414659662.post-171121008698016603</id><published>2009-12-24T00:52:00.000-08:00</published><updated>2010-06-11T03:28:10.977-07:00</updated><title type='text'>CLAUSURA DEL AÑO SACERDOTAL</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_N3dRQrSic4c/S21YuwY3qJI/AAAAAAAAASs/xQzZeIgWaE0/s1600-h/index_benxvi.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5435097885592496274" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 224px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_N3dRQrSic4c/S21YuwY3qJI/AAAAAAAAASs/xQzZeIgWaE0/s320/index_benxvi.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;HOMILÍA DEL SANTO PADRE BENEDICTO XVI&lt;br /&gt;Fiesta del Sagrado Corazón de Jesús&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Queridos hermanos en el ministerio sacerdotal, queridos hermanos y hermanas:&lt;br /&gt;El &lt;a href="http://www.vatican.va/special/anno_sac/index_sp.html"&gt;Año Sacerdotal&lt;/a&gt; que hemos celebrado, 150 años después de la muerte del santo Cura de Ars, modelo del ministerio sacerdotal en nuestros días, llega a su fin. Nos hemos dejado guiar por el Cura de Ars para comprender de nuevo la grandeza y la belleza del ministerio sacerdotal. El sacerdote no es simplemente alguien que detenta un oficio, como aquellos que toda sociedad necesita para que puedan cumplirse en ella ciertas funciones. Por el contrario, el sacerdote hace lo que ningún ser humano puede hacer por sí mismo: pronunciar en nombre de Cristo la palabra de absolución de nuestros pecados, cambiando así, a partir de Dios, la situación de nuestra vida. Pronuncia sobre las ofrendas del pan y el vino las palabras de acción de gracias de Cristo, que son palabras de transustanciación,  palabras que lo hacen presente a Él mismo, el Resucitado, su Cuerpo y su Sangre, transformando así los elementos del mundo; son palabras que abren el mundo a Dios y lo unen a Él. Por tanto, el sacerdocio no es un simple «oficio», sino un sacramento: Dios se vale de un hombre con sus limitaciones para estar, a través de él, presente entre los hombres y actuar en su favor. Esta audacia de Dios, que se abandona en las manos de seres humanos; que, aun conociendo nuestras debilidades, considera a los hombres capaces de actuar y presentarse en su lugar, esta audacia de Dios es realmente la mayor grandeza que se oculta en la palabra «sacerdocio». Que Dios nos considere capaces de esto; que por eso llame a su servicio a hombres y, así, se una a ellos desde dentro, esto es lo que en este año hemos querido de nuevo considerar y comprender. Queríamos despertar la alegría de que Dios esté tan cerca de nosotros, y la gratitud por el hecho de que Él se confíe a nuestra debilidad; que Él nos guíe y nos ayude día tras día. Queríamos también, así, enseñar de nuevo a los jóvenes que esta vocación, esta comunión de servicio por Dios y con Dios, existe; más aún, que Dios está esperando nuestro «sí». Junto con la Iglesia, hemos querido destacar de nuevo que tenemos que pedir a Dios esta vocación. Pedimos trabajadores para la mies de Dios, y esta plegaria a Dios es, al mismo tiempo, una llamada de Dios al corazón de jóvenes que se consideren capaces de eso mismo para lo que Dios los cree capaces. Era de esperar que al «enemigo» no le gustara que el sacerdocio brillara de nuevo; él hubiera preferido verlo desaparecer, para que al fin Dios fuera arrojado del mundo. Y así ha ocurrido que, precisamente en este año de alegría por el sacramento del sacerdocio, han salido a la luz los pecados de los sacerdotes, sobre todo el abuso a los pequeños, en el cual el sacerdocio, que lleva a cabo la solicitud de Dios por el bien del hombre, se convierte en lo contrario. También nosotros pedimos perdón insistentemente a Dios y a las personas afectadas, mientras prometemos que queremos hacer todo lo posible para que semejante abuso no vuelva a suceder jamás; que en la admisión al ministerio sacerdotal y en la formación que prepara al mismo haremos todo lo posible para examinar la autenticidad de la vocación; y que queremos acompañar aún más a los sacerdotes en su camino, para que el Señor los proteja y los custodie en las situaciones dolorosas y en los peligros de la vida. Si el Año Sacerdotal hubiera sido una glorificación de nuestros logros humanos personales, habría sido destruido por estos hechos. Pero, para nosotros, se trataba precisamente de lo contrario, de sentirnos agradecidos por el don de Dios, un don que se lleva en «vasijas de barro», y que una y otra vez, a través de toda la debilidad humana, hace visible su amor en el mundo. Así, consideramos lo ocurrido como una tarea de purificación, un quehacer que nos acompaña hacia el futuro y que nos hace reconocer y amar más aún el gran don de Dios. De este modo, el don se convierte en el compromiso de responder al valor y la humildad de Dios con nuestro valor y nuestra humildad. La palabra de Cristo, que hemos entonado como canto de entrada en la liturgia de hoy, puede decirnos en este momento lo que significa hacerse y ser sacerdote: «Cargad con mi yugo y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón» (Mt 11,29).&lt;br /&gt;Celebramos la fiesta del Sagrado Corazón de Jesús y con la liturgia echamos una mirada, por así decirlo, dentro del corazón de Jesús, que al morir fue traspasado por la lanza del soldado romano. Sí, su corazón está abierto por nosotros y ante nosotros; y con esto nos ha abierto el corazón de Dios mismo. La liturgia interpreta para nosotros el lenguaje del corazón de Jesús, que habla sobre todo de Dios como pastor de los hombres, y así nos manifiesta el sacerdocio de Jesús, que está arraigado en lo íntimo de su corazón; de este modo, nos indica el perenne fundamento, así como el criterio válido de todo ministerio sacerdotal, que debe estar siempre anclado en el corazón de Jesús y ser vivido a partir de él. Quisiera meditar hoy, sobre todo, los textos con los que la Iglesia orante responde a la Palabra de Dios proclamada en las lecturas. En esos cantos, palabra y respuesta se compenetran. Por una parte, están tomados de la Palabra de Dios, pero, por otra, son ya al mismo tiempo la respuesta del hombre a dicha Palabra, respuesta en la que la Palabra misma se comunica y entra en nuestra vida. El más importante de estos textos en la liturgia de hoy es el Salmo 23 [22] – «El Señor es mi pastor» –, en el que el Israel orante acoge la autorrevelación de Dios como pastor, haciendo de esto la orientación para su propia vida. «El Señor es mi pastor, nada me falta». En este primer versículo se expresan alegría y gratitud porque Dios está presente y cuida del hombre. La lectura tomada del Libro de Ezequiel empieza con el mismo tema: «Yo mismo en persona buscaré a mis ovejas, siguiendo su rastro» (Ez 34,11). Dios cuida personalmente de mí, de nosotros, de la humanidad. No me ha dejado solo, extraviado en el universo y en una sociedad ante la cual uno se siente cada vez más desorientado. Él cuida de mí. No es un Dios lejano, para quien mi vida no cuenta casi nada. Las religiones del mundo, por lo que podemos ver, han sabido siempre que, en último análisis, sólo hay un Dios. Pero este Dios era lejano. Abandonaba aparentemente el mundo a otras potencias y fuerzas, a otras divinidades. Había que llegar a un acuerdo con éstas. El Dios único era bueno, pero lejano. No constituía un peligro, pero tampoco ofrecía ayuda. Por tanto, no era necesario ocuparse de Él. Él no dominaba. Extrañamente, esta idea ha resurgido en la Ilustración. Se aceptaba no obstante que el mundo presupone un Creador. Este Dios, sin embargo, habría construido el mundo, para después retirarse de él. Ahora el mundo tiene un conjunto de leyes propias según las cuales se desarrolla, y en las cuales Dios no interviene, no puede intervenir. Dios es sólo un origen remoto. Muchos, quizás, tampoco deseaban que Dios se preocupara de ellos. No querían que Dios los molestara. Pero allí donde la cercanía del amor de Dios se percibe como molestia, el ser humano se siente mal. Es bello y consolador saber que hay una persona que me quiere y cuida de mí. Pero es mucho más decisivo que exista ese Dios que me conoce, me quiere y se preocupa por mí. «Yo conozco mis ovejas y ellas me conocen» (Jn 10,14), dice la Iglesia antes del Evangelio con una palabra del Señor. Dios me conoce, se preocupa de mí. Este pensamiento debería proporcionarnos realmente alegría. Dejemos que penetre intensamente en nuestro interior. En ese momento comprendemos también qué significa: Dios quiere que nosotros como sacerdotes, en un pequeño punto de la historia, compartamos sus preocupaciones por los hombres. Como sacerdotes, queremos ser personas que, en comunión con su amor por los hombres, cuidemos de ellos, les hagamos experimentar en lo concreto esta atención de Dios. Y, por lo que se refiere al ámbito que se le confía, el sacerdote, junto con el Señor, debería poder decir: «Yo conozco mis ovejas y ellas me conocen». «Conocer», en el sentido de la Sagrada Escritura, nunca es solamente un saber exterior, igual que se conoce el número telefónico de una persona. «Conocer» significa estar interiormente cerca del otro. Quererle. Nosotros deberíamos tratar de «conocer» a los hombres de parte de Dios y con vistas a Dios; deberíamos tratar de caminar con ellos en la vía de la amistad con Dios.&lt;br /&gt;Volvamos al Salmo. Allí se dice: «Me guía por el sendero justo, por el honor de su nombre. Aunque camine por cañadas oscuras, nada temo, porque tú vas conmigo: tu vara y tu cayado me sosiegan» (23 [22], 3s). El pastor muestra el camino correcto a quienes le están confiados. Los precede y guía. Digámoslo de otro modo: el Señor nos muestra cómo se realiza en modo justo nuestro ser hombres. Nos enseña el arte de ser persona. ¿Qué debo hacer para no arruinarme, para no desperdiciar mi vida con la falta de sentido? En efecto, ésta es la pregunta que todo hombre debe plantearse y que sirve para cualquier período de la vida. ¡Cuánta oscuridad hay alrededor de esta pregunta en nuestro tiempo! Siempre vuelve a nuestra mente la palabra de Jesús, que tenía compasión por los hombres, porque estaban como ovejas sin pastor. Señor, ten piedad también de nosotros. Muéstranos el camino. Sabemos por el Evangelio que Él es el camino. Vivir con Cristo, seguirlo, esto significa encontrar el sendero justo, para que nuestra vida tenga sentido y para que un día podamos decir: “Sí, vivir ha sido algo bueno”. El pueblo de Israel estaba y está agradecido a Dios, porque ha mostrado en los mandamientos el camino de la vida. El gran salmo 119 (118) es una expresión de alegría por este hecho: nosotros no  andamos a tientas en la oscuridad. Dios nos ha mostrado cuál es el camino, cómo podemos caminar de manera justa. La vida de Jesús es una síntesis y un modelo vivo de lo que afirman los mandamientos. Así comprendemos que estas normas de Dios no son cadenas, sino el camino que Él nos indica. Podemos estar alegres por ellas y porque en Cristo están ante nosotros como una realidad vivida. Él mismo nos hace felices. Caminando junto a Cristo tenemos la experiencia de la alegría de la Revelación, y como sacerdotes debemos comunicar a la gente la alegría de que nos haya mostrado el camino justo.&lt;br /&gt;Después viene una palabra referida a la “cañada oscura”, a través de la cual el Señor guía al hombre. El camino de cada uno de nosotros nos llevará un día a la cañada oscura de la muerte, a la que ninguno nos puede acompañar. Y Él estará allí. Cristo mismo ha descendido a la noche oscura de la muerte. Tampoco allí nos abandona. También allí nos guía. “Si me acuesto en el abismo, allí te encuentro”, dice el salmo 139 (138). Sí, tú estás presente también en la última fatiga, y así el salmo responsorial puede decir: también allí, en la cañada oscura, nada temo. Sin embargo, hablando de la cañada oscura, podemos pensar también en las cañadas oscuras de las tentaciones, del desaliento, de la prueba, que toda persona humana debe atravesar. También en estas cañadas tenebrosas de la vida Él está allí. Señor, en la oscuridad de la tentación, en las horas de la oscuridad, en que todas las luces parecen apagarse, muéstrame que tú estás allí. Ayúdanos a nosotros, sacerdotes, para que podamos estar junto a las personas que en esas noches oscuras nos han sido confiadas, para que podamos mostrarles tu luz.&lt;br /&gt;«Tu vara y tu cayado me sosiegan»: el pastor necesita la vara contra las bestias salvajes que quieren atacar el rebaño; contra los salteadores que buscan su botín. Junto a la vara está el cayado, que sostiene y ayuda a atravesar los lugares difíciles. Las dos cosas entran dentro del ministerio de la Iglesia, del ministerio del sacerdote. También la Iglesia debe usar la vara del pastor, la vara con la que protege la fe contra los farsantes, contra las orientaciones que son, en realidad, desorientaciones. En efecto, el uso de la vara puede ser un servicio de amor. Hoy vemos que no se trata de amor, cuando se toleran comportamientos indignos de la vida sacerdotal. Como tampoco se trata de amor si se deja proliferar la herejía, la tergiversación y la destrucción de la fe, como si nosotros inventáramos la fe autónomamente. Como si ya no fuese un don de Dios, la perla preciosa que no dejamos que nos arranquen. Al mismo tiempo, sin embargo, la vara continuamente debe transformarse en el cayado del pastor, cayado que ayude a los hombres a poder caminar por senderos difíciles y seguir a Cristo.&lt;br /&gt;Al final del salmo, se habla de la mesa preparada, del perfume con que se unge la cabeza, de la copa que rebosa, del habitar en la casa del Señor. En el salmo, esto muestra sobre todo la perspectiva del gozo por la fiesta de estar con Dios en el templo, de ser hospedados y servidos por él mismo, de poder habitar en su casa. Para nosotros, que rezamos este salmo con Cristo y con su Cuerpo que es la Iglesia, esta perspectiva de esperanza ha adquirido una amplitud y profundidad todavía más grande. Vemos en estas palabras, por así decir, una anticipación profética del misterio de la Eucaristía, en la que Dios mismo nos invita y se nos ofrece como alimento, como aquel pan y aquel vino exquisito que son la única respuesta última al hambre y a la sed interior del hombre. ¿Cómo no alegrarnos de estar invitados cada día a la misma mesa de Dios y habitar en su casa? ¿Cómo no estar alegres por haber recibido de Él este mandato: “Haced esto en memoria mía”? Alegres porque Él nos ha permitido preparar la mesa de Dios para los hombres, de ofrecerles su Cuerpo y su Sangre, de ofrecerles el don precioso de su misma presencia. Sí, podemos rezar juntos con todo el corazón las palabras del salmo: «Tu bondad y tu misericordia me acompañan todos los días de mi vida» (23 [22], 6).&lt;br /&gt;Por último, veamos brevemente los dos cantos de comunión sugeridos hoy por la Iglesia en su liturgia. Ante todo, está la palabra con la que san Juan concluye el relato de la crucifixión de Jesús: «uno de los soldados con la lanza le traspasó el costado, y al punto salió sangre y agua» (Jn 19,34). El corazón de Jesús es traspasado por la lanza. Se abre, y se convierte en una fuente: el agua y la sangre que manan aluden a los dos sacramentos fundamentales de los que vive la Iglesia: el Bautismo y la Eucaristía. Del costado traspasado del Señor, de su corazón abierto, brota la fuente viva que mana a través de los siglos y edifica la Iglesia. El corazón abierto es fuente de un nuevo río de vida; en este contexto, Juan ciertamente ha pensado también en la profecía de Ezequiel, que ve manar del nuevo templo un río que proporciona fecundidad y vida  (Ez 47): Jesús mismo es el nuevo templo, y su corazón abierto es la fuente de la que brota un río de vida nueva, que se nos comunica en el Bautismo y la Eucaristía.&lt;br /&gt;La liturgia de la solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús, sin embargo, prevé como canto de comunión otra palabra, afín a ésta, extraída del evangelio de Juan: «El que tenga sed, que venga a mí; el que cree en mí que beba. Como dice la Escritura: De sus entrañas manarán torrentes de agua viva» (cfr. Jn 7,37s). En la fe bebemos, por así decir, del agua viva de la Palabra de Dios. Así, el creyente se convierte él mismo en una fuente, que da agua viva a la tierra reseca de la historia. Lo vemos en los santos. Lo vemos en María que, como gran mujer de fe y de amor, se ha convertido a lo largo de los siglos en fuente de fe, amor y vida. Cada cristiano y cada sacerdote deberían transformarse, a partir de Cristo, en fuente que comunica vida a los demás. Deberíamos dar el agua de la vida a un mundo sediento. Señor, te damos gracias porque nos has abierto tu corazón; porque en tu muerte y resurrección te has convertido en fuente de vida. Haz que seamos personas vivas, vivas por tu fuente, y danos ser también nosotros fuente, de manera que podamos dar agua viva a nuestro tiempo. Te agradecemos la gracia del ministerio sacerdotal. Señor, bendícenos y bendice a todos los hombres de este tiempo que están sedientos y buscando. Amén.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;San Pedro, 11 de junio de 2010&lt;br /&gt;BENEDICTUS PP. XVI&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8892684969414659662-171121008698016603?l=alclaustro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://alclaustro.blogspot.com/feeds/171121008698016603/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8892684969414659662&amp;postID=171121008698016603' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8892684969414659662/posts/default/171121008698016603'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8892684969414659662/posts/default/171121008698016603'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alclaustro.blogspot.com/2009/12/mensaje-de-navidad-del-obispo-de-bilbao.html' title='CLAUSURA DEL AÑO SACERDOTAL'/><author><name>Luis Alberto Loyo Martín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04686456323711986190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='26' src='http://2.bp.blogspot.com/_N3dRQrSic4c/SYx7g98orgI/AAAAAAAAAMI/k877d4AFH38/S220/Imagen048.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_N3dRQrSic4c/S21YuwY3qJI/AAAAAAAAASs/xQzZeIgWaE0/s72-c/index_benxvi.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8892684969414659662.post-3753224897037652409</id><published>2009-12-03T08:19:00.000-08:00</published><updated>2010-06-11T03:32:19.880-07:00</updated><title type='text'>UN CURSO CON DESPEDIDA EMOCIONADA</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_N3dRQrSic4c/TBIQeA3acWI/AAAAAAAAAYA/vt3n5nGAqNY/s1600/REVISTA.gif"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5481461804277854562" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 244px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_N3dRQrSic4c/TBIQeA3acWI/AAAAAAAAAYA/vt3n5nGAqNY/s320/REVISTA.gif" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_N3dRQrSic4c/SxflR1lSvEI/AAAAAAAAAR0/rWV1Ds_nlck/s1600-h/blazquez-medalla-pontificia_260x174[1].jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#990000;"&gt;El fin de curso nos ofrece la oportunidad de mirar con agradecimiento el tiempo pastoral que concluye y en el que las actividades pastorales van finalizando.&lt;br /&gt;Es el momento de evaluar nuestras labores, no sólo para corregir los errores y valorar los aciertos, sobre todo para dar gracias a Dios por que se ha hecho presente en tantas realidades apostólicas como las que entre todos hemos realizado con entrega, confianza e ilusión.&lt;br /&gt;En este curso hemos vivido muchas cosas juntos como comunidad eclesial; se ha promulgado el IV Plan Diocesano de Evangelización “Revitalizar nuestras comunidades para la misión a la Luz de la Palabra de Dios”, iniciándolo con ese precioso proyecto “Brille vuestra luz” y que desde el consejo Pastoral y las áreas pastorales hemos realizado nuestra lectura implicativa.&lt;br /&gt;Pero también nos ha dejado una despedida particular, la de quien durante más de 14 años ha sido nuestro Obispo, D. Ricardo. Su marcha a la sede vallisoletana ha dejado nuestra Iglesia Particular en sede vacante. D. Mario ha recibido el encargo de regirla en este tiempo como Obispo Administrador Apostólico, y por él oramos diariamente.&lt;br /&gt;Al concluir este curso, pedimos al Señor que pronto nos envíe un nuevo Obispo diocesano que con amor, entrega y generosidad siga el modelo del Buen Pastor, Jesucristo.&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8892684969414659662-3753224897037652409?l=alclaustro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://alclaustro.blogspot.com/feeds/3753224897037652409/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8892684969414659662&amp;postID=3753224897037652409' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8892684969414659662/posts/default/3753224897037652409'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8892684969414659662/posts/default/3753224897037652409'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alclaustro.blogspot.com/2009/12/una-medalla-para-un-hombre-de-oro.html' title='UN CURSO CON DESPEDIDA EMOCIONADA'/><author><name>Luis Alberto Loyo Martín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04686456323711986190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='26' src='http://2.bp.blogspot.com/_N3dRQrSic4c/SYx7g98orgI/AAAAAAAAAMI/k877d4AFH38/S220/Imagen048.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_N3dRQrSic4c/TBIQeA3acWI/AAAAAAAAAYA/vt3n5nGAqNY/s72-c/REVISTA.gif' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8892684969414659662.post-3042854128479938970</id><published>2009-12-03T04:02:00.001-08:00</published><updated>2009-12-03T04:03:24.460-08:00</updated><title type='text'>¡A VUELTAS CON LOS CRUCIFIJOS!</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_N3dRQrSic4c/SxepANa1sYI/AAAAAAAAARs/peQiHpXnm3c/s1600-h/Cruz+Altar.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5410979298376266114" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 106px; CURSOR: hand; HEIGHT: 115px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_N3dRQrSic4c/SxepANa1sYI/AAAAAAAAARs/peQiHpXnm3c/s320/Cruz+Altar.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;Es llamativo que tras más de 20 años de la ley que obligaba a la retirada de los crucifijos de las escuelas públicas, el PSOE vuelva a la carga a rebufo de un partido marginal como Esquerra Republicana. ¿Qué pretenden ahora los socialista?, ¿seguir engrandeciendo el espíritu laico con una persecución iconoclasta?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La cruz era el patíbulo en el que los romanos ejecutaban a los peores malhechores que no eran ciudadanos de Roma. Un elemento de tortura que no inventaron los cristianos, sino en el que fue torturado Nuestro Señor.&lt;br /&gt;Cuando llevamos la cruz, los cristianos hacemos uso de nuestro legítimo derecho de “hacer memoria”, de Aquel que para nosotros es nuestro Salvador. Y parece mentira que en estos tiempos donde a algunos se les llena la boca con la llamada “ley de la memoria”, se impida a quienes encontramos en la Cruz nuestra seña de identidad, el poder exhibirla privada y públicamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Retirar los símbolos religiosos además de una persecución inútil resulta inmoral. Se deben retirar los signos ofensivos o perniciosos, las imágenes hirientes e indignas que por doquier se exponen en los medios de comunicación o museos con subvenciones públicas. A ningún cristiano le ofende el velo que utilizan las mujeres musulmanas, ni las ropas de los budistas o los sharis hindúes.&lt;br /&gt;No ofenden los minaretes de las mezquitas, ni los campanarios de las iglesias, quienes ofenden serán las personas que lejos de vivir con fidelidad sus convicciones religiosas las utilizan como arma de enfrentamiento y división.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando un parlamento pierde el tiempo en eliminar los signos religiosos, creyendo que con ello va a acabar con la fe de los fieles (sean de la confesión o credo que sean), es que ha perdido su razón de ser. Los gobernantes han sido elegidos para fomentar la concordia entre los ciudadanos, articulando su convivencia en paz y libertad. Y si su única inquietud es hurgar en las sensibilidades, en vez de resolver los problemas reales que fundamentalmente nos preocupan (como son la crisis económica, la inseguridad, el paro juvenil...) es que han perdido la razón en una borrachera de autoritarismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ojala que todos los creyentes pudiéramos expresar con vigor nuestra fe y, sin hacer bandera de división o enfrentamiento, mostrar con orgullo los símbolos que la identifican. El pensamiento único sólo lleva a la ideología única, al partido único, al absolutismo y el sometimiento. Es la pluralidad la que enriquece y desarrolla al ser humano, y en ella hemos de aprender a convivir en justicia, libertad y concordia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por otra parte, lo mismo que hay lugares de la tierra donde el Hinduismo es mayoritario, o lo es el Islam, hay que aceptar sin complejos infantiles que en Europa lo es el Cristianismo en cuya cultura y tradición hemos construido lo que hoy somos, y si no nos gusta lo que vemos cuando nos miramos al espejo, probablemente no se deba al hecho cristiano en sí, sino a la degeneración materialista en la que nuestra sociedad ha ido cayendo a lo largo de los siglos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La cruz no tiene la culpa de que algunos, (tal vez demasiados) de los que la llevan encima sean indignos de ella. Pero la cruz siempre estará unida a quien en ella entregó su vida por amor a la humanidad entera, Jesús el Señor.&lt;br /&gt;Tal vez sea este un buen momento, para que todos los cristianos, además de vivir con coherencia nuestra fe, la exhibamos con orgullo externamente.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8892684969414659662-3042854128479938970?l=alclaustro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://alclaustro.blogspot.com/feeds/3042854128479938970/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8892684969414659662&amp;postID=3042854128479938970' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8892684969414659662/posts/default/3042854128479938970'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8892684969414659662/posts/default/3042854128479938970'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alclaustro.blogspot.com/2009/12/vueltas-con-los-crucifijos.html' title='¡A VUELTAS CON LOS CRUCIFIJOS!'/><author><name>Luis Alberto Loyo Martín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04686456323711986190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='26' src='http://2.bp.blogspot.com/_N3dRQrSic4c/SYx7g98orgI/AAAAAAAAAMI/k877d4AFH38/S220/Imagen048.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_N3dRQrSic4c/SxepANa1sYI/AAAAAAAAARs/peQiHpXnm3c/s72-c/Cruz+Altar.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8892684969414659662.post-2237269194774672609</id><published>2009-11-30T11:05:00.000-08:00</published><updated>2009-11-30T11:08:47.059-08:00</updated><title type='text'>A todos los Obispos ¡Gracias!</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_N3dRQrSic4c/SxQYMzhgceI/AAAAAAAAARk/0ovGBEwFiyU/s1600/obispos+de+la+CEE.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5409975660647051746" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 62px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_N3dRQrSic4c/SxQYMzhgceI/AAAAAAAAARk/0ovGBEwFiyU/s320/obispos+de+la+CEE.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;Al ponerme ante esta página lo hago con una enorme gratitud al Colegio Episcopal, sucesor del Colegio Apostólico. Gratitud por sus denodados esfuerzos, entrega, sacrificio y solicitud para con la porción del Pueblo de Dios que se les ha encomendado. Gratitud porque en nuestros días, su misión se hace especialmente escabrosa e ingrata, llena de críticas y sin sabores. Gratitud porque a pesar de las muchas palabras ofensivas que tienen que sufrir nunca salen en su defensa, sino proponiendo el Evangelio del Señor que han recibido y por el cual entregan sus vidas sin descanso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde los comienzos de la Iglesia, y ya los mismos Apóstoles, sufrieron críticas y persecución. Unas veces, las más, por parte de extraños a la comunidad cristiana, pero otras, las realmente dolorosas, por los mismos hermanos de fe.&lt;br /&gt;Las críticas que infringen las personas ajenas e incluso contrarias a Cristo se han ido refinando con el tiempo. Se disfrazan de argumentos progresistas y pseudo-humanistas logrando con ello calar en las mentes menos preparadas y en los corazones más débiles que se quedan en la superficialidad de las cosas. Por desgracia también hacen mella en aquellos que considerándose cristianos, viven una religiosidad difusa y poco asentada en la experiencia comunitaria de la comunión eclesial. Estos últimos han cambiado la escucha agradecida de quienes nos confortan en la fe, y presiden en la caridad, por los cantos de sirena que provienen de sus individualismos egoístas o de la ideología que con tanta devoción profesan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando los Obispos exhortan a sus fieles sobre asuntos fundamentales de la fe y moral cristianas, denunciando las injusticias y abusos que algunas leyes o conductas infringen en la convivencia ciudadana, no sólo sufren la reacción de aquellos que son sus artífices, también tienen que soportar la manipulación interesada de los medios de comunicación afines a los mismos, y a los que desde aparentes postulados religiosos quieren sustituir el Magisterio eclesial por sus ideas particulares.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ser obispo en nuestros días, lejos de comportar un lugar de privilegio o reconocimiento social, se ha convertido en un servicio despreciado por el colectivo increyente y poco agradecido por algunos fieles, es verdad. Pero también hay que decir, que la inmensa mayoría de los miembros de la Iglesia Católica, somos plenamente conscientes de su labor y entrega en amor y sacrificio, de sus desvelos y preocupaciones por acercarse a todos, de sus gestos pacientes y creadores de puentes por ganarse a los más posibles. Sabiendo que es necesario que “los fuertes deben sobrellevar las flaquezas de los débiles y no buscar su propio agrado” (Cfr. Rm 15, 1), nuestros obispos aceptan compromisos y destinos que sólo pueden explicarse desde su amor a Aquel que los ha llamado, y que se concreta en la obediencia y fidelidad al Sucesor de Pedro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por todo ello, creo que nuestra respuesta más fecunda a tanta vida entregada con generosidad, tiene su mejor exponente en la Plegaria eucarística, cuando cada uno de nosotros, allí donde nos encontremos, pedimos por nuestro Obispo y por el Papa.&lt;br /&gt;Que en ese gesto sencillo, pero eficaz, pongamos cada día nuestro afecto y gratitud, sabiendo que Dios escucha nuestra petición y sostiene a quienes en su nombre nos ha enviado.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8892684969414659662-2237269194774672609?l=alclaustro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://alclaustro.blogspot.com/feeds/2237269194774672609/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8892684969414659662&amp;postID=2237269194774672609' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8892684969414659662/posts/default/2237269194774672609'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8892684969414659662/posts/default/2237269194774672609'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alclaustro.blogspot.com/2009/11/todos-los-obispos-gracias.html' title='A todos los Obispos ¡Gracias!'/><author><name>Luis Alberto Loyo Martín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04686456323711986190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='26' src='http://2.bp.blogspot.com/_N3dRQrSic4c/SYx7g98orgI/AAAAAAAAAMI/k877d4AFH38/S220/Imagen048.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_N3dRQrSic4c/SxQYMzhgceI/AAAAAAAAARk/0ovGBEwFiyU/s72-c/obispos+de+la+CEE.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8892684969414659662.post-4833202982070959360</id><published>2009-11-09T08:07:00.000-08:00</published><updated>2009-11-09T08:09:48.271-08:00</updated><title type='text'>Los crucifijos en la escuela. Reflexión del Obispo de Bilbao sobre la sentencia del tribunal de Estrasburgo</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_N3dRQrSic4c/Svg-sYN6ZiI/AAAAAAAAARc/NnKYnk3J7h8/s1600-h/Cruz+Altar.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5402136685166880290" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 101px; CURSOR: hand; HEIGHT: 96px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_N3dRQrSic4c/Svg-sYN6ZiI/AAAAAAAAARc/NnKYnk3J7h8/s320/Cruz+Altar.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;span style="color:#660000;"&gt;La sentencia produce tristeza y preocupación por varios motivos.&lt;br /&gt;1) Hay un concepto de libertad religiosa que consiste en eliminar los símbolos de los lugares públicos, optando por la ausencia y el vacío. ¿No consiste la libertad religiosa, más bien, en la convivencia respetuosa de los diferentes? En efecto. ¿Es legítimo, por una igualdad definida como neutral, privar a cada pueblo de su especificidad? ¿Por qué no pueden convivir lo peculiar de un pueblo con lo plural de muchos pueblos y con lo universal de la humanidad? ¿Consiste la democracia en nivelar todo y en ocultar lo distinto? El adagio tradicional enseña que “natura abhorret vacuum”, a saber que la naturaleza siente aversión al vacío; a los símbolos excluidos otros los suplantarán; cuando el hombre no cree en Dios, dijo Chesterton, cree en cualquier cosa.&lt;br /&gt;2) ¿No tiene derecho un pueblo, de manera sobria y respetuosa a mantener las señas de su identidad histórica? ¿Se puede “limpiar” la vida pública de los símbolos religiosos, en que se ha expresado un pueblo a lo largo de su historia y que no provocan ni dividen? ¿Se atrevería un tribunal semejante a dictar una sentencia de este estilo en otras latitudes sociales y religiosas? ¿Por qué dilapidamos nuestra herencia? ¿No es un empobrecimiento cultural suprimir todo lo característico de una tradición religiosa, que no daña a nadie, que es más bien símbolo de amor, de libertad y generosidad en beneficio de los demás, como es el crucifijo? ¡Se empieza por lo exterior y público y se atenta contra lo íntimo y personal! ¡Es mal paso y un desacierto en el camino del respeto a la libertad religiosa y a los derechos en general!&lt;br /&gt;3) ¿No revela la sentencia desapego, distanciamiento y menosprecio de las raíces cristianas de Europa, de la propia historia, y de los grandes factores que la han formado y configurado, sin excluir para el presente y futuro otros ingredientes enriquecedores? ¿No hay un cierto complejo de inferioridad para sostener lo propio ante quienes se ufanan de su peculiar y propia historia? Por el camino del debilatimiento de la identidad y la opción por el vacío de signos en el ámbito público afrontamos de manera insegura y más vulnerable nuestro futuro. Si no hay convicciones que alimentan el espíritu cedemos ante quienes aguardan a la puerta para decidir cómo debemos ser y qué debemos hacer. La confianza que procede de los grandes valores capacitan para afrontar los obstáculos que tienden a oscurecer la luz y debilitarnos ante las decisiones en el presente y en el futuro. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;Bilbao, 9 de noviembre de 2009&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;+Mons. Ricardo Blázquez&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;Obispo de Bilbao&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8892684969414659662-4833202982070959360?l=alclaustro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://alclaustro.blogspot.com/feeds/4833202982070959360/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8892684969414659662&amp;postID=4833202982070959360' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8892684969414659662/posts/default/4833202982070959360'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8892684969414659662/posts/default/4833202982070959360'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alclaustro.blogspot.com/2009/11/los-crucifijos-en-la-escuela-reflexion.html' title='Los crucifijos en la escuela. Reflexión del Obispo de Bilbao sobre la sentencia del tribunal de Estrasburgo'/><author><name>Luis Alberto Loyo Martín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04686456323711986190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='26' src='http://2.bp.blogspot.com/_N3dRQrSic4c/SYx7g98orgI/AAAAAAAAAMI/k877d4AFH38/S220/Imagen048.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_N3dRQrSic4c/Svg-sYN6ZiI/AAAAAAAAARc/NnKYnk3J7h8/s72-c/Cruz+Altar.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8892684969414659662.post-790140418922354628</id><published>2009-10-31T05:22:00.000-07:00</published><updated>2009-10-31T05:24:46.550-07:00</updated><title type='text'>POLÍTICOS "Y" CRISTIANOS</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_N3dRQrSic4c/Suwsc2oHAsI/AAAAAAAAAQg/MLMV3l0CJAs/s1600-h/Stma.+Trinidad.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Al titular así esta reflexión, lo he hecho dando importancia a la conjunción en vez de a los sustantivos. Y esto porque lo mismo que una conjunción sirve para unir, también se puede utilizar para diferenciar radicalmente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ante la realidad del aborto, muchos políticos han utilizado los medios de comunicación no sólo para justificar su posición ante la nueva ley que el gobierno tramita, sino para hacerlo en algunos casos manifestando explícitamente su relación positiva o negativa con la fe cristiana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un político puede serlo y carecer de credo religioso. En este caso la realidad política y religiosa van necesariamente por caminos distintos pudiéndose encontrar o no. Es decir, el político ejercerá su función conforme a la ideología que comparte con su formación, sin tener en cuenta más que el dictado de su conciencia y la directriz que su grupo le marque. En este caso la conjunción “y”, sirve para separar y diferenciar los ámbitos de la política y de la fe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero en el caso que rodea a esta propuesta de ley de ampliación del aborto y que desea considerarlo un derecho de la mujer, han aparecido políticos que se han manifestado uniendo su condición política a su conciencia religiosa cristiana, y en este sentido la conjunción “y” no separa sino que une. Son políticos-cristianos. Y a ellos me quiero dirigir para aclarar alguna cuestión fundamental.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;S. Pedro, cuando tuvo que comparecer ante el Sanedrín, según nos narra los Hechos de los Apóstoles (Hch 5, 27-29) porque les habían prohibido hablar en el nombre de Jesús, responde con rotundidad “Hay que obedecer a Dios antes que a los hombres” (v.29) Algo que algunos de nuestros políticos cristianos deben haber olvidado, y además se permiten el lujo de salir ante la opinión pública alardeando de cristianos por una parte, y por otra expresando que la disciplina de partido está por encima de las convicciones personales.&lt;br /&gt;Pues está claro que ya han elegido su “señor”, y no precisamente a Cristo sino al César, por mucho que ellos se empeñen en maquillar sus posiciones. Ahora bien, cabe preguntarse porqué ese empeño en unir a su decisión puramente política, el enfrentamiento eclesial. Y sólo veo dos respuestas: por una parte desean confundir a los cristianos haciéndoles creer que existe una pluralidad de opiniones dentro de la Iglesia en el tema del aborto, lo cual es radicalmente falso. El aborto es un crimen castigado con la excomunión por la Iglesia. Por otra parte tienen que tranquilizar sus conciencias porque aceptar de forma clara su fragrante incoherencia es muy duro.&lt;br /&gt;Se puede ser político y cristiano, y ojala hubiera un buen grupo de ellos que con su entrega y servicio generoso transformaran nuestra sociedad conforme a los valores humanizadores del evangelio de Jesucristo. Pero para poder unir la política y la fe se ha de tener bien claro a qué Señor se sirve, como lo tuvo S. Pedro, obedeciendo antes a Dios que a los hombres. Y la escucha de la voluntad de Dios, pasa necesariamente por acoger el Magisterio y la enseñanza de la Iglesia.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8892684969414659662-790140418922354628?l=alclaustro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://alclaustro.blogspot.com/feeds/790140418922354628/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8892684969414659662&amp;postID=790140418922354628' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8892684969414659662/posts/default/790140418922354628'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8892684969414659662/posts/default/790140418922354628'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alclaustro.blogspot.com/2009/10/politicos-y-cristianos.html' title='POLÍTICOS &quot;Y&quot; CRISTIANOS'/><author><name>Luis Alberto Loyo Martín</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04686456323711986190</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='26' src='http://2.bp.blogspot.com/_N3dRQrSic4c/SYx7g98orgI/AAAAAAAAAMI/k877d4AFH38/S220/Imagen048.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
